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Lobby tabacalero

El peligro de los vapers habilitados: por qué los cardiólogos advierten que dañan el corazón tanto como el cigarrillo

Tras la decisión del Gobierno de habilitar la comercialización de dispositivos de vapeo, la comunidad médica encendió las alarmas. Cardiólogos advierten que estos productos, lejos de ser una alternativa segura para dejar de fumar, contienen sustancias que dañan las arterias, aumentan la presión arterial y elevan el riesgo de infarto.

La reciente flexibilización en la normativa sobre vapeadores y cigarrillos electrónicos ha generado un fuerte rechazo en las sociedades científicas de Argentina. Aunque el marketing de la industria tabacalera los presenta como una herramienta de «reducción de daños«, médicos especialistas advierten que no existe evidencia de que sean seguros. Por el contrario, el aerosol que generan contiene partículas ultrafinas, metales pesados y nicotina, una combinación que impacta de forma directa y agresiva en el sistema cardiovascular.

El principal riesgo radica en la inflamación de las arterias y el aumento inmediato de la frecuencia cardíaca y la presión arterial tras cada inhalación. Estudios recientes indican que el vapor de estos dispositivos daña el endotelio —la capa interna de los vasos sanguíneos—, lo que favorece la formación de placas de ateroma y aumenta las probabilidades de sufrir eventos coronarios agudos. Para los cardiólogos, habilitar estos productos es abrir la puerta a una nueva generación de adictos bajo una falsa premisa de inocuidad.

El diseño y los sabores de los vapers están orientados a captar a menores de edad y nuevos fumadores.

Más que simple «vapor de agua»

Uno de los grandes engaños del vapeo es la idea de que lo que se inhala es vapor de agua con saborizantes. En realidad, el líquido se calienta hasta convertirse en un aerosol que transporta sustancias tóxicas como el propilenglicol y la glicerina vegetal, que al calentarse pueden generar formaldehído, un compuesto cancerígeno. La presencia de nicotina, incluso en dosis que parecen bajas, mantiene la adicción alimentaria y conductual, dificultando que el fumador abandone realmente el hábito.

Expertos aseguran que el cigarrillo electrónico no es un método seguro ni eficaz para dejar de fumar.

El impacto en los jóvenes: la nueva puerta de entrada

La preocupación médica también se centra en el diseño y los sabores frutales, claramente orientados a captar a adolescentes. Esta estrategia de la industria no busca ayudar al fumador adulto, sino generar nuevos consumidores. La exposición temprana a la nicotina a través del vapeo no solo daña el corazón en desarrollo, sino que multiplica las chances de que esos jóvenes pasen luego al cigarrillo convencional, perpetuando un negocio que enferma a costa de la salud pública.

Fecha de publicación: 06/05, 5:30 pm