Un reciente informe satelital de la NASA reveló que la Ciudad de México atraviesa un proceso de hundimiento acelerado que ya alcanza los 2,5 centímetros mensuales en sus áreas más vulnerables. Este fenómeno, impulsado por la extracción desmedida de agua subterránea, pone en riesgo la infraestructura urbana y advierte sobre un colapso inminente si no se toman medidas urgentes.