PUBLICIDAD

Es argentina, se fue a vivir a Canadá y lanzó una marca de alimentos orgánicos que es furor

Se llama Laura Cuñer y dejó su trabajo en Buenos Aires para forjar su proyecto en otro país: comercializar alimentos orgánicos. Cómo lo hizo.

Licenciada en Comercio Exterior, empleada en una multinacional en la Ciudad de Buenos Aires, Laura Cuñer decidió dejar todo y emigrar del país. Las largas jornadas laborales, y aún así, con una situación económica desfavorable, aceleraron su decisión.

Como todos aquellos que eligen ese camino no lo hizo con «felicidad plena», porque quedaban lejos sus afectos, pero simplemente pensó que era posible y merecía vivir mejor, aliviada, donde el trabajo, aunque dure día y noche, dé sus frutos.

Así llegó a Estados Unidos y se instaló en Nueva York, un país que eligió a pesar de su visión anticapitalista, y descubrió rápidamente que podía trabajar, cumplir el sueño de crear su empresa, tener estabilidad y seguridad, todo lo que buscaba.

Cómo nació Avafina Organics

Su negocio lo arrancó con los u$s4.000 de ahorro que tenía en ese momento, y se concentró en la producción de alimentos orgánicos. Ya desde hacía algunos años, Laura había optado por la alimentación vegana y su filosofía de vida comenzó a cambiar.

«Siempre tuve una conexión muy fuerte con la tierra, el campo y la naturaleza. Soy naturista desde los 14 años, y empecé a trabajar con la industria orgánica en EE.UU. como una forma de estar cerca de todo lo que me gusta», explicó al sitio iProfesional.

Empezó a delinear su empresa trabajando con un proveedor de lino orgánico de la ciudad de Baradero, en la provincia de Buenos Aires, quien le enviaba la materia prima para su producción.

Los productos Avafina Organics, creación de Laura Cuñer.

Esos fueron los primeros pasos que dieron vida a Avafina Organics, su compañía. Luego, con mucho trabajo de por medio, empezó a relacionarse con otras personas con la misma filosofía y empezó a producir diferentes alimentos a base de quínoa y amaranto, dando origen a un rubro muy pequeño en la industria de la alimentación, donde los competidores son grandes «monstruos» como Kellogg’s o Kraft.

«Éramos los hippie de la esquina, pero por suerte la industria fue creciendo bajo la convicción de que no podíamos comer pesticidas. Así, el convencimiento sobre la importancia de lo orgánico fue cada vez mayor, y a partir de ahí empezamos a importar más ingredientes de toda Latinoamérica para producir diferentes alimentos saludables, la empresa creció y nos diversificamos», explicó Laura.

Vivir en Canadá

El conocimiento de Laura en este tipo de alimentación empezó a afianzarse y especializarse en 2003, cuando comenzó a asistir a retiros veganos donde se los educaba sobre alimentación. En 2007, con su negocio muy sólido, el amor la sorprendió y su actual esposo, canadiense, la convenció para mudarse a Vancouver. Así lo hizo, y lejos de dejar su ilusión, la multiplicó por mil.

Ya instalada en Canadá, Laura terminó de afianzar Avafina Organics y comercializa las siguientes líneas de productos al consumidor final. Todos los productos son orgánicos, veganos, crudistas y sin gluten:

  • Algas de mar Orgánicas: Kombu, wakame, lechuga de mar y dulse. Las algas son la primera forma de vida en este planeta, lo primero que nació fueron algas, y por ello contienen todos los micronutrientes para sostener la viva.
  • Semillas Orgánicas: sésamo negro, quinua, calabaza, lino, girasol, cáñamo, amapola.
  • Especies Orgánicas: Canela, sal Rosa del Himalaya, Pimienta Negra, Cilantro, Pimienta de Cayena, hojuelas de chile, polvo de curry, comino.
  • Harinas sin gluten: Almendra, Banana, Psyllium, garbanzo, Tapioca, Coco, Quinua.
  • Untables Veganos: los más novedosos y la ultima adición a la variedad de productos Avafina son los «spreads», es decir, untables veganos.
  • El «Queen Cheese» es un queso vegano de castañas de caju fermentadas, aportando al organismo probióticos y estimulando la flora intestinal. Se utiliza para remplazar al queso crema tradicional; el «Chiaviar» es un caviar vegano a base de semillas de chia orgánicas y algas marinas que aporta al organismo Omega 3, proteína, micronutrientes y saciedad; y el «Qummus» es un untable inspirado en humus, que es el primer untable del mundo con este ingrediente aportando al organismo una proteína completa de origen vegetal.

Qummus viene en cuatro sabores:

  • Qummus™️ Roasted Red Pepper
  • Qummus™️ Supergreens,
  • Qummus™️ Mild Bombay Curry
  • Qummus™️ Beets & Balsamic

Avafina Organics no utiliza preservativos, conservantes, ni químicos en ninguno de sus productos y solo utiliza ingredientes veganos orgánicos. «En Avafina, nuestro objetivo es difundir la armonía entre todos los seres vivos mientras honramos el ciclo de la naturaleza. Queremos que comas alimentos que te hagan sentir bien, y que además sean sostenibles para el planeta,» dice.

Avafina Organics no utiliza preservativos, conservantes, ni químicos.

Qué se llevó de Argentina

Laura confiesa que todas las mañanas se levanta y mientras desayuna, lo primero que hace es leer los medios argentinos para estar informada. Su mamá vive en San Pedro, provincia de Buenos Aires, y ella a pesar de los años que lleva afuera del país, no puede olvidar sus raíces. Pero no encuentra las condiciones para regresar.

«Cuando me fui sentí que me sacaba la mochila de la queja de encima. Todo en la Argentina es una queja constante, y no cambia. Es estar siempre en estado de supervivencia», explica.

Por otro lado, reconoce que nada es fácil, y que se requiere mucho esfuerzo. «En la vida, aunque te vayas del país, no todo es un camino ascendente, siempre son círculos que se dan, a veces avanzar significa retroceder, además, no todo es monetario. La actitud es estar convencido de lo que uno hace, yo amo la agricultura orgánica, y cuando amás lo que haces sentís felicidad», comentó Laura.

En general, lo que hizo tras su partida fue un cambio de filosofía de vida, tener otra perspectiva. «Viajar te permite ver las cosas de otra forma. Lo importante es estar tranquilos. En Canadá hay mucha paz, estamos con puertas y ventanas abiertas, nadie está preocupado por lo que sucederá con el trabajo, la inflación, no estamos pendientes de la política, es otra vida», comentó.

«Uno ama sus raíces, los argentinos tenemos una forma de ser muy peculiar, y nos entendemos con la mirada, pero cuando llegué a Nueva York te repito, sentí que me saqué la mochila del lamento de la espalda, era el peso del que nada se puede, que todo es un no, y por eso sigo aquí», explicó con una voz de emociones entremezclada.

Fuente: iProfesional

PUBLICIDAD
Fecha de publicación: 05/07, 12:28 pm