Cerro Vanguardia acaba de firmar un nuevo acuerdo de Responsabilidad Social Empresaria con la Municipalidad de Puerto San Julián y la Fundación Agencia de Desarrollo que incluye obras de infraestructura, proyectos productivos, educación, salud y mejoras en la gestión de los residuos urbanos.
Lo hizo el pasado 18 de septiembre, cuando sus autoridades sellaron un nuevo acuerdo con la municipalidad local, firmado junto a la Fundación Agencia de Desarrollo (FAD), para llevar adelante múltiples iniciativas en salud, educación, deporte, cultura, infraestructura y desarrollo comunitario.
A partir de este convenio, la empresa destinará más de $3.630 millones para llevar a cabo dicho proceso que será canalizado de manera integral a través de la FAD y que trasciende las mejoras en el sistema de salud, abarcando un plan de inversión multidimensional orientado al fortalecimiento institucional y social de la localidad.
En el área de Infraestructura, la partida principal supera los $1.400 millones destinados al programa Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU).
El dinero también servirá para las obras que permitirán seguir poniendo en valor el frigorífico municipal, la renovación de vehículos y de maquinaria para obras públicas, el mantenimiento del aeropuerto, las iniciativas de accesibilidad e inclusión, y los proyectos edilicios en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral (UNPA).
En materia de Desarrollo Productivo y Económico, se asignarán $1.200 millones para potenciar el entramado comercial e industrial local.
Ese dinero estará disponible mediante líneas crediticias como “Iniciadores” para quienes comienzan un proyecto comercial o profesional de cero, “Fortalecimiento comercio y profesionales”, la “Línea Bicentenario” exclusiva para la promoción de proyectos productivos para Puerto San Julián, así como financiamiento para la generación de energías alternativas e insumos de esquila y suplementación alimentaria en establecimientos rurales.
Por su parte, el área de Educación recibirá $327millones para becas de educación superior, transferencias directas a instituciones educativas para el desarrollo de iniciativas, conectividad a internet.
Los fondos también serán usados para traslado de jardines de infantes para actividades recreativas, equipamiento de seguridad como desfibriladores, capacitación y apoyo a la Expo Sin Límites, un evento anual de inclusión, concientización y visibilización de la discapacidad.
En el caso de la inversión en Salud, contempla $252 millones para continuar equipando y fortaleciendo al Hospital Distrital M. Lombardich y se complementará con el acompañamiento a la Asociación de Ayuda al Discapacitado (A.A.D.I.).
Cómo es el plan de Cerro Vanguardia para fortalecer la matriz productiva
El área de Cultura y Deportes contará con $392 millones para brindar apoyo económico a escuelas municipales, clubes deportivos y asociaciones culturales; financiar el traslado de delegaciones de fútbol, vóley, handball y cultura; contribuir con el Festival Juvenil Patagónico y otorgar un aporte por el 25° Aniversario de Historia Compartida, la emblemática escuela y agrupación de danzas de la localidad.
Al respecto, Francisco López, gerente general en Cerro Vanguardia S.A., sostuvo que “el nuevo plan de aportes reafirma el compromiso de la empresa con el crecimiento sostenible de la localidad, ayudando a articular capacidades privadas y prioridades públicas para dar respuestas integrales a los desafíos de la comunidad”.
Por su parte, Pablo Rossi, jefe de Relaciones Comunitarias de la compañía, destacó que el acuerdo “es el reflejo del trabajo coordinado que venimos haciendo junto al municipio y las instituciones locales para encarar proyectos reales que promueven una mejor calidad de vida”.
El objetivo global del plan de Cerro Vanguardia es fortalecer la matriz productiva, mejorar la calidad de vida y la infraestructura local, luego del cierre de un yacimiento que funciona desde 1998.
Se trata de una mina de explotación de oro y plata que acumula 27,9 millones de toneladas de relaves, medida en peso de los residuos de roca molida, agua y sustancias químicas que quedan tras extraer los minerales valiosos de una mina.
