Mientras el ajuste nacional vacía el sistema científico, Buenos Aires sale a rescatar investigaciones en todo el país
La Provincia destinará $313 millones para financiar proyectos de 25 universidades públicas en áreas estratégicas como energía, salud, ambiente y recursos hídricos.
El ajuste aplicado por el Gobierno de Javier Milei sobre el sistema científico continúa generando consecuencias en universidades y organismos de investigación. Con un presupuesto nacional para ciencia y tecnología que, según el diagnóstico oficial bonaerense, cayó cerca de un 50% en términos reales desde el inicio de la actual gestión y con más de 5.000 científicos, tecnólogos y trabajadores especializados fuera del sistema, la provincia de Buenos Aires anunció un programa para financiar investigaciones que habían quedado comprometidas por la falta de recursos.
La iniciativa, denominada “Proyectos Bonaerenses de Federalización de la Ciencia y la Tecnología”, contempla una inversión total de 313 millones de pesos y fue impulsada por la Comisión de Investigaciones Científicas (CIC) junto con el Ministerio de Gobierno bonaerense.
En total, serán financiadas siete redes federales de investigación integradas por 25 universidades públicas: once de la provincia de Buenos Aires y catorce pertenecientes a otras jurisdicciones del país.
Ajuste a la ciencia: más de 5.000 profesionales dejaron el sistema
El programa bonaerense se presenta en un escenario de fuerte deterioro del sistema científico nacional. De acuerdo con el diagnóstico difundido por la Provincia, durante 2026 el presupuesto destinado por la Nación a ciencia y tecnología registra una caída cercana al 50% en términos reales respecto de años anteriores.
A ese panorama se suma otro dato que refleja la magnitud del impacto: más de 5.000 científicos, tecnólogos y trabajadores especializados habrían abandonado el sistema científico argentino como consecuencia del deterioro salarial, la reducción de recursos, la paralización de proyectos y la falta de perspectivas de continuidad laboral.
La pérdida de ese capital humano también implica la interrupción de investigaciones, el debilitamiento de equipos de trabajo y la posible pérdida de capacidades construidas durante años de formación y desarrollo.
Frente a ese escenario, la Provincia decidió ampliar el alcance de su política científica e incorporar universidades de distintas regiones del país para sostener proyectos que, según el diagnóstico oficial, se habían visto debilitados por el desfinanciamiento nacional.
Universidades públicas recibirán fondos para investigar energía, ambiente y salud
Las siete redes seleccionadas reunirán entre tres y cinco universidades cada una y deberán integrar, como mínimo, una institución bonaerense con otra perteneciente a una provincia que mantenga convenios de cooperación con Buenos Aires.
Cada proyecto recibirá 40 millones de pesos para su ejecución, además del financiamiento inicial otorgado durante la etapa de formulación, lo que eleva la inversión total a 313 millones.
Las investigaciones estarán orientadas a temas considerados estratégicos para el desarrollo del país, entre ellos transición energética, recursos hídricos, estudios del mar, salud, cambio climático y ambiente, federalismo, empleo y juventud.
El programa también incorpora una fuerte impronta federal al incluir universidades de provincias como Misiones, Jujuy, Tierra del Fuego, Río Negro, La Rioja, La Pampa, Córdoba, Neuquén, San Luis y Entre Ríos, además de instituciones de la provincia de Buenos Aires y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Con esta iniciativa, el gobierno bonaerense busca sostener redes de investigación y evitar la paralización de proyectos científicos en un contexto de retracción de la inversión nacional. Según el planteo oficial, el objetivo es preservar capacidades estratégicas, fortalecer el trabajo conjunto entre universidades y mantener en funcionamiento investigaciones vinculadas con problemas productivos, ambientales y sociales.















