Qué ciudad atraviesa una ola de frío histórica y registra temperaturas más bajas que en la Antártida
El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que se trata del período de bajas temperaturas más prolongado en más de una década en varias regiones
Nueva York atraviesa una ola de frío extremo que dejó a la ciudad con temperaturas incluso más bajas que en algunos puntos de la Antártida. El fenómeno se da por el avance de una intensa masa de aire ártico que afecta a gran parte del noreste de Estados Unidos y genera condiciones de alto riesgo, con sensaciones térmicas muy por debajo de cero. Este domingo, los termómetros marcaron cerca de –16 grados Celsius en la ciudad, mientras que la sensación térmica descendió hasta los –26 grados.

Según los servicios meteorológicos, en distintas zonas del noreste estadounidense se registraron sensaciones térmicas cercanas a los –40 grados Celsius. En contraste, la base estadounidense McMurdo, ubicada en la Antártida, reportó alrededor de –6 grados Celsius, lo que implica una diferencia de unos 10 grados respecto de Nueva York en el momento más crítico del evento climático.
Por qué hace frío en Nueva York
Los especialistas atribuyen esta situación a un potente descenso de aire ártico proveniente del norte de la bahía de Hudson, en Canadá, que avanzó hacia el sur y cubrió amplias áreas del este del país. El impacto del fenómeno obligó a emitir alertas por frío extremo para más de 43 millones de personas, incluidas grandes áreas metropolitanas como Nueva York y Filadelfia.
Dan DePodwin, director sénior de operaciones de pronóstico de AccuWeather, señaló que “en muchas zonas del noreste, especialmente lejos de la costa, este episodio prolongado de frío es el más intenso al menos de la última década y, en algunos casos, de las últimas dos”. Además, advirtió que “numerosas localidades cerrarán este período con una racha de días por debajo del punto de congelación que se ubicará entre las diez más extensas registradas”.
Las condiciones se agravaron por fuertes ráfagas de viento y, en sectores de Nueva Inglaterra, por nevadas localmente intensas vinculadas a un sistema atmosférico que generó bandas de precipitación con acumulaciones rápidas. En áreas del norte del estado de Nueva York y del extremo norte de Nueva Inglaterra, las temperaturas llegaron a oscilar entre –29 y –34 grados Celsius. Los meteorólogos alertaron que, en este contexto, la exposición de la piel al aire libre puede provocar congelamiento en menos de treinta minutos.
En las últimas semanas, al menos 17 personas murieron en la ciudad de Nueva York tras permanecer a la intemperie durante el temporal, y 13 de esos fallecimientos fueron confirmados como consecuencia directa de hipotermia.
El alcalde Zohran Mamdani informó que la ciudad puso en marcha un operativo especial para asistir a las personas en situación de calle frente a las bajas temperaturas.

“Este despliegue es posible gracias al trabajo conjunto de empleados municipales y más de 550 trabajadores de alcance comunitario, que recorren las calles durante todo el día y la noche para trasladar a los neoyorquinos sin hogar a espacios cerrados, vincularlos con refugios, lugares seguros e incluso habitaciones de hotel, con el objetivo de que nadie quede a la intemperie”, explicó el jefe comunal.
De manera simultánea, las autoridades habilitaron 60 centros de calefacción distribuidos en los cinco distritos de la ciudad y dispusieron autobuses acondicionados como refugios móviles, ubicados en puntos de alta circulación, entre ellos el centro de Manhattan. Además, remarcaron que incluso exposiciones breves al frío extremo pueden resultar peligrosas y solicitaron a la población que se comunique con las líneas de emergencia ante la detección de personas en riesgo.
Si bien el episodio fue calificado como uno de los más severos de las últimas dos décadas, los pronosticadores anticiparon una mejora gradual de las condiciones meteorológicas.
El meteorólogo jefe de AccuWeather, Jon Porter, había advertido que “la combinación de aire ártico y vientos intensos podría generar sensaciones térmicas más bajas que en cualquier otro momento de este invierno”. No obstante, confirmó que en los próximos días se espera un ascenso paulatino de las temperaturas en el noreste y en el resto del este de Estados Unidos.
Para comienzos de la próxima semana, las temperaturas máximas volverían a ubicarse cerca del punto de congelación, alrededor de 0 grados Celsius, con una tendencia a condiciones más templadas hacia los primeros días de marzo.