A partir del plan de cierre, la empresa debe constituir garantías para restaurar las áreas intervenidas, controlar el agua como sucede en el megaproyecto de cobre Vicuña y mantener la estabilidad física y química del sitio cuando finalice la producción.
El caso reúne dos discusiones diferentes ya que, por un lado se debate el aporte voluntario de Cerro Vanguardia a Puerto San Julián, y por otro se analizan las obligaciones ambientales que la empresa deberá cumplir dentro del yacimiento y que continuarán después de extraída la última onza de oro.
En ese sentido, la Secretaría de Minería de Santa Cruz aprobó en noviembre de 2025 el llamado “Plan de Cierre de Cerro Vanguardia” mediante la Disposición 313 que establece las obras, medidas y acciones que deberá ejecutar la compañía para rehabilitar el territorio afectado por la explotación.
La provincia autorizó el inicio de las medidas previstas en la iniciativa y obligó a Cerro Vanguardia a presentar informes semestrales sobre su ejecución.
También exigió una garantía equivalente al presupuesto ambiental aprobado, que podrá integrarse de acuerdo con el cronograma de cierre y con la que busca asegurar que la remediación se complete aun si la mina deja de producir o cambia de propietario.
La disposición fijó además que, ante una venta o cesión, el titular original y el nuevo operador conservarán responsabilidad solidaria hasta que el gobierno provincial autorice formalmente la transferencia de las obligaciones.
El plan fue evaluado bajo la Ley provincial 3.751 y su decreto reglamentario y la autoridad minera de Santa Cruz sostuvo que cumple con los requisitos técnicos, ambientales, sociales y administrativos.
Además, el expediente atravesó una instancia de participación ciudadana con publicación de edictos, presentación de observaciones y respuestas.
Pero la prueba central será su ejecución, teniendo en cuenta que el cierre comprende la estabilización del terreno; el tratamiento de los residuos mineros; el desmantelamiento de instalaciones; la restauración de las superficies afectadas y el monitoreo posterior.
En este sentido, la empresa deberá presentar informes semestrales sobre las medidas que fueron aplicadas, cuáles fueron sus resultados y cómo evolucionaron los indicadores ambientales.
También tendrá que verificar la correspondencia entre el plan aprobado, las garantías constituidas y las tareas realizadas dentro del yacimiento.
El dique que marca la urgencia
El punto más sensible de este proceso es el depósito que recibe los relaves generados durante el procesamiento del mineral y en donde quedan los materiales triturados después de separar el oro y la plata.
Dicho depósito de Cerro Vanguardia contenía 27,9 millones de toneladas frente a una capacidad autorizada de 31,8 millones y tenía diciembre de 2027 como fecha estimada para el final de su vida útil, de acuerdo a información publicada por AngloGold Ashanti, que controla el 92,5% de la operación, mientras que el 7,5% restante está en manos de la estatal santacruceña Fomicruz.
La fecha corresponde a la instalación de relaves, constituye una referencia técnica diferente de la vida completa de la mina y su proximidad obliga a definir y someter a control la solución prevista para los residuos que continúe generando la operación.
Cabe destacar que el depósito recibe alrededor de 1,25 millones de toneladas por año y que AngloGold Ashanti lo clasificó como de consecuencia “alta” bajo el Estándar Global de la Industria para la Gestión de Relaves y como “High C” según los criterios de la Comisión Australiana de Grandes Presas.
Se trata de una categoría que mide la gravedad potencial de un eventual incidente y que, por ese motivo, exige mayores estándares de diseño, mantenimiento, vigilancia, preparación ante emergencias y cierre.
De hecho, el trabajo explica que, una vez detenida la producción, el control deberá garantizar la estabilidad de los terraplenes, contener los materiales, reducir la dispersión de polvo, controlar la erosión y vigilar las aguas superficiales y subterráneas.
