Qué país de América Latina prohibió los plásticos de un solo uso en la gastronomía
Con una ley que ya entró en su fase final, el país prohibió cubiertos, platos y envases plásticos descartables en locales de comida. ¿Obliga a avanzar hacia alternativas reutilizables o compostables?
La contaminación por plásticos se convirtió en una de las crisis ambientales más visibles del planeta. La Unión Europea prohibió desde 2021 varios productos plásticos de un solo uso, como cubiertos, platos y sorbetes, a través de su Directiva sobre plásticos descartables.

En América Latina, países como Perú y Colombia también avanzaron con restricciones progresivas a plásticos de un solo uso, mientras que Canadá implementó prohibiciones nacionales sobre ciertos productos descartables.
Qué país de América Latina prohibió los plásticos de un solo uso en la gastronomía
En ese contexto, Chile decidió profundizar su política ambiental con la plena entrada en vigencia de la Ley 21.368, que prohíbe los plásticos de un solo uso en el sector gastronómico y promueve alternativas reutilizables o compostables.
La normativa, promulgada en 2021 y con su fase final activa desde el 13 de febrero de 2026, impacta directamente en restaurantes, cafeterías, patios de comida y servicios de delivery. El objetivo es reducir la generación de residuos que, en muchos casos, terminan en rellenos sanitarios, ríos y océanos.
Qué cambia desde ahora en Chile
Desde este año, los locales no pueden entregar cubiertos, platos, bombillas, vasos, tapas, revolvedores ni envases plásticos descartables cuando el consumo se realiza dentro del establecimiento, salvo que se trate de productos reutilizables o compostables certificados.

En el caso del delivery, solo se permiten utensilios desechables si son de materiales distintos al plástico tradicional —como papel o cartón— o plásticos compostables certificados.
La ley también incorpora otras medidas estructurales:
- Los supermercados deben ofrecer al menos un 30% de sus bebidas en botellas retornables.
- Queda prohibida la entrega de envases de plumavit (poliestireno expandido) para alimentos y bebidas.
- Los municipios son los encargados de fiscalizar el cumplimiento, con multas previstas para quienes incumplan.
Un cambio de hábitos en el consumo
El trasfondo de la ley apunta a una transformación cultural. Los plásticos de un solo uso suelen cumplir su función durante minutos, pero pueden tardar siglos en degradarse. Por eso, la norma no solo deposita la responsabilidad en el Estado o en los comercios, sino también en los consumidores, que deberán adaptarse a modelos de consumo más sostenibles.
La implementación fue gradual desde 2021, permitiendo que los locales ajustaran proveedores, logística y estructuras de costos. Si bien el proceso implicó desafíos, también abrió oportunidades para emprendimientos vinculados a envases reutilizables, soluciones compostables y modelos de economía circular.















