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Químicos en el hogar

Bisfenol A: el tóxico invisible de los tickets del súper que altera tus hormonas

No es solo un comprobante de compra; es una vía directa de exposición a químicos industriales peligrosos. Los tickets de papel térmico contienen Bisfenol A (BPA), un potente disruptor endocrino que se absorbe a través de la piel y está vinculado a graves alteraciones hormonales.

Cada vez que aceptamos el ticket en la caja del supermercado o retiramos un comprobante del cajero automático, estamos entrando en contacto directo con el Bisfenol A (BPA). Este compuesto químico se utiliza en el papel térmico para que reaccione al calor de las impresoras y fije el texto sin necesidad de tinta. El problema radica en que el BPA es un conocido disruptor endocrino: una sustancia capaz de «mimetizar» a las hormonas naturales y alterar el funcionamiento del sistema endocrino, interfiriendo en procesos que van desde la reproducción hasta el metabolismo.

A diferencia de lo que ocurre con los envases plásticos rígidos, en los tickets el BPA se encuentra de forma «libre» sobre la superficie. Esto facilita una transferencia inmediata a la epidermis apenas entramos en contacto con el papel. Investigaciones científicas han alertado que la absorción es especialmente crítica si tenemos las manos húmedas o si acabamos de usar alcohol en gel, un hábito que multiplica por diez la velocidad con la que este tóxico penetra en nuestro torrente sanguíneo.

Los tickets térmicos utilizan Bisfenol A para imprimir sin tinta, un químico que se transfiere al tacto.

La migración química dentro del hogar

El riesgo no desaparece al guardar el papel en la billetera. El BPA tiene una alta capacidad de migración; si el ticket entra en contacto con alimentos, como sucede en las bolsas del súper, el tóxico puede contaminar lo que luego vamos a ingerir. Esta doble vía de entrada —dérmica e ingesta— convierte a un simple comprobante en un foco de contaminación urbana invisible. La industria sigue utilizando estos papeles por su bajo costo, ignorando la evidencia que vincula la acumulación de bisfenol con problemas de fertilidad y enfermedades metabólicas.

El BPA actúa como un disruptor endocrino, alterando el equilibrio hormonal del organismo.

Un residuo que no debería reciclarse

Desde la perspectiva de la gestión de residuos, el ticket térmico representa un problema adicional. Al contener altas cargas de bisfenol libre, estos papeles no deberían mezclarse con el cartón o el papel común. Si se reciclan, el BPA termina contaminando todo el ciclo de producción de papel nuevo, incluyendo servilletas o papel higiénico. La falta de etiquetas de advertencia en estos rollos es una falla grave en la seguridad del consumidor, que manipula sustancias químicas peligrosas sin saberlo.

La ingeniosa campaña de HSBC Argentina para evitar la impresión de los tickets en los cajeros automáticos
Por su contenido químico, los tickets no deben reciclarse junto con el papel común para evitar contaminar nuevos productos.

¿Cómo reducir la exposición diaria?

La medida más efectiva es el rechazo: siempre que sea posible, debemos pedir la factura electrónica. En caso de que sea imprescindible manipularlo, los expertos recomiendan hacerlo por el reverso y lavarse las manos con agua y jabón inmediatamente después. Es fundamental no entregar tickets a los niños para jugar, dado que su sistema hormonal es mucho más sensible a la interferencia de los disruptores endocrinos.

Fecha de publicación: 05/05, 8:01 pm