Tras casi 20 años de reclamos, un histórico pulmón verde quedó protegido
El Concejo Deliberante declaró Área Ecológica Protegida a uno de los últimos grandes pulmones verdes del distrito, con más de 50 hectáreas de vegetación y biodiversidad.
Un barrio de la provincia de Buenos Aires fue declarado como “Área Ecológica Protegida” tras 50 años de reclamo vecinal.
La medida preserva más de 50 hectáreas de espacios verdes, limita actividades que puedan degradar el ambiente y busca garantizar la conservación de la biodiversidad y los servicios ecosistémicos.
Dónde queda el barrio
El Concejo Deliberante de La Matanza aprobó la creación del área al barrio Peluffo.
El barrio Peluffo, uno de los principales pulmones verdes de Villa Luzuriaga, fue declarado Área Ecológica Protegida por el Concejo Deliberante de La Matanza. La decisión protege uno de los espacios naturales más importantes del distrito y reconoce el trabajo sostenido de vecinos y de la Asociación Civil Peluffo Verde, que durante casi dos décadas impulsaron su conservación frente al avance de la urbanización.
La ordenanza alcanza al sector comprendido entre la Ruta Provincial N° 4 (Camino de Cintura) y las calles Colonia, Venezuela y Triunvirato, consolidando un nuevo espacio destinado a la preservación ambiental dentro del conurbano bonaerense.
Un refugio para la biodiversidad urbana
El barrio Peluffo conserva más de 50 hectáreas de superficies verdes con abundante arbolado, amplios terrenos forestados y calles con vegetación que ayudan a regular la temperatura en una de las zonas más urbanizadas del conurbano.
Además, constituye un refugio para 38 especies de aves nativas, lo que lo convierte en un sitio de alto valor para la biodiversidad urbana.
Desde el punto de vista ambiental, el área también cumple funciones esenciales: absorbe parte del agua de lluvia y ayuda a reducir anegamientos, captura dióxido de carbono, produce oxígeno y contribuye a mitigar el efecto de isla de calor.
Un reclamo vecinal que se convirtió en ordenanza
La declaración representa el resultado de casi dos décadas de trabajo de vecinos y organizaciones ambientales que impulsaron distintas iniciativas para evitar que el crecimiento urbano redujera uno de los últimos grandes espacios verdes de Villa Luzuriaga.
Con la nueva ordenanza, La Matanza incorpora una herramienta destinada a garantizar la conservación de este sector y fortalecer la planificación ambiental del distrito.















