Normas en jaque: denuncian que el 90% de los productos en Mercado Libre no cumplen con IRAM
Mientras crece la importancia de las certificaciones para la seguridad y la sustentabilidad, el empresario Dante Choi, dueño de Peabody, apuntó contra el comercio electrónico.
En la vida cotidiana, pocas personas reparan en ellas, pero están en casi todo: desde electrodomésticos hasta procesos industriales. Las normas técnicas son el lenguaje silencioso que ordena la calidad, la seguridad y el funcionamiento de productos y servicios. En Argentina, ese rol lo cumple el IRAM, que en los últimos años también ganó protagonismo por su vínculo con la sustentabilidad.
Sin embargo, en medio de ese escenario, surgió una fuerte advertencia desde el sector privado. Dante Choi, dueño de la marca de electrodomésticos Peabody, apuntó directamente contra el comercio electrónico y aseguró: «El 90% de los productos que comercializan incumplen con las normas IRAM», en referencia a plataformas como Mercado Libre.
El empresario, que recientemente solicitó el concurso preventivo de su compañía en un contexto de crisis sectorial, vinculó esta situación con una falta de controles y fiscalización por parte del Estado. “Es imposible que el estado desatienda y deje de lado la obligatoriedad de fiscalizar la seguridad de los usuarios”, sostuvo.
Las declaraciones también hicieron foco en los riesgos asociados a productos que no cumplen con estándares técnicos. “Investiguen qué es lo que originó el incendio en el Senado, hubo dos personas que se hospitalizaron”, agregó en referencia a un episodio ocurrido en febrero de este año en el Congreso, sugiriendo posibles fallas vinculadas a seguridad eléctrica.
Qué establece la norma IRAM
La norma IRAM establece parámetros clave para garantizar que un producto funcione de manera segura y eficiente. Aunque muchas de estas normas son de aplicación voluntaria, en sectores como el de electrodomésticos su cumplimiento suele ser exigido por regulaciones o por el propio mercado. Su incumplimiento no solo implica un riesgo para los consumidores, sino también una competencia desigual para las empresas que sí invierten en certificaciones.

En paralelo, IRAM también cumple un rol central en la agenda ambiental. Certificaciones como la ISO 14001 o la ISO 50001 permiten a las empresas ordenar sus procesos para reducir el impacto ambiental y mejorar la eficiencia en el uso de recursos.
Sin embargo, el caso expone una tensión creciente: mientras algunas compañías avanzan en estándares de calidad y sustentabilidad, otras operarían por fuera de esos marcos, especialmente en canales digitales donde los controles son más difíciles de aplicar.
La expansión del comercio electrónico aceleró el acceso a una oferta más amplia y competitiva, pero también abrió interrogantes sobre la trazabilidad, el origen y las condiciones de seguridad de los productos. En ese contexto, las normas técnicas dejan de ser un tema exclusivamente industrial para convertirse en una cuestión de interés público.
Normas IRAM y seguridad eléctrica: por qué son clave para los consumidores
Las certificaciones del IRAM garantizan que los productos cumplan requisitos mínimos de seguridad, calidad y funcionamiento. En el caso de electrodomésticos, esto incluye controles sobre materiales, resistencia, consumo energético y riesgos eléctricos, factores clave para evitar accidentes domésticos.
Comercio electrónico y controles: el desafío de hacer cumplir las normas
El crecimiento de plataformas como Mercado Libre plantea nuevos desafíos para la fiscalización. La multiplicación de vendedores y productos dificulta la supervisión, generando un escenario donde, según denuncian desde la industria, proliferan artículos que no cumplen con estándares técnicos.
En este contexto, el debate sobre IRAM ya no se limita a la calidad o la sustentabilidad: se instala como un eje central en la discusión sobre seguridad, competencia y regulación en la economía digital.
Se incendió un despacho en el cuarto piso del Senado

En febrero de este año, una pava eléctrica habría provocado un incendio en el despacho de la senadora Andrea Cristina del PRO, ubicado en el cuarto piso del Palacio Legislativo del Senado de la Nación.
Autoridades confirmaron que el recinto fue totalmente consumido por las llamas, aunque el incidente fue rápidamente controlado por el cuerpo de bomberos de la Policía Federal.
El episodio, ocurrido en plena jornada de trabajo, a pocas horas de debatirse el proyecto de Reforma Laboral impulsado por el Ejecutivo.