Esas tareas pueden extenderse durante años y constituyen el núcleo del legado ambiental de la mina.
El agua y los límites del control participativo
El plan recuerda que Cerro Vanguardia mantiene desde 2009 un Programa de Monitoreo Ambiental Participativo que permite a vecinos, estudiantes, docentes, profesionales e integrantes de instituciones de Puerto San Julián viajar al yacimiento y participar en la toma de muestras de agua subterránea.
Las jornadas incluyen puntos ubicados en sectores sensibles, entre ellos el entorno del dique de colas y los participantes reciben capacitación para extraer las muestras, manipular los envases y completar la cadena de custodia antes de enviarlas a laboratorios externos acreditados bajo la norma ISO/IEC 17025.
Los habitantes de Puerto San Julián participan en la toma de muestras de agua y los resultados son remitidos a la comunidad y a la Secretaría de Minería.
En tanto que la organización de la convocatoria, el traslado, las jornadas y la comunicación de los resultados permanece en manos de Cerro Vanguardia.
Ese esquema fue analizado por Alexandra Bechtum, investigadora de la Agencia Federal alemana de Geociencias y Recursos Naturales.
Su trabajo fue publicado en 2024 por una revista académica de Springer Nature, una de las editoriales científicas más grandes del mundo, formada tras la fusión de Springer y Nature Publishing Group.
La especialista estudió específicamente la relación entre Cerro Vanguardia y Puerto San Julián como parte de una investigación que se basó en 86 entrevistas, observaciones de campo, documentos oficiales, acuerdos de responsabilidad social, presupuestos municipales y reportes corporativos.
Entre los entrevistados hubo funcionarios, integrantes de organizaciones sociales, abogados independientes, docentes, productores y beneficiarios de los programas de la minera.
Bechtum comprobó que las muestras del monitoreo pertenecían a Cerro Vanguardia y eran examinadas por laboratorios externos seleccionados por la compañía.
El dato plantea una diferencia entre la participación en la toma de muestras y el control integral del proceso y evidencia que los vecinos intervienen en la extracción, pero la selección del laboratorio y la administración de las muestras quedan dentro del esquema organizado por la empresa.
El cianuro y el alcance de las certificaciones
Otro factor incluido dentro del plan de remediación se detiene en la recuperación del oro para lo cual se utiliza cianuro, una sustancia que requiere procedimientos específicos de transporte, almacenamiento, dosificación y respuesta ante emergencias.
En este sentido, en marzo de 2025, el Instituto Internacional para el Manejo del Cianuro otorgó a Cerro Vanguardia su quinta certificación tras llevar a cabo una auditoría que estuvo a cargo de profesionales independientes y que concluyó que la operación cumplía los principios y estándares del código.
Una crítica ambiental con antecedentes
Más allá de estos planteos puntuales, la discusión sobre los controles de Cerro Vanguardia comenzó mucho antes de la aprobación del plan de cierre de la mina.
En mayo de 2009, un equipo de la Asamblea Ambiental Ciudadana de Río Gallegos ingresó al yacimiento para evaluar el sistema de gestión ambiental, los registros de incidentes, los controles de suelo, aire, agua y fauna, el tratamiento de los residuos y el manejo de sustancias peligrosas.
El grupo estuvo integrado por un abogado de Puerto San Julián con experiencia en legislación minera, profesionales de química, petróleo, impacto ambiental, vida silvestre y administración y docentes de la Universidad Nacional de la Patagonia Austral y de la Universidad Tecnológica Nacional.
La Asamblea Ambiental inspeccionó el dique de colas, una escombrera, un tajo inundado por agua del acuífero y el almacenamiento de cianuro de sodio y su informe tuvo como objetivo identificar los impactos ambientales producidos por la extracción de un recurso natural no renovable.
En una presentación posterior, la organización sostuvo que durante sus visitas a Cerro Vanguardia y Mina Martha había detectado incumplimientos de normas ambientales y una débil presencia del Estado en las tareas de fiscalización.
