Histórico fallo por el agua en Buenos Aires: deberán monitorear agrotóxicos y arsénico
Un tribunal bonaerense hizo lugar parcialmente a una acción de amparo y ordenó implementar controles periódicos sobre la calidad del agua potable.
La Justicia bonaerense dictó un fallo que obliga al municipio de Roque Pérez a implementar controles periódicos sobre la presencia de agrotóxicos y arsénico en el agua destinada al consumo humano, en respuesta a una acción de amparo presentada por vecinos y organizaciones ambientales.
La sentencia, considerada un antecedente en materia de acceso al agua y protección ambiental, ordena a Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA)y al Estado provincial a “implementar controles periódicos sobre la calidad del agua que consume la población de Roque Pérez”.
El fallo pone el foco en dos de las principales preocupaciones sanitarias de la región: la posible presencia de residuos de agroquímicos derivados de la actividad agrícola y los niveles de arsénico, un contaminante natural que afecta a distintas zonas de la provincia de Buenos Aires y cuya exposición prolongada puede generar efectos sobre la salud.
Qué deberá hacer el Estado
Según la resolución judicial, el Estado local deberá establecer un sistema de control para realizar estudios “cada cuatro meses sobre el agua subterránea de todo el partido para detectar la presencia de 43 agroquímicos, entre ellos glifosato, AMPA, atrazina, 2,4-D, clorpirifós y cipermetrina”.
La decisión también refuerza el principio de acceso a la información pública ambiental, al exigir que los datos obtenidos en los análisis sean publicados de manera periódica para que los habitantes conozcan la calidad del agua que consumen.
El fallo se enmarca en el derecho constitucional a un ambiente sano y al acceso al agua segura, y representa un nuevo antecedente judicial en torno al control de la contaminación vinculada a la actividad agropecuaria en la provincia de Buenos Aires.















