Pagaban hasta USD 40 mil por matar ciervos en Entre Ríos y ofrecían servicios premium a extranjeros
La investigación apunta al tráfico de especies, el posible contrabando de trofeos y una supuesta connivencia política para habilitar el ingreso de animales cuya circulación está prohibida en la provincia.
Un operativo de la Brigada de Control Ambiental dejó al descubierto un presunto coto de caza ilegal que funcionaba en el departamento de Gualeguaychú, Entre Ríos, donde cazadores extranjeros habrían llegado a pagar hasta 40.000 dólares para abatir un ejemplar de ciervo colorado considerado excepcional por su cornamenta.
La investigación comenzó a partir de una denuncia presentada por la ONG Freelance y derivó en un allanamiento realizado por orden del fiscal federal Pedro Rebollo. El procedimiento se llevó a cabo en un predio de 130 hectáreas conocido como “Médano Salvaje”, ubicado en la localidad de Costa Uruguay Sur, y vinculado a la empresa De Bernardis Hunting, que promocionaba sus servicios a través de redes sociales.

Durante el operativo, los inspectores encontraron la cornamenta de un ciervo colorado de 72 puntas, que podría representar un récord para Sudamérica. Según las primeras averiguaciones, el animal habría sido abatido por un empresario agropecuario brasileño radicado en Paraguay, quien habría pagado al menos USD 40.000 por la experiencia de caza.
Además del trofeo, las autoridades secuestraron medio centenar de cráneos con astas y cuernos pertenecientes a distintas especies, armas de fuego que presuntamente se alquilaban a los cazadores, celulares, computadoras, tabletas y otros dispositivos electrónicos que ahora serán analizados en el marco de la investigación.
Coto de caza ilegal en Entre Ríos: qué encontraron durante el allanamiento
La causa se inició por una presunta infracción a la Ley Nacional de Conservación de la Fauna (22.421), que prohíbe la caza, captura, transporte, tenencia y comercialización ilegal de fauna silvestre.
Durante la inspección, los agentes comprobaron que el establecimiento no contaba con la documentación obligatoria para funcionar como coto de caza. La normativa exige una habilitación provincial y un libro foliado y rubricado por la Dirección de Fauna, donde deben registrarse los cazadores, las armas utilizadas y las piezas obtenidas en cada jornada.
En el predio también fueron hallados ejemplares vivos de especies exóticas como antílope de la India, ciervo axis, jabalí, carnero de cuatro cuernos, carnero doméstico y una hembra de ciervo colorado, además de unos 50 trofeos de caza pertenecientes a distintas especies.

Investigan posibles avales políticos por el ingreso de especies prohibidas
Uno de los aspectos centrales de la investigación apunta al presunto ingreso irregular de ciervos colorados a Entre Ríos. Esta especie está considerada invasora de alto impacto ambiental y su circulación se encuentra prohibida dentro de la provincia.
Según la información incorporada al expediente, los ejemplares provenían de un criadero dedicado al mejoramiento genético ubicado en la provincia de Buenos Aires, que no estaba habilitado para realizar tránsito interjurisdiccional de estos animales.
La investigación busca determinar si existieron autorizaciones irregulares por parte de funcionarios provinciales para permitir el traslado de los ciervos. De acuerdo con la documentación analizada, el permiso habría sido otorgado por la Dirección de Recursos Naturales y Fiscalización de Entre Ríos.
Mientras avanza la causa penal para establecer posibles responsabilidades por tráfico de fauna, contrabando de trofeos y delitos vinculados a la legislación sobre armas, las autoridades ya impusieron una multa al establecimiento y continúan analizando el material secuestrado para determinar el alcance de la organización y la posible participación de otros involucrados.















