El Gobierno desreguló una norma y pone en alerta a los productores de banana de Salta y Jujuy
La Resolución 114/2026 derogó ocho normas fitosanitarias que regulaban el ingreso de bananas importadas en el norte argentino.
El Gobierno nacional derogó ocho resoluciones fitosanitarias que durante más de tres décadas establecieron controles específicos para el ingreso y comercialización de bananas importadas en distintas zonas productoras del norte argentino. La medida generó preocupación entre productores del sector, que advierten sobre el riesgo de que nuevas plagas y enfermedades lleguen a los cultivos de Salta y Jujuy.
La decisión quedó formalizada a través de la Resolución 114/2026 de la Secretaría de Agricultura, que dejó sin efecto normas dictadas entre 1992 y 2013. Entre ellas se encuentran las resoluciones 99/1994, 823/2006 y 262/2013, que conformaban parte del esquema sanitario utilizado para regular el ingreso de bananas importadas.

El vocero e integrante de la cooperativa Ecas (Empresa Cooperativa de Alimentos Soberanos), Juan Pablo Della Villa, manifestó su preocupación por la decisión y explicó que las restricciones tenían un objetivo principalmente fitosanitario.
En diálogo con Radio 750, sostuvo que “hace más de 35 años regía una normativa que cuidaba que en esas zonas no entren bananas importadas para tener cuidados productivos por cuestiones de plagas y pestes”.
La discusión se centra especialmente en el riesgo que supone para las plantaciones del norte argentino la eventual introducción de organismos perjudiciales para los cultivos. Según Della Villa, los productores con los que trabaja la cooperativa ya expresaron su preocupación.
“Todos los productores del norte con los que hablamos y trabajamos están en alerta. La situación puede ser crítica por si alguna de esas pestes entrase en los campos”, remarcó.
Qué cambia con la desregulación de la importación de bananas
La Resolución 114/2026 derogó ocho normas fitosanitarias que habían sido implementadas durante distintos momentos de las últimas décadas. El esquema incluía disposiciones específicas para controlar el ingreso de bananas provenientes del exterior a zonas consideradas sensibles desde el punto de vista productivo.
Desde el Gobierno, en cambio, señalaron que las normas habían perdido vigencia práctica debido a que fueron reemplazadas por mecanismos más modernos de evaluación, trazabilidad, digitalización y fiscalización.
La administración nacional aclaró que la derogación no implica eliminar los controles sobre el ingreso de bananas al país, sino actualizar el marco regulatorio y reemplazar disposiciones anteriores por herramientas consideradas más adecuadas para las condiciones actuales.
Para Ecas, sin embargo, el cambio genera preocupación porque afecta a las principales provincias productoras de banana del país.
Della Villa sostuvo que esta desregulación “afecta las principales provincias productoras de banana, en Argentina que tenemos el desafío de aumentar la producción”.

El impacto de la medida sobre la producción de banana local
El sector productor enfrenta además el desafío de incrementar la producción nacional para reducir la dependencia de las importaciones. Según Della Villa, actualmente Argentina produce apenas una parte de las bananas que consume.
“Nosotros producimos solamente el 10% de la banana que consumimos y hay empresas, productores, comunidades enteras pujando y traccionando la producción de banana local, y esto viene a desproteger de alguna manera todo ese trabajo de muchos años que lo que viene a hacer es a desarrollar nuestro país, a dejar los dólares acá porque por cada kilo de banana importada los dólares se van para afuera”, sostuvo.
El planteo de los productores no se limita al impacto económico de una eventual mayor competencia de la fruta importada. También apunta al riesgo sanitario que podría representar el ingreso de plagas o enfermedades capaces de afectar los cultivos locales.
El conflicto vuelve a poner en discusión el equilibrio entre la apertura de las importaciones y la protección de las producciones regionales, especialmente en actividades que dependen de controles fitosanitarios para evitar la propagación de enfermedades.
“No entendemos la medida porque desprotege la producción de alimentos local y deja ver que lejos estamos de tener un programa de país que cuide lo nacional”, cerró Della Villa.















