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Recursos en peligro

El desastre ambiental en la milla 201 se agrava mientras China avanza sobre la pesca argentina

Capitales chinos ya controlan más del 60% de la flota potera nacional, mientras cientos de buques extranjeros continúan depredando recursos en el borde de la Zona Económica Exclusiva argentina, una situación que genera preocupación por su impacto ambiental, económico y laboral.

La presión sobre los recursos pesqueros del Mar Argentino continúa creciendo y expertos advierten que la situación en la milla 201 ya constituye uno de los principales desastres ambientales del Atlántico Sur. A la intensa actividad de las flotas extranjeras que operan al límite de la Zona Económica Exclusiva (ZEE) se suma un fenómeno que gana cada vez más relevancia: el avance de capitales chinos dentro de la propia industria pesquera argentina.

De acuerdo con la investigación “China y el control de la pesca dentro de la ZEE Argentina”, elaborada por Milko Schvartzman, investigador en pesca ilegal y conservación marina del Círculo de Políticas Ambientales, alrededor del 63% de los buques poteros de bandera argentina dedicados a la captura de calamar están controlados o tienen como beneficiarios finales a empresas chinas.

China ya controla cerca del 63% de la flota potera argentina, mientras cientos de buques extranjeros intensifican la explotación del calamar en el Atlántico Sur, consolidando su influencia sobre un recurso estratégico para el país

El relevamiento, realizado a partir de observaciones satelitales de Global Fishing Watch y documentos oficiales de provincias chinas, determinó que 53 de los 84 barcos autorizados para capturar calamar en aguas argentinas pertenecen a empresarios de la potencia asiática.

El interés de China por este recurso responde a que es el principal consumidor mundial de calamar. Entre las compañías señaladas aparecen Shanghai Fisheries Group Co. Ltd., Zhejiang Ocean Family Co. Ltd., Qingdao Haoyang Ocean Fishery Co. Ltd., Dalian Huafeng Aquatic Products Co. Ltd. y China National Fisheries Corporation (CNFC), varias de ellas beneficiadas, según el informe, por subsidios estatales encubiertos.

“A este ritmo, en menos de 10 años la flota nacional podría estar totalmente bajo control chino”, sostuvo Schvartzman en su cuenta de X.

El desastre ambiental en la milla 201 preocupa a científicos y ambientalistas

La denominada milla 201, ubicada inmediatamente después del límite de la Zona Económica Exclusiva argentina, se ha convertido en una de las áreas de mayor presión pesquera del planeta. Cada año, cientos de embarcaciones extranjeras, principalmente de China, Corea del Sur, Taiwán, España y Portugal, se concentran en esta región atraídas por la abundancia de especies como el calamar Illex argentinus.

Las imágenes satelitales muestran una verdadera “ciudad flotante” iluminada durante las noches, producto de la utilización de potentes luces para atraer al calamar. Organizaciones ambientales y especialistas advierten que la pesca intensiva está provocando una fuerte reducción de los recursos marinos y alterando el equilibrio del ecosistema del Atlántico Sur.

Diversos estudios sostienen que la sobreexplotación del calamar no solo afecta a la especie en sí, sino también a aves marinas, mamíferos y peces que dependen de ella para alimentarse. Además, la captura indiscriminada genera importantes impactos económicos para la Argentina debido a la pérdida de recursos pesqueros y de empleo en las comunidades vinculadas a la actividad.

Según una investigación reciente basada en datos de la Fundación Latinoamericana de Sostenibilidad Pesquera, la depredación de especies en el Atlántico Sur se multiplicó por diez en los últimos años.

“El esfuerzo pesquero de la flota china ha experimentado un aumento explosivo, creciendo un 85% entre 2019 y 2024 y ya extrae entre 1,5 y 3 millones de toneladas anuales de Illex argentinus”, señala el informe.

Para dimensionar la magnitud del fenómeno, el trabajo agrega que “en una temporada récord en aguas nacionales argentinas, como la de este 2026, las capturas de este animal difícilmente llegan al millón de toneladas”.

Especialistas advierten que la creciente presión pesquera en la milla 201 se ha convertido en un grave problema ambiental y económico, con riesgos de sobreexplotación de especies, pérdida de biodiversidad y millonarios perjuicios para la industria pesquera argentina

China gana influencia en la pesca argentina y crecen las alertas

La expansión de las empresas chinas también se refleja en adquisiciones y asociaciones con firmas locales. Documentos oficiales del gobierno chino mencionan explícitamente el interés estratégico por los recursos pesqueros argentinos.

Uno de los textos citados por Schvartzman, perteneciente a la Oficina de Desarrollo Oceánico de Weihai, afirmaba ya en 2019 que en la Argentina “existen abundantes recursos pesqueros en la Zona Económica Exclusiva Argentina de 200 millas náuticas” y destacaba que se había “explorado con éxito una nueva modalidad de cooperación en la pesca del calamar en aguas lejanas”.

Otro documento oficial del gobierno de Rongcheng celebró la adquisición de Patagonia Fishing S.A. por parte de Bodelong Group y remarcó que era “la primera vez que los pesqueros de nuestra provincia ingresan a las aguas de las 200 millas náuticas de Argentina en la modalidad de pesca cooperativa”.

Asimismo, un informe financiero de Zhejiang Ocean Family Co. Ltd. correspondiente a 2023 reconoce la posesión de embarcaciones en la Argentina y destaca las ventajas comerciales y arancelarias de operar prácticamente como una empresa nacional.

La creciente participación china genera preocupación entre especialistas y referentes del sector pesquero, que advierten sobre la pérdida de control de un recurso estratégico para el país.

“En cualquier país normal, esto sería un escándalo masivo. No en Argentina. Buques y empresas sorprendidas pescando ilegalmente en nuestra ZEE recibieron luego licencias para pescar dentro de ella, subvencionadas por Pekín. Ahora el capital chino controla casi 2/3 de la propia flota de calamares de Argentina”, afirmó Schvartzman.

Las estimaciones indican que la pesca ilegal y no regulada vinculada principalmente al calamar representa un negocio cercano a los 1.000 millones de dólares anuales. Mientras la flota extranjera continúa expandiendo su presencia en el Atlántico Sur, especialistas alertan que la situación en la milla 201 no solo implica una pérdida económica para la Argentina, sino también un creciente deterioro ambiental cuyas consecuencias podrían extenderse durante décadas.

Fecha de publicación: 14/07, 12:11 pm