Argentina perdió más de 73.000 hectáreas de bosques nativos en nueve meses
Un relevamiento de Greenpeace reveló que Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa perdieron 73.224 hectáreas de bosques nativos entre enero y septiembre de 2026.
La deforestación continúa avanzando en el norte argentino. Entre enero y septiembre de 2026, se perdieron 73.224 hectáreas de bosques nativos en las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, según un relevamiento de Greenpeace realizado mediante la comparación de imágenes satelitales.
La superficie desmontada equivale aproximadamente a la extensión del Parque Nacional Calilegua, ubicado en Jujuy, o a cuatro veces la superficie de la Ciudad de Buenos Aires.

La organización ambientalista cuestionó la efectividad de las sanciones económicas y denunció la falta de controles por parte de los gobiernos provinciales, en un contexto de recortes de fondos nacionales para la conservación de los bosques. De hecho, en Chaco la Justicia frenó los desmontes pero las topadoras siguen arrasando bosques nativos.
“Las multas económicas no están sirviendo para frenar los desmontes ilegales. Los empresarios agropecuarios las incluyen como un costo de producción. Además, hay una clara complicidad de los gobiernos provinciales, que controlan muy poco, flexibilizan sus normativas y autorizan deforestar donde no está permitido. Mientras el gobierno nacional recorta los fondos para la conservación y promueve la modificación de la Ley de Bosques”, advirtió Hernán Giardini, coordinador de la campaña de Bosques de Greenpeace Andino.
Cuáles son las provincias con mayor deforestación
De acuerdo con el monitoreo satelital de Greenpeace, Santiago del Estero concentró casi la mitad de la superficie deforestada en las cuatro provincias durante los primeros nueve meses del año.
El relevamiento registró las siguientes pérdidas de bosques nativos:
- Santiago del Estero: 35.368 hectáreas.
- Salta: 20.122 hectáreas.
- Chaco: 9.339 hectáreas.
- Formosa: 8.395 hectáreas.
En conjunto, estas provincias acumularon 73.224 hectáreas deforestadas, lo que equivale a un promedio de aproximadamente 268 hectáreas por día durante el período analizado.
Greenpeace advierte sobre el futuro de la Ley de Bosques
Frente a estos resultados, Greenpeace reclamó fortalecer la protección de los bosques nativos y avanzar con la penalización de los desmontes ilegales y los incendios forestales.
La organización también cuestionó las propuestas de modificación de la Ley Nacional de Bosques Nativos y advirtió que una flexibilización de la normativa podría acelerar la pérdida de cobertura forestal.
“Argentina está lejos de cumplir con el compromiso de Deforestación Cero para el año 2030, firmado en la Cumbre Climática de Glasgow realizada en 2021. Ante esto, la flexibilización de la Ley de Bosques que promueve el gobierno nacional resulta inadmisible, ya que generará un aumento significativo de la deforestación. Por el contrario, debemos prohibir y penalizar la destrucción de bosques nativos”, señaló Giardini.
En ese marco, Greenpeace convocó a la ciudadanía a participar de la iniciativa denominada “República de los Siete Bosques”, una comunidad orientada a defender los ecosistemas forestales y mantenerse alerta frente a las amenazas que enfrentan. La inscripción se realiza a través de la página web sietebosques.org.
La deforestación pone en riesgo al yaguareté
La pérdida de bosques nativos también representa una amenaza para la biodiversidad del Gran Chaco argentino, uno de los principales hábitats del yaguareté.
En 2019, Greenpeace presentó una acción de amparo ante la Corte Suprema de Justicia de la Nación contra las provincias de Santiago del Estero, Salta, Chaco y Formosa, y contra el Estado nacional, por permitir la destrucción del hábitat de esta especie.
Según las estimaciones científicas citadas por la organización, menos de 20 yaguaretés sobreviven en el Gran Chaco argentino.
La presentación judicial sostiene que la destrucción del hábitat vulnera las disposiciones de la Ley Nacional de Bosques Nativos. La Corte Suprema declaró su competencia para intervenir en la causa, aunque todavía se espera una resolución de fondo.
Mientras tanto, Greenpeace insiste en que las multas económicas resultan insuficientes para detener los desmontes ilegales y reclama medidas que permitan proteger los bosques nativos y evitar nuevas pérdidas de biodiversidad.