Si bien la denuncia corresponde a 2009, permite mostrar que el agua, los residuos peligrosos, el cianuro y la capacidad de control estatal ya formaban parte en ese tiempo de las preocupaciones ambientales alrededor de Cerro Vanguardia.
La influencia que acompaña a los aportes
Por eso el estudio de Bechtum también analizó el vínculo institucional construido entre la minera y Puerto San Julián.
Según la investigación, la llegada de Cerro Vanguardia produjo empleo, nuevas actividades comerciales e infraestructura en una localidad que atravesaba una crisis por la caída de la ganadería ovina.
Ese proceso generó una valoración mayoritariamente favorable de la actividad y convirtió a la minería en una pieza central de la economía local.
Al mismo tiempo, el trabajo concluyó que Puerto San Julián desarrolló una dependencia socioeconómica respecto de Cerro Vanguardia que pasó a intervenir en ámbitos asociados tradicionalmente con el Estado mediante programas de infraestructura, educación, salud, cultura, deporte y desarrollo empresarial.
La investigación señala que ese diseño desplazó parte de las decisiones sobre bienes y servicios públicos hacia un ámbito institucional creado alrededor de la compañía.
Una de las debilidades identificadas fue la dificultad de ciertos emprendimientos para encontrar mercados que les permitieran sostenerse fuera de la actividad minera.
La observación toca el centro del nuevo acuerdo ya que el resultado de los proyectos dependerá de su capacidad para generar actividades que continúen cuando la mina pierda peso.
San Julián, una localidad en transición
Cerro Vanguardia produjo 179.000 onzas de oro durante 2025 y empleó a 1.870 personas, incluidos contratistas, como parte de una operación que también sostiene proveedores, servicios e infraestructura asociados con la actividad.
El intendente Daniel Gardonio resumió esa influencia al afirmar que “San Julián sabe lo que significa la minería porque nos cambió la historia”.
Según el jefe comunal, la actividad de Cerro Vanguardia genera alrededor de 2.400 puestos directos e indirectos en la zona.
El testimonio expresa el peso económico del proyecto y permite dimensionar el riesgo de la transición para una localidad vinculada durante décadas con una explotación minera y que ahora necesita generar nuevos desafíos laborales.
El acordado por las instituciones de Puerto San Julián fijó como prioridades la sustentabilidad ambiental, la diversificación productiva y la generación de empleo.
El nuevo convenio contempla proyectos en infraestructura, educación, salud, producción, cultura y deporte. Su capítulo ambiental más visible será el fortalecimiento del sistema de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos.
Dos residuos, dos responsabilidades
También se acordó analizar el funcionamiento del vertedero controlado para la disposición final de sus residuos que necesita maquinaria vial y cobertura periódica con áridos para reducir la dispersión, los olores y otros impactos.
En 2021, el gobierno provincial calificó como urgente la intervención en el lugar y recurrió a Cerro Vanguardia para aportar una retroexcavadora.
Ahora, el nuevo convenio busca avanzar sobre ese problema mediante el programa GIRSU, creado para el manejo y gestión de residuos sólidos urbanos de esa planta de clasificación y tratamiento impulsada en la región de influencia de la empresa minera en Santa Cruz.
Más allá de esa estrategia puntual, Cerro Vanguardia continuará siendo evaluada por su producción, su empleo y su relación con San Julián.
Al mismo tiempo, el estado del dique de colas, la calidad del agua, la estabilidad de las áreas intervenidas, la restauración del suelo, el cumplimiento de los informes semestrales y la constitución efectiva de las garantías determinarán la capacidad de la empresa y del Estado provincial para evitar nuevos pasivos ambientales.
En este sentido, el acuerdo social alcanzado por la empresa y la Provincia puede ayudar a San Julián a mejorar infraestructura y diversificar su economía.