Denuncian que el gobierno de La Rioja “maquilla” el riesgo de incendios en plena ola de calor
Ecologistas en Acción cuestionó el nuevo índice oficial de riesgo de incendios al asegurar que minimiza el peligro real para permitir el uso de maquinaria agrícola.
La Rioja atraviesa días de máxima preocupación por los incendios forestales y agrícolas. Tras una jornada marcada por múltiples focos simultáneos que pusieron en jaque a los equipos de emergencia, Ecologistas en Acción denunció que el nuevo índice oficial de riesgo de incendios implementado por el Gobierno regional “maquilla” la peligrosidad real del escenario climático.
La organización sostiene que el sistema utilizado por la Consejería de Agricultura reduce artificialmente el nivel de alerta, lo que permitiría mantener actividades agrícolas con maquinaria pesada incluso bajo condiciones meteorológicas extremas.
La controversia se produce luego de un domingo especialmente complejo, cuando varios incendios obligaron a desplegar un amplio operativo de emergencia en distintos puntos de la comunidad autónoma.
El episodio más grave se registró en el municipio de Ribafrecha, desde donde las llamas avanzaron hacia zonas forestales cercanas y alcanzaron el término de Clavijo. El rápido avance del fuego obligó a evacuar viviendas rurales y casas de campo en el entorno de La Unión.
El saldo fue de 63 hectáreas afectadas entre cultivos de cereal y pinares, mientras que también se reportaron incendios agrícolas en Agoncillo y Santo Domingo de la Calzada.
Ante la magnitud de la situación, las autoridades activaron el nivel 1 del Plan Territorial de Protección Civil (PLATERCAR).
Incendios en La Rioja: por qué cuestionan el índice oficial de riesgo
La principal crítica de Ecologistas en Acción apunta al funcionamiento del índice autonómico IPOGIF, utilizado por el Gobierno de La Rioja para evaluar el peligro de incendios.
Según la organización ambientalista, mientras el sistema oficial calificó el riesgo como “alto”, los datos públicos de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) situaban la misma zona bajo un nivel de riesgo “extremo”.
La diferencia cobra especial relevancia si se consideran las condiciones meteorológicas registradas durante la jornada: temperaturas cercanas a los 40 grados, vientos del este de hasta 35 kilómetros por hora en el valle del Ebro y una humedad relativa de apenas el 15 %.
Para el colectivo ecologista, el nuevo indicador no refleja adecuadamente el escenario de peligro y termina relajando medidas preventivas que consideran indispensables durante las olas de calor.
Ecologistas denuncian que el cambio favorece el uso de maquinaria agrícola
La organización ambiental responsabilizó directamente a la Consejería de Agricultura por haber modificado el sistema de evaluación del riesgo de incendios.
Según denuncian, la nueva normativa busca facilitar la continuidad de las labores agrícolas y el uso de maquinaria pesada, aun cuando las condiciones climáticas incrementan significativamente la posibilidad de nuevos focos.
Si bien Ecologistas en Acción destacó la rápida actuación de los bomberos forestales y de los equipos de emergencia, advirtió que la respuesta operativa no alcanza por sí sola para evitar futuras tragedias.
En ese sentido, reclamó que el riesgo sea evaluado con criterios más estrictos y solicitó prohibir temporalmente aquellas actividades agrícolas que puedan generar chispas o incendios durante episodios de calor extremo y fuertes vientos.
La polémica reabre el debate sobre cómo deben definirse los niveles oficiales de riesgo de incendios y hasta qué punto las decisiones administrativas pueden influir en la prevención de eventos que, bajo determinadas condiciones meteorológicas, pueden propagarse con enorme rapidez y causar graves daños ambientales y económicos.















