PUBLICIDAD
Según un informe

Por qué Argentina es “una frontera de oportunidades” para generar créditos de carbono

El país se convirtió en una de las pocas regiones con capacidad técnica y superficie necesaria para generar millones de créditos de carbono anuales que no solo capturen gases de efecto invernadero, sino que también protejan el agua, el suelo y la biodiversidad.

Por qué Argentina es “una frontera de oportunidades” para generar créditos de carbon

Argentina se encuentra en una etapa de consolidación acelerada dentro del mercado global de carbono, pasando de ser un actor con potencial teórico a uno con proyectos concretos y certificados a escala internacional.

De hecho, el país es visto como una «frontera de oportunidades» y como una de las pocas regiones con la capacidad técnica y la superficie necesaria para generar millones de créditos de carbono anuales que no solo capturen gases de efecto invernadero, sino que también protejan el agua, el suelo y la biodiversidad.

Por qué Argentina es “una frontera de oportunidades” para generar créditos de carbono.

Su posición en este 2026 es la de un proveedor emergente de alta confianza, que ha sabido transformar su crisis climática en una oportunidad de financiamiento externo y desarrollo sostenible

Su fortaleza proviene del aprovechamiento de sus vastos recursos naturales y la adopción de estándares de alta integridad, lo que le permitió multiplicar su presencia en el mercado voluntario de carbono, pasando de tener experiencias piloto a gestionar más de un millón de hectáreas bajo esquemas de certificación internacional.

De hecho, ya cuenta con 10 proyectos agroforestales certificados, lo que representa un hito frente a la escasez de iniciativas que existían hace apenas tres años.

Estos proyectos se suman a otros proyectos de carbono de energía, gestión de residuos y transporte certificados en Argentina.

La mayoría de las iniciativas operan bajo metodologías de Verra, Gold Standard o Cercarbono, lo que garantiza que los créditos generados sean atractivos para empresas multinacionales que buscan compensar sus emisiones con «bonos de alta calidad».

Además y a diferencia de otros países de la región que se enfocan solo en la selva tropical, la posición de Argentina es única por su diversidad ecológica, lo que le permite ofrecer distintos tipos de activos ambientales.

La Mesa Argentina de Carbono, organismo clave

La mayoría de las iniciativas son lideradas por la Mesa Argentina de Carbono (MAC), que marca la posición institucional del país y que ha sido clave para unificar criterios entre el sector público y privado para brindar seguridad jurídica a los inversores.

También, para promover el empleo verde ya que se estima que la expansión de estos proyectos podría generar decenas de miles de puestos de trabajo en comunidades rurales, transformando la conservación en una actividad económica rentable.

L expansión de estos proyectos podría generar decenas de miles de puestos de trabajo en comunidades rurales, transformando la conservación en una actividad económica rentable.

Desde su creación en el 2022, se ha convertido en el actor institucional más relevante para el desarrollo de los mercados de crédito de carbono en el país.

Fundada como una asociación civil que agrupa a empresas desarrolladoras, consultoras, ONGs y expertos, su objetivo es transformar el potencial ambiental de Argentina en una realidad económica tangible.

Nació ante la necesidad de coordinar esfuerzos entre el sector privado y el público, buscando que el país no quede rezagado frente a vecinos como Brasil o Colombia en la captación de inversiones «verdes».

En la actualidad, la MAC trabaja sobre tres pilares fundamentales para posicionar al país en el mercado global:

  • Seguridad Jurídica: Trabaja con legisladores y autoridades nacionales para establecer un marco normativo claro. Esto incluye definir quién es el dueño de los derechos de carbono (especialmente en tierras fiscales o bosques nativos) y cómo se evita la doble contabilidad de los créditos.
  • Promoción de Proyectos: Facilita la implementación de proyectos de captura (forestación, ganadería regenerativa) y de reducción de emisiones (energías renovables, eficiencia energética).
  • Certificación de Alta Integridad: Fomenta el uso de metodologías internacionales (como Verra o Gold Standard) para asegurar que los bonos argentinos sean de «alta calidad» y, por ende, tengan un precio superior en el mercado internacional.

¿Impacto masivo en Argentina?

Según sus informes, el desarrollo pleno de los mercados de carbono en Argentina podría tener un impacto masivo, con un potencial para atraer miles de millones de dólares en inversión extranjera directa para proyectos de conservación y restauración.

