NASA: buscaban hielo y encontraron algo sorprendente en el planeta marciano
Una perforación de rutina en Marte colocó al planeta en el centro de debate nuevamente, debido a la significancia del hallazgo.
Durante décadas, Marte fue presentado como un planeta árido, helado y químicamente inactivo. Sin embargo, una observación casi fortuita acaba de poner en jaque esa imagen. Mientras una sonda de la NASA exploraba el subsuelo marciano en busca de hielo, sus instrumentos detectaron un elemento inesperado: sales capaces de captar humedad y permitir que el agua permanezca líquida a temperaturas extremadamente bajas.

No se trata de ríos ni lagos visibles, pero sí de microambientes húmedos que vuelven a plantear interrogantes profundos sobre la habitabilidad pasada -y eventualmente futura- del planeta rojo.
El descubrimiento ocurrió hacia fines de 2024, a partir de un evento mínimo: el desplazamiento de una roca dejó al descubierto capas de suelo que suelen estar protegidas de la radiación solar directa. En ese material expuesto, los sensores identificaron concentraciones elevadas de percloratos y cloratos, sales con propiedades higroscópicas bien conocidas.
En la práctica, estas sustancias reducen drásticamente el punto de congelación del agua, permitiendo que pequeñas cantidades se mantengan líquidas incluso a –70 °C, una temperatura habitual en Marte. Los datos, además, sugieren que no se trata de un fenómeno aislado: las sales aparecen distribuidas en regiones de latitudes medias, coincidentes con zonas donde ya se había detectado hielo subterráneo estacional.
Esta química ofrece una posible explicación a un enigma que intriga a los científicos desde hace años: los flujos oscuros que aparecen y desaparecen en ciertas laderas marcianas según la estación. La hipótesis de salmueras temporales vuelve así a ganar respaldo.
Por qué este hallazgo redefine el agua en Marte
Hasta ahora, el consenso científico sostenía que, bajo las condiciones actuales del planeta, el agua solo podía existir en forma de hielo o vapor. La identificación de sales capaces de estabilizarla rompe ese marco. No se habla de grandes masas líquidas, sino de entornos microscópicos y transitorios, resguardados bajo la superficie, donde el agua líquida podría persistir por períodos breves.
Desde la mirada de la astrobiología, el hallazgo es significativo. En la Tierra, numerosos microorganismos extremófilos sobreviven en salmueras heladas, desiertos hipersalinos y regiones polares. No es una equivalencia directa, pero sí suficiente para reactivar hipótesis que parecían archivadas: Marte pudo haber conservado condiciones habitables durante más tiempo del que se pensaba.

Cuál es el impacto en la búsqueda de vida más allá de la Tierra
El agua es uno de los pilares de la biología conocida, y su posible presencia, incluso a escala mínima, vuelve a colocar a Marte en el centro del debate sobre la vida extraterrestre. Los investigadores son cautos: nadie sostiene que exista vida actualmente en el planeta rojo. Pero sí que los ingredientes y los entornos adecuados pudieron coincidir con mayor frecuencia de lo supuesto.
Por ese motivo, estas regiones ricas en sales se transforman ahora en objetivos prioritarios para futuras misiones. No solo para exploradores robóticos, sino también para los planes de retorno de muestras a la Tierra, donde análisis de laboratorio podrían detectar huellas químicas o isotópicas demasiado sutiles para ser identificadas in situ.
El hallazgo también plantea desafíos. Algunos percloratos pueden resultar tóxicos en concentraciones elevadas, por lo que comprender su distribución y abundancia será fundamental al momento de definir zonas de aterrizaje, instalar bases y planificar operaciones sostenidas en el planeta rojo.















