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Impacto positivo

De residuo a recurso: convierten plásticos imposibles en productos industriales

Maplasto transforma desechos plásticos no reciclables en insumos para la industria y el agro. Con innovación y foco ambiental, su fundador apuesta a un modelo productivo que reduce la contaminación y abre nuevas oportunidades de negocio.

En un contexto donde la gestión de residuos se vuelve un desafío creciente, una empresa argentina encontró una oportunidad donde otros ven descarte. Se trata de Maplasto, un emprendimiento que convierte plásticos complejos en productos útiles para distintos sectores productivos, desde el agro hasta la construcción.

Detrás del proyecto está Andrés Peregrosa, técnico electrónico con más de tres décadas de experiencia en la industria plastiquera. Durante años se dedicó a reparar y automatizar maquinaria, hasta que en 2023 decidió dar un giro: pasar de mantener procesos a crear valor a partir de los residuos que esos mismos procesos generaban.

«Empecé a ver lo que más que un residuo podía ser mi futura materia prima», afirmó el fundador de Maplasto en diálogo con Cadena 3.

La clave del modelo está en trabajar con plásticos compuestos, materiales que por su estructura multicapa resultan prácticamente imposibles de reciclar mediante métodos tradicionales. Este tipo de residuos, habituales en envoltorios y productos de consumo masivo, representan uno de los mayores problemas ambientales de la industria.

«Me encontraba con plásticos de alta barrera, multicapa, que se usan para proteger alimentos pero que son muy difíciles de reciclar por sus distintas capas unidas. Ahí vi que lo que era un residuo podía convertirse en mi materia prima», contó.

A partir de estos insumos, Maplasto produce una amplia gama de artículos: desde palets plásticos y postes hasta varillas, tranqueras, pisos tipo deck, tablas símil parquet y mobiliario urbano. También desarrollan soluciones para el sector energético, como crucetas para líneas de media tensión, y productos específicos para criaderos y embalaje industrial.

Reciclaje de plásticos complejos: una oportunidad para la industria sostenible

El diferencial de Maplasto radica en su capacidad para procesar materiales que hoy no tienen una solución masiva de reciclaje. En lugar de terminar en rellenos sanitarios o contaminar el ambiente, estos residuos se reintegran al circuito productivo con nuevas funcionalidades.

El proyecto no solo apunta a reducir el impacto ambiental, sino también a generar un cambio de paradigma en la industria, donde el residuo deja de ser un problema para convertirse en un recurso estratégico.

«Estamos haciendo una serie de ensayos para poder comercializarlo con un respaldo», añadió Peregrosa, en referencia a los procesos de validación que buscan garantizar la calidad y durabilidad de los productos.

Innovación y desafíos: el camino de las pymes sustentables en Argentina

La empresa funciona con un equipo de 10 personas: un grupo de socios que trabaja junto a cinco empleados locales, en una dinámica que combina cercanía, compromiso y desarrollo regional.

A pesar de su corta trayectoria, Maplasto ya logró reconocimiento internacional. En diciembre de 2025 recibió el primer premio al Liderazgo Sostenible otorgado por la Cámara de Comercio Británica y la Embajada Británica, destacando el volumen de residuos que logran procesar y evitar que se conviertan en contaminación.

Sin embargo, el camino no está exento de dificultades. Como muchas pymes innovadoras, enfrenta desafíos económicos: las ventas aún no alcanzan a cubrir los costos fijos. Aun así, el optimismo se mantiene firme.

«Todos los días aparecen señales de algo bueno», concluyó su fundador.

En un escenario donde la sostenibilidad gana protagonismo, iniciativas como Maplasto muestran que la innovación no solo puede generar impacto ambiental positivo, sino también abrir nuevas oportunidades productivas en la economía circular.

Fecha de publicación: 01/05, 8:52 am