También en la generación de empleo, ya que estimaciones de la MAC sugieren la creación de hasta 70.000 trabajos verdes en zonas rurales y economías regionales hacia 2030.

Del mismo modo, la exportación de créditos de carbono se perfila como un nuevo rubro exportador que complemente al agro y a la energía.

El desarrollo pleno de los mercados de carbono en Argentina podría tener un impacto masivo.

En el contexto actual de 2026, la Mesa ha sido clave para multiplicar los proyectos y pasar de unas pocas iniciativas aisladas a más de 10 proyectos agroforestales certificados que hoy cubren más de un millón de hectáreas.

Desde la Mesa, se sostiene la visión de que «Argentina tiene una oportunidad única que es la de ser un proveedor global de soluciones basadas en la naturaleza”.

Sus miembros creen que el país no solo es exportador de granos y energía, sino que es una de las mayores ‘esponjas de carbono’ del planeta.

A partir de estas premisas, en apenas tres años, Argentina dio un salto cualitativo en el mercado de carbono.

Desde el 2022 a la actualidad, el número de proyectos del sector agropecuario y forestal con certificaciones internacionales pasó de una experiencia puntual a un conjunto de 10 iniciativas distribuidas en distintas regiones del país.

Las iniciativas abarcan actividades de restauración y conservación de bosques nativos, forestación y ganadería regenerativa.

En conjunto, muestran que el país no sólo posee capital natural, sino también capacidades técnicas, empresariales y financieras para transformar ese potencial en activos financieros de alta integridad.

Expansión que se acelera

La diversidad de proyectos –restauración y conservación de bosques nativos, plantaciones forestales mixtas y ganadería regenerativa– evidencia que el mercado está entrando en una etapa de mayor sofisticación.

Esta visión se apuntala con propuestas que combinan captura de carbono, protección de la biodiversidad, innovación tecnológica y desarrollo de economías regionales y comunidades locales.

La diversidad de proyectos evidencia que el mercado está entrando en una etapa de mayor sofisticación.

Desde la mesa de carbono sostienen que el proceso marca el pasaje a una fase de consolidación y ampliación en la escala territorial.

Los integrantes del organismo entienden que la existencia de múltiples proyectos certificados que abarcan casi un millón de hectáreas, permite generar referencias de calidad, atraer financiamiento y demostrar que las soluciones basadas en la naturaleza pueden integrarse a la producción sin reemplazarla, generando ingresos complementarios y empleo en el territorio.

Al respecto, Juan Pedro Cano, coordinador de la Mesa Argentina de Carbono, resalta que “el aumento de proyectos certificados demuestra que el sector agropecuario y forestal del país está viendo al mercado de carbono como un mecanismo que complementa la producción sustentable mediante ingresos económicos adicionales”.

Para el ejecutivo, “cada nueva validación internacional confirma que Argentina puede ofrecer créditos de carbono competitivos y de alto impacto al mundo”.

Además, asegura que el avance del sector fortalece la posición del país frente a la inminente expansión de los mercados internacionales vinculados al Artículo 6 del Acuerdo de París, donde la demanda de créditos de alta integridad crece de manera sostenida.

Oferente global de peso

En el mismo sentido, expertos del sector estiman que Argentina podría convertirse en un importante oferente global de reducciones certificadas de emisiones si logra brindar mayor previsibilidad normativa y habilitar la comercialización a los mercados internacionales de carbono donde los precios pueden ser entre 3 y 5 veces mayores.

Pero para escalar de la posición actual a un liderazgo regional (compitiendo con Brasil o Colombia), Argentina enfrenta retos específicos:

  1. Marco Regulatorio: La necesidad de reglas claras sobre la propiedad de los derechos de carbono y cómo estos se integran con las metas nacionales (NDC) del Acuerdo de París.
  2. Integridad Ambiental: Mantener la transparencia en el monitoreo (MRV) para evitar acusaciones de greenwashing, algo que el país está logrando mediante el uso de tecnología AgTech avanzada (satélites e IA).

En este sentido, Cano destaca la necesidad global de créditos de carbono confiables y reitera que “Argentina está comprobando que tiene recursos naturales, conocimiento y empresas capaces de proveerlos, con el desafío de generar las condiciones para escalar”.

Salto cuantitativo en Argentina

Con más proyectos en cartera y nuevos desarrollos en evaluación, el número de iniciativas certificadas podría triplicarse en el corto plazo, consolidando al carbono como un nuevo vector de inversión productiva, generación de divisas y posicionamiento internacional para el país.

