Sello sostenible y desarrollo federal: el nuevo impulso de la vitivinicultura argentina
Con más bodegas certificadas, el sector vitivinícola llega a la Vendimia 2026 con una agenda marcada por la sostenibilidad y la diversificación.
En un contexto de transición económica y nuevos escenarios de competitividad, la vitivinicultura argentina consolida la sostenibilidad como eje estratégico, profundiza la diversificación de su oferta y proyecta 2026 con señales de recuperación y expansión.
Ventas en alza y nuevas oportunidades
El vino cerró 2025 con crecimiento en ventas minoristas, impulsado principalmente por kioscos y almacenes, según datos de Scentia difundidos por el Observatorio Vitivinícola Argentino. El repunte del consumo interno aparece como una señal alentadora en un año atravesado por desafíos macroeconómicos.

En paralelo, los vinos blancos se posicionan como una de las grandes oportunidades para el país, en sintonía con las tendencias internacionales de consumo. A su vez, el jugo concentrado de uva —mosto— se proyecta como uno de los productos con mayor potencial exportador hacia 2026, junto con las pasas de uva y la uva en fresco.
Sostenibilidad como condición para competir
Uno de los hitos recientes del sector fue la certificación de 26 bodegas y 53 unidades productivas de 14 provincias bajo la Guía de Sustentabilidad, obteniendo el Sello Vitivinicultura Argentina Sostenible. El programa es articulado entre el Consejo Federal de Inversiones, los gobiernos provinciales y la COVIAR.
La sostenibilidad —ambiental, económica y social— es uno de los ejes centrales del Plan Estratégico Vitivinícola 2030 (PEVI) y hoy se traduce en competitividad exportadora, acceso a mercados y generación de valor agregado.

“La sustentabilidad dejó de ser aspiracional para convertirse en una condición de base para competir globalmente”, afirmó Mario González, presidente de COVIAR.
El programa permitió que bodegas de distintas escalas mejoraran procesos productivos, certificaran estándares y accedieran a una herramienta diferenciadora para los mercados internacionales. En paralelo, la entidad trabaja junto a Cancillería para que el Sello sea reconocido por los monopolios importadores de vino argentino, fortaleciendo su posicionamiento comercial.
Vendimia 2026: una industria con horizonte al 2030
La industria llega a Vendimia 2026 con señales concretas:
- Sostenibilidad certificada a partir de un Sello reconocido.
- Recuperación de ventas en el mercado interno.
- Potencial exportador en vinos blancos, mosto, pasas y uva fresca.
- Estrategia sectorial consolidada con horizonte al 2030.
Convenios para profundizar el desarrollo federal
Durante el Desayuno de Vendimia que se llevará a cabo el 7 de este mes se firmarán nuevos convenios entre COVIAR y el Consejo Federal de Inversiones para dar continuidad y profundizar programas de desarrollo federal vinculados a la vitivinicultura, el turismo del vino y la promoción sectorial.

La agenda 2026 contempla acciones en desarrollo sostenible y fortalecimiento competitivo, capacitación técnica y profesional, estudios sobre factores productivos y ambientales, promoción en mercados locales e internacionales, acceso a financiamiento y asistencia técnica, y el impulso al enoturismo con propuestas segmentadas por provincia.
Como novedad, según anticiparon, se firmará un convenio específico para desarrollar e implementar el Programa de Promoción y Posicionamiento del Torrontés Riojano, orientado a potenciar su competitividad, ampliar su presencia en los mercados y fortalecer su contribución al desarrollo productivo, económico y turístico de las provincias vitivinícolas.















