Edificios que capturan carbono. Cuál es el material de construcción clave
La industria de la construcción busca la carbono-neutralidad mediante el uso de biomateriales que no solo reducen emisiones y almacenan CO2, sino que mejoran el bienestar y la salud en los espacios interiores.
El sector de la construcción es actualmente responsable de un 40% de las emisiones globales de CO2, el principal gas de efecto invernadero. Y la industria hoy no solo apunta a mejorar la eficiencia energética, sino también los materiales de la construcción, para lograr la carbono-neutralidad.
Hay un material ecológico y accesible que no sólo reduce las emisiones, sino que permite capturar carbono. Se trata de la madera, un biomaterial que permite almacenar carbono y contribuir activamente a la descarbonización del sector inmobiliario y de la construcción.

Ventajas de la madera
A diferencia de otros materiales tradicionales, la madera actúa como un reservorio natural de carbono: los árboles absorben dióxido de carbono de la atmósfera durante su crecimiento y lo almacenan en su estructura, donde permanece incluso después de su transformación en productos para la construcción.
De esta manera, los edificios que incorporan madera pueden funcionar como verdaderos “almacenes de carbono” a largo plazo.
“Hoy la discusión ya no pasa por construir más eficiente, sino por construir con materiales renovables y trazables, como la madera certificada, que permite reducir emisiones y, generar un impacto ambiental positivo medible”, explicó Florencia Chavat, responsable del Programa para la Homologación de Sistemas de Certificación Forestal, PEFC Argentina.
Efectos en la salud y el bienestar

Además de su contribución ambiental, distintos estudios internacionales muestran que el uso de madera en espacios interiores puede generar beneficios concretos en la salud y el bienestar de las personas. La presencia de este material se asocia con la reducción del estrés, mejoras en la calidad del aire y una mayor sensación de confort, aspectos especialmente relevantes en entornos laborales.
“Los espacios construidos con madera no solo tienen menor huella ambiental, sino que también impactan positivamente en las personas. Es una combinación clave para pensar las oficinas del futuro”, agregó Chavat.
En un contexto donde las empresas buscan reducir su huella de carbono y avanzar hacia modelos más sostenibles, los materiales con los que se construyen sus oficinas se convirtieron en un eje central de su estrategia de sustentabilidad.















