Comarsa irá a juicio por acumular residuos petroleros sin tratamiento
Tres autoridades de la empresa serán juzgadas por el presunto acopio de residuos contaminados con hidrocarburos en terrenos propios y linderos. El debate oral tendrá alrededor de 150 testigos y peritos.
La causa por presunta contaminación ambiental vinculada a Compañía de Saneamiento y Recuperación de Materiales Sociedad Anónima (Comarsa) fue elevada a juicio y los tres acusados deberán afrontar un debate oral ante un tribunal colegiado.
La decisión fue tomada por el juez de garantías Juan Manuel Kees, quien además rechazó los pedidos de sobreseimiento presentados por las defensas de dos de los imputados. Según el magistrado, la eventual responsabilidad de cada acusado no puede determinarse únicamente a partir del cargo formal que ocupaba dentro de la empresa.

La resolución se produjo luego de las audiencias de control de la acusación. El juicio contará con una importante cantidad de prueba: fueron propuestos alrededor de 150 testigos y peritos para declarar durante el proceso.
Comarsa es una compañía dedicada al tratamiento de residuos peligrosos provenientes, entre otras actividades, de la industria petrolera. Desde mediados de 2011, la empresa se encuentra habilitada para tratar suelos contaminados con hidrocarburos mediante hornos diseñados específicamente para eliminar, a través del calor, sustancias químicas peligrosas presentes en suelos y lodos.
La acusación sostiene que tres autoridades de la compañía habrían desarrollado una maniobra para acumular grandes cantidades de material contaminado sin realizar el tratamiento correspondiente.
De qué acusan a las autoridades de Comarsa
Según la hipótesis de la fiscalía, los residuos contaminados habrían sido almacenados tanto dentro del predio de Comarsa como en terrenos lindantes que no pertenecían a la compañía.
La acusación sostiene que la empresa habría continuado recibiendo residuos pese a mantener grandes cantidades de material contaminado acumulado. Para hacerlo, presuntamente se habrían entregado certificados que indicaban que determinados terrenos habían sido tratados y descontaminados cuando ese procedimiento en realidad no se habría realizado.
De acuerdo con la investigación, esta presunta maniobra habría permitido mantener el ingreso de nuevos residuos provenientes de la actividad hidrocarburífera, mientras se acumulaba material sin tratamiento.
Durante la audiencia de control de la acusación, las defensas de dos de los tres imputados solicitaron sus respectivos sobreseimientos. Uno de los planteos argumentó que el acusado se desempeñaba como gerente suplente, mientras que el otro sostuvo que su representado no tenía participación dentro del directorio de la compañía.
Kees rechazó ambos pedidos. El juez sostuvo que será durante el juicio cuando deberá determinarse cuál fue el grado de intervención que tuvo cada acusado en los hechos investigados.
Con esta decisión, los tres imputados continuarán vinculados a la causa y deberán afrontar el debate oral.

Por qué Comarsa no será juzgada por un jurado popular
Otro de los puntos discutidos durante la audiencia fue el mecanismo que se utilizará para llevar adelante el juicio. La fiscalía y las querellas, representadas por la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas y la Asamblea por los Derechos Humanos de Neuquén y Río Negro, habían solicitado que el caso fuera sometido a un jurado popular.
El pedido fue rechazado por Kees, quien determinó que el proceso deberá quedar en manos de un tribunal colegiado.
El magistrado fundamentó su decisión en los requisitos legales para la intervención de jurados populares. Según explicó, este mecanismo está reservado para determinados delitos de abuso sexual o hechos contra la integridad de las personas que hayan provocado la muerte o lesiones gravísimas, siempre que además exista una pretensión punitiva superior a los 15 años de prisión.
Por ese motivo, consideró que la acusación por contaminación ambiental contra las autoridades de Comarsa no reúne las condiciones necesarias para ser juzgada mediante un jurado popular.
La etapa preparatoria del debate tendrá una dimensión considerable por la cantidad de prueba propuesta. Alrededor de 150 testigos y peritos fueron incluidos para declarar durante el juicio.
El juez solo rechazó algunos testimonios ofrecidos por las partes, principalmente porque estaban destinados a acreditar hechos públicos y notorios que no se encontraban controvertidos o porque los testigos habían desempeñado funciones fuera del período comprendido por la acusación.
Ahora, con los tres imputados camino al juicio oral, deberá determinarse si efectivamente existió un esquema para acumular residuos petroleros sin tratamiento y qué responsabilidad tuvo cada uno de los acusados en la presunta contaminación ambiental.















