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Estudio

NASA: un lago en el desierto cambió de color y la ciencia busca explicarlo

Imágenes satelitales revelaron tonos rojizos en el lago Eyre, en Australia, tras lluvias que alteraron su salinidad y favorecieron la proliferación de microorganismos.

La NASA detectó desde el espacio un fenómeno inusual en el corazón árido de Australia: el lago Eyre -también conocido como Kati Thanda–Lake Eyre- adquirió llamativas tonalidades rojizas visibles por satélite tras un año hidrológico excepcional.

NASA: un lago en el desierto cambió de color y la ciencia busca explicarlo

Las imágenes difundidas por el Observatorio de la Tierra muestran cómo esta enorme cuenca salina modifica su color a medida que el agua retrocede. Durante 2025, intensas lluvias registradas en el estado de Queensland alimentaron varios ríos que desembocan en esta depresión, ubicada en el punto más bajo del continente australiano.

El aporte de agua comenzó en mayo y transformó una llanura habitualmente seca en una extensa superficie de agua salobre, alcanzando niveles poco frecuentes en los meses siguientes.

Un cambio visible desde el espacio

La situación comenzó a modificarse con la llegada de la primavera austral. Los ríos que alimentaban el lago redujeron progresivamente su caudal y el proceso de evaporación empezó a superar el ingreso de agua.

A comienzos de diciembre, observadores locales confirmaron el descenso acelerado del nivel del lago. Pocos días después, el 15 de diciembre de 2025, el sensor OLI (Operational Land Imager) del satélite Landsat 8 registró una imagen en color natural con un fuerte contraste cromático.

En ella se distinguían zonas con tonalidades diferentes: Belt Bay presentaba tonos verdosos, mientras que Madigan Gulf exhibía matices rojizos que desde la superficie pueden percibirse como rosados o anaranjados.

Imágenes satelitales revelaron tonos rojizos en el lago Eyre, en Australia

Microorganismos y salinidad extrema

La explicación científica del fenómeno está vinculada al aumento de la salinidad del agua a medida que el lago se evapora. En ambientes con altas concentraciones de sal prosperan microorganismos halófilos capaces de alterar la coloración del agua.

Estudios previos detectaron la presencia de Dunaliella salina, un tipo de alga que produce carotenoides responsables de pigmentos rosados, naranjas y rojos. Las diferencias ambientales entre las distintas zonas del lago -como la profundidad o la concentración de sales- pueden favorecer comunidades microbianas distintas y explicar los contrastes de color.

Al tratarse de una cuenca endorreica sin salida al mar y ubicada en una región de escasas precipitaciones, la permanencia del agua dependerá del calor estival y del ritmo de evaporación. En eventos similares registrados en el pasado, el proceso completo de secado llegó a extenderse hasta dos años.

Fecha de publicación: 24/02, 11:59 am