Denuncian que la Provincia recortó un 30% la Reserva Natural Laguna de Rocha con un artículo oculto en la Ley de Presupuesto
Organizaciones ambientales aseguran que el cambio fue incorporado en apenas 24 horas dentro de la Ley de Presupuesto 2026. Advierten que el recorte beneficia a grandes propietarios de tierras y pone en riesgo uno de los humedales más importantes del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Mientras gran parte de la atención pública está puesta en el debate por la flexibilización de la Ley de Tierras y el avance de nuevos proyectos extractivos, otro conflicto ambiental comenzó a escalar en la provincia de Buenos Aires. Esta vez el foco está puesto sobre la Reserva Natural Integral y Mixta Laguna de Rocha, uno de los humedales más importantes del Área Metropolitana, donde organizaciones ambientales denuncian que un artículo incorporado a la Ley de Presupuesto 2026 reduce cerca de un 30% de la superficie protegida.
La denuncia fue realizada por el Colectivo Ecológico Unidos por Laguna de Rocha, que asegura que el cambio quedó incorporado como Artículo 112 de la Ley Provincial 15.557 luego de un trámite legislativo que califican de “oscuro” y “exprés”.
Según la organización, el expediente impulsado por el ex diputado provincial Pablo Domenichini, actual rector de la Universidad Nacional Guillermo Brown, ingresó a la Legislatura bonaerense el 25 de noviembre de 2025 y fue aprobado apenas 24 horas después, durante el tratamiento del presupuesto provincial.

“Logró pasar un artículo legal en la Legislatura en apenas 24 horas. Ese artículo recorta casi un 30% del área de la Reserva sin ningún debate público y para beneficio económico de muy pocos”, expresaron desde el colectivo a Economía Sustentable.
Un humedal clave para tres millones de personas
La Laguna de Rocha no es solamente un espacio verde. Ubicada en Esteban Echeverría, forma parte de uno de los humedales más importantes de la Cuenca Matanza-Riachuelo y cumple funciones ambientales fundamentales para millones de personas que viven en el AMBA.
Durante las lluvias intensas actúa como una enorme esponja natural que absorbe excedentes hídricos y reduce el riesgo de inundaciones. Además captura dióxido de carbono, regula la temperatura, conserva biodiversidad y ayuda a depurar aguas contaminadas.

“Achicar la Reserva implica reducir servicios ecosistémicos esenciales para casi tres millones de bonaerenses y porteños”, sostienen las organizaciones.
Entre esos servicios destacan la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de bosques y pastizales, la mitigación de olas de calor y hasta el alivio sobre la red eléctrica durante el verano gracias al efecto de enfriamiento que generan sus ambientes naturales.
“Sería como dejar sólo las Cataratas”
Uno de los argumentos del proyecto es proteger únicamente las áreas comprendidas dentro de la línea de ribera establecida por la Autoridad del Agua.
Para las organizaciones, ese criterio desconoce el funcionamiento ecológico de un humedal.
“Sería como reducir el Parque Nacional Iguazú únicamente a las Cataratas y desmontar toda la selva que las rodea. O dejar del Parque Nacional Lanín solamente el volcán”, ejemplificaron.

Según denuncian, el proyecto excluye sectores que, aunque no permanezcan inundados de forma permanente, contienen bosques nativos, pastizales y corredores biológicos indispensables para el funcionamiento del ecosistema.
Ambientalistas hablan de un beneficio para grandes propietarios
El colectivo ambiental sostiene que detrás del cambio existen intereses inmobiliarios.
“¿Para qué o para quién se presentó este proyecto? Para que unos pocos empresarios y grandes propietarios multipliquen el valor de sus tierras al sacarlas de la Reserva”, afirmaron en el comunicado.
Entre los nombres mencionados por la organización aparecen grandes grupos propietarios de tierras dentro o en las inmediaciones del humedal, aunque no existen hasta el momento imputaciones judiciales vinculadas al proyecto legislativo.
También denuncian nuevos rellenos
El conflicto no termina en el recorte legal. Las organizaciones aseguran que en paralelo avanzan rellenos de tierras en el barrio 9 de Enero, donde denuncian movimientos sobre aproximadamente 64 hectáreas del humedal.
Advierten que estas intervenciones podrían modificar el comportamiento hidráulico del área y afectar aún más la capacidad natural del humedal para amortiguar inundaciones.
Un antecedente judicial
No es la primera vez que Laguna de Rocha enfrenta intentos de reducir su protección.
Los ambientalistas recuerdan que una modificación anterior de la ley -la Ley 14.516- fue posteriormente invalidada por la Suprema Corte de Justicia bonaerense.

Por eso consideran que el nuevo artículo incorporado al Presupuesto vuelve a vulnerar principios básicos del derecho ambiental.
“Viola los principios de progresividad y de no regresión ambiental establecidos tanto por la Ley General del Ambiente como por el Acuerdo de Escazú”, sostienen.
“Hace doce años fui autor del proyecto legislativo que dio origen a la declaración de Reserva Natural Provincial al humedal Laguna de Rocha. Hoy rechazo este intento de modificar sus límites”, afirmó Walter Martello, ex diputado provincial y actual Defensor del Pueblo Adjunto bonaerense, quien además fue autor de la ley que creó la Reserva.
Martello recordó que la reserva fue creada mediante la Ley 14.488 dentro del Sistema.
Un conflicto que lleva años
Desde su creación, distintas iniciativas legislativas y judiciales buscaron modificar sus límites, mientras organizaciones vecinales denuncian presiones inmobiliarias sobre uno de los pocos grandes humedales que quedan en el conurbano. Hasta clubes como Boca Juniors y Racing intentaron quitarle superficie y rellenar 64 hectareas del humedal
Para el Colectivo Unidos por Laguna de Rocha, el nuevo proyecto representa “otro intento ilegal e ilegítimo” de avanzar sobre tierras protegidas.
“El derecho a no inundarnos, a respirar un aire más limpio y a disfrutar de espacios naturales debe estar por encima de cualquier negocio especulativo”, afirmaron.
Mientras el proyecto comienza a generar debate político, organizaciones ambientales ya anticipan que impulsarán acciones para impedir cualquier reducción de la superficie protegida.
“La Reserva Laguna de Rocha no pertenece a un gobierno de turno ni a un grupo de propietarios. Es patrimonio ambiental de millones de bonaerenses”, concluyeron.















