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Salud

Vapeadores y cigarrillos electrónicos: la Ciudad debate una ley que cambia las reglas del juego

La Legislatura porteña debate un proyecto para regular la venta y el consumo de vapeadores, cigarrillos electrónicos y bolsas de nicotina. La iniciativa habilitaría su comercialización para mayores de 18 años.

La Legislatura porteña podría aprobar en los próximos días una ley que cambiaría el marco regulatorio de los cigarrillos electrónicos, vapeadores, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina en la Ciudad de Buenos Aires.

La iniciativa busca reemplazar el esquema de prohibiciones vigente por un sistema de regulación, comercialización controlada y sanciones, en línea con las modificaciones introducidas recientemente a nivel nacional.

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El proyecto cuenta con dictamen favorable y es impulsado por los legisladores Graciela Ocaña, María Sol Méndez y Sebastián Nagata. De ser sancionado, permitirá la venta y el uso de estos productos exclusivamente para mayores de 18 años, aunque mantendrá restricciones respecto de los lugares donde podrán consumirse.

Qué cambia con la nueva regulación

La propuesta toma como referencia el marco regulatorio nacional vigente desde abril, que reorganizó las reglas para este tipo de productos tras años de prohibiciones.

Según el texto, los vapeadores, cigarrillos electrónicos, dispositivos de tabaco calentado y bolsas de nicotina podrán comercializarse legalmente dentro de la Ciudad, siempre que se respeten las limitaciones establecidas para su venta y consumo.

Uno de los puntos centrales es que seguirá prohibido utilizarlos en espacios cerrados de acceso público. Para ello, la iniciativa remite a la normativa vigente sobre control del tabaco, que alcanza a oficinas públicas, establecimientos educativos, centros de salud, medios de transporte y otros ámbitos cerrados.

También se abre el debate por los impuestos

Más allá de la regulación sanitaria, el proyecto podría incorporar una discusión sobre el tratamiento fiscal de estos productos.

La legisladora Ocaña planteó la posibilidad de que los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina tributen de manera similar al tabaco tradicional.

La legisladora Ocaña planteó la posibilidad de que los cigarrillos electrónicos y las bolsas de nicotina tributen de manera similar al tabaco tradicional.

“Lo que yo estoy proponiendo es que también en temas impositivos estos productos tengan el mismo tratamiento que la ley del Tabaco, que en la Ciudad paga Ingresos Brutos que rondan el 6%”, señaló la diputada durante el debate parlamentario.

Por el momento, esa modificación no forma parte del texto original, aunque podría incorporarse durante la discusión legislativa.

Campañas obligatorias y prevención

La iniciativa establece además un esquema de prevención y control que deberá ser implementado por el Ministerio de Salud porteño.

Entre otras medidas, obliga a la realización de al menos una campaña anual de información destinada a advertir sobre los riesgos asociados al consumo de estos productos. Las acciones deberán estar respaldadas por evidencia científica y orientadas a la población general.

Asimismo, el proyecto fija un plazo de 180 días para que el Poder Ejecutivo reglamente la norma en caso de ser aprobada.

Las críticas del sector médico

La posibilidad de habilitar la comercialización regulada de estos dispositivos despertó cuestionamientos de organizaciones médicas y especialistas en tabaquismo.

Diversas entidades sanitarias solicitaron reuniones con las autoridades nacionales para expresar su preocupación por los potenciales efectos sobre la salud pública, especialmente entre adolescentes y jóvenes.

En el documento difundido, la médica neumonóloga y especialista en tabaquismo Cristina Borrajo advirtió que los productos con nicotina “no son inocuos” y señaló que pueden generar dependencia, afectar el desarrollo cerebral en adolescentes, incrementar riesgos cardiovasculares y provocar daños respiratorios.

Además, cuestionó la liberalización comercial de estos dispositivos mientras todavía existen incertidumbres sobre sus efectos a largo plazo.

La preocupación por el consumo juvenil

Uno de los principales argumentos de quienes se oponen a la flexibilización de las restricciones es el crecimiento del consumo entre adolescentes.

Según especialistas, el acceso temprano a vapeadores y bolsas de nicotina podría favorecer la dependencia y facilitar posteriormente el paso al cigarrillo convencional.

Uno de los principales argumentos de quienes se oponen a la flexibilización de las restricciones es el crecimiento del consumo entre adolescentes.

“Hoy se ven niños de 14 años, promedio, que se inician en el cigarrillo electrónico y las bolsas de nicotina. Hay muchos trabajos que muestran que los adolescentes que empiezan tan temprano a consumir, entre 12 y 18 meses después terminan cambiándose hacia el tabaco convencional”, sostuvo Borrajo.

Fecha de publicación: 18/06, 2:19 pm