Un Palacio de cuento en Pinamar: cómo es y cuál es su historia
Con su silueta de torres y detalles ornamentales que emergen entre los pinos, este lugar se consolidó como una de las curiosidades arquitectónicas más llamativas de la costa argentina.
Entre pinos, médanos y a pocas cuadras del mar, una construcción rompe con la estética clásica de la costa atlántica argentina. Y no hablamos de este castillo medieval, ni tampoco este otro al estilo Harry Potter.

Dónde queda el palacio de cuento
Se trata del Palacio Augusto, una obra arquitectónica única que sorprende a vecinos y turistas en la ciudad de Pinamar por su impronta medieval y su historia singular.
Ubicado sobre la calle Martín Pescador al 300, entre Sirena y Avenida del Libertador, el palacio comenzó a construirse en 1998 sobre uno de los últimos terrenos disponibles en esa zona céntrica y cercana a la playa. La iniciativa fue de la familia Maluccio, pero quien le dio identidad propia fue Augusto Maluccio, que con apenas 17 años empezó a modelar la estructura prácticamente con sus propias manos. Desde entonces, el edificio se convirtió en su proyecto de vida.
Un palacio hecho a mano
El Palacio Augusto combina rasgos del gótico veneciano con influencias árabes y detalles franceses. Torres, arcos ojivales, balcones ornamentados y molduras talladas en cemento le dan una estética de castillo europeo que contrasta con los tradicionales chalets de madera y techos a dos aguas característicos de Pinamar.
Gran parte de la ornamentación fue realizada de manera artesanal. Columnas, rosetas y relieves fueron modelados manualmente, lo que convierte al edificio en una pieza casi escultórica. El interior, que incluye varios niveles, salones amplios, terrazas y miradores, también refleja ese espíritu artístico, con mobiliario de estilo, arañas de cristal y detalles decorativos que refuerzan su aire palaciego.
A diferencia de otras construcciones emblemáticas, el Palacio Augusto no nació como emprendimiento hotelero ni como desarrollo inmobiliario: fue concebido como residencia familiar y obra personal, y aún hoy continúa en proceso de expansión y perfeccionamiento.
¿Se puede visitar el palacio?
El palacio no funciona como museo ni permanece abierto al público de manera permanente, ya que es una propiedad privada. Sin embargo, en distintas temporadas y en el marco de actividades culturales o recorridos turísticos organizados por el municipio, se han realizado visitas especiales o eventos con reserva previa que permiten conocer parte del interior.
Durante el verano, su fachada se convierte en uno de los puntos más fotografiados de la ciudad, y muchos turistas se acercan para admirar sus detalles arquitectónicos desde el exterior.
Cómo llegar desde CABA
Desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el trayecto hasta Pinamar es de aproximadamente 340 kilómetros y demanda entre cuatro y cinco horas en auto, dependiendo del tránsito.

La ruta más habitual es tomar la Autopista Buenos Aires–La Plata y continuar por la Autovía 2 en dirección a la costa atlántica. Luego se debe empalmar con las rutas provinciales señalizadas hacia Pinamar. Una vez en la ciudad, el palacio se encuentra a pocas cuadras del centro comercial y de la playa, en una zona residencial arbolada.
También existen servicios de ómnibus de larga distancia desde distintas terminales de CABA hacia Pinamar, especialmente reforzados durante la temporada de verano y fines de semana largos.