En este sentido, un documento de la Mesa de Carbono resume una serie de proyectos que muestran el salto cuantitativo de Argentina en este sentido.

Con más proyectos en cartera y nuevos desarrollos en evaluación, el número de iniciativas certificadas podría triplicarse en el corto plazo.

El informe destaca el Proyecto SARA de ganadería regenerativa, articulado por Ruuts junto a Ovis XXI y Anthesis Group, que apoya la transición de sistemas convencionales a regenerativos, con el objetivo de capturar carbono en más de 400.000 hectáreas de suelos y pastizales de Argentina, Chile y Paraguay.

También se menciona el Proyecto Patagonia Región Improved Grazing – POA, desarrollado por Ruuts junto a Native y Ovis 21.

Se trata del primer programa argentino de carbono en pastizales registrado por Verra. que promueve prácticas de manejo holístico para revertir la desertificación, mejorar la salud del suelo y generar una nueva fuente de ingresos para productores ganaderos a través de la captura de carbono en 500.000 hectáreas de la estepa patagónica.

Otra iniciativa que se menciona en el informe es el Proyecto Grassland Restoration in the Temperate Grasslands of South America, desarrollado por Boomitra junto a Aves Argentinas y Campo21-

En este caso, se promueven prácticas de ganadería regenerativa y manejo del suelo para incrementar el carbono almacenado en casi 30.000 hectáreas de la región pampeana, chaqueña y litoral en Argentina.

Bosques nativos en Chaco

En cuanto a la conservación de bosques nativos, el trabajo de la Mesa de Carbono destaca el Proyecto REDD+ Gran Chaco. impulsado por Vista Energy en la provincia de Salta.

“Desde el 2022, el proyecto evita la deforestación y conserva casi 5.000 hectáreas de monte chaqueño, fortaleciendo al mismo tiempo la biodiversidad y el desarrollo local en una de las regiones forestales más relevantes de Sudamérica”, se destaca en el informe.

En cuanto a la conservación de bosques nativos, el trabajo de la Mesa de Carbono destaca el Proyecto REDD+ Gran Chaco. impulsado por Vista Energy en la provincia de Salta.

Del mismo modo, se menciona el Proyecto Selva Paranaense Vida Nativa que es impulsado por Nideport en Misiones y que abarca más de 22.800 hectáreas de Selva Misionera (Bosque Atlántico).

Combina conservación de biodiversidad, empleo local e innovación tecnológica para el monitoreo, contando con el reconocimiento CCB Gold por parte de Verra.

En plantaciones forestales mixtas hay un capítulo dedicado al Proyecto Santo Domingo de forestación mixta de GMF Latinoamericana y Novartis en Corrientes.

“Es uno de los antecedentes más relevantes del mercado argentino, siendo el primer proyecto forestal en Argentina y contando con más de 15 años de implementación en 3.400 hectáreas”, agrega el reporte.

Del mismo modo, se menciona el Proyecto Unitán afforestation and reforestation of grazing lands de UNITAN, que impulsa plantaciones forestales en antiguas tierras ganaderas, alcanzando casi 2.500 hectáreas en Chaco y Formosa.

Cuenta con casi 10 años de implementación, integrando producción y captura de carbono.

Iniciativas de forestación

La Mesa de Carbono explica además el Proyecto Mixed afforestation with native and non-native species in Argentina como “una iniciativa de forestación mixta desarrollada por Cambium Earth junto a Pomera Maderas en Corrientes”.

Iniciado en 2022, abarca casi 1.000 hectáreas y busca capturar carbono mediante nuevas plantaciones que combinan especies nativas y exóticas bajo estándares verificados por Verra.

De 1 a 10: el salto argentino en el mercado global de carbono

En el caso del Proyecto Silvopastoral Afforestation in Pampa-1 de Cambium Earth junto a Pomera Maderas en Buenos Aires, se destaca que combine forestación con producción ganadera en 95 hectáreas y cuenta con certificación de Cercarbono.

También liderado por Vista, se menciona el Proyecto Afforestation with native and exotic species of degraded lands in northeast, Argentina

El trabajo destaca que “busca capturar carbono en tierras degradadas por la agricultura y ganadería mediante una plantación mixta de más de 3.300 de hectáreas en Salta”.

Fecha de publicación: 27/02, 3:06 pm