Crece la preocupación en Corrientes por una posible nueva crecida del Paraná
Las previsiones anticipan precipitaciones abundantes y un posible nuevo repunte del río hacia fines de octubre. En Goya, el nivel podría superar la marca de evacuación desde este jueves, mientras varias localidades ya registran valores por encima de los límites de alerta.
El río Paraná enfrenta un escenario de creciente preocupación por la combinación de lluvias abundantes, elevados caudales y posibles nuevos aportes de agua desde las cuencas superiores. Aunque algunos sectores podrían estabilizarse o registrar una leve bajante durante los próximos días, las previsiones hidrológicas advierten que la situación podría agravarse nuevamente hacia fines de octubre.
De acuerdo con las proyecciones del Instituto Nacional del Agua (INA), las precipitaciones previstas para los próximos siete días se concentrarían principalmente en el noreste de la Cuenca del Plata, con acumulados moderados a abundantes. Las zonas de influencia de la represa de Yacyretá y el tramo que conecta el embalse con Corrientes figuran entre las áreas bajo seguimiento.

El panorama genera preocupación porque el volumen de agua que circula por el Paraná continúa siendo elevado y las lluvias podrían sumar nuevos aportes a una cuenca que ya registra niveles por encima de las marcas de alerta y evacuación en distintos puntos.
El río Paraná podría volver a crecer por las lluvias y los aportes de las represas
El comportamiento de las represas de Itaipú y Yacyretá es uno de los factores centrales para anticipar la evolución del Paraná. En Itaipú, los volúmenes de agua liberados se mantienen elevados y podrían continuar por encima de los valores habituales para esta época del año. Además, las previsiones para los próximos cinco a 15 días contemplan la posibilidad de nuevos aumentos en los aportes, impulsados por las lluvias previstas en su cuenca.
En Yacyretá, en cambio, tanto el ingreso como la liberación de agua comenzaron a disminuir respecto de los máximos registrados recientemente. Sin embargo, se espera que los caudales permanezcan elevados durante los próximos cuatro días, con valores significativamente superiores a los normales para esta época.
La posibilidad de que las precipitaciones aumenten los aportes desde las zonas ubicadas río arriba mantiene abierta la perspectiva de una nueva suba. Por eso, una eventual estabilización de los niveles no implica necesariamente el inicio de una bajante sostenida.
En el tramo comprendido entre Corrientes y La Paz, el Paraná continúa en ascenso por el desplazamiento de la onda de crecida y las condiciones húmedas en las principales cuencas. Durante los próximos cuatro o cinco días podrían registrarse niveles altos, con oscilaciones y una posible estabilización o descenso leve en algunos sectores. Para el período posterior, no obstante, las previsiones contemplan un nuevo repunte.
La evolución dependerá de la cantidad de lluvia que finalmente se registre, del volumen de agua que llegue desde las cuencas superiores y de los caudales que circulen por las represas. La combinación de estos factores puede prolongar la crecida y dificultar una recuperación rápida de las zonas afectadas.
Corrientes y Goya enfrentan el riesgo de superar los niveles de evacuación

La situación es especialmente delicada en varias localidades de Corrientes. En las estaciones de Corrientes y Barranqueras, el Paraná ya supera las marcas de alerta y evacuación. En Goya, el nivel se encuentra por encima de la alerta y las proyecciones indican una mayor probabilidad de que supere la marca de evacuación a partir de este jueves.
Hacia el sur, en dirección a La Paz, también se espera que el río continúe subiendo y alcance niveles de aguas medias altas a altas. La crecida afecta, además, a otras localidades de la costa del Paraná, donde los registros ya superan los límites establecidos para activar medidas de prevención y asistencia.
Según el informe hidrológico, Libertador, Ituzaingó, Itatí y Paso de la Patria también presentan niveles por encima de las marcas de alerta y evacuación. Estos registros reflejan el avance de la onda de crecida y el importante volumen de agua que continúa desplazándose río abajo.
El panorama del río Uruguay presenta diferencias según el sector. En Alvear, La Cruz y Bonpland, los niveles superan las marcas de alerta. En Paso de los Libres, el agua permanece por encima de la marca de evacuación, aunque muestra una tendencia general descendente.
En el tramo comprendido entre San Javier y Santo Tomé también se prevé que la bajante continúe durante los próximos días. Sin embargo, no se descarta un nuevo repunte desde el fin de semana, asociado al avance de otra onda de crecida proveniente de la cuenca superior.
Las próximas jornadas serán determinantes para establecer si los niveles comienzan a descender de manera sostenida o si las lluvias y los nuevos aportes de agua prolongan el escenario de riesgo. Mientras tanto, las localidades que ya superan las marcas de alerta o evacuación continúan expuestas a una situación que puede cambiar en función de las condiciones meteorológicas e hidrológicas.















