La pesquera Conarpesa va a otro juicio por presunta contaminación ambiental en Chubut

Paisaje natural árido con vegetación baja y arbustos en la parte superior, mientras que en primer plano se observa un lecho rocoso y lodoso recorrido por surcos o flujos con líquido de tonalidad rojiza o anaranjada. Crédito: Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chubut

El 5 de noviembre comienza un nuevo juicio oral en Puerto Madryn por un caso de presunta contaminación en un sector del Golfo Nuevo. Se le atribuye a la compañía hispano argentina, Continental Armadores de Pesca S.A (CONARPESA), que exporta langostinos, el vertido de efluentes industriales sin tratamiento, en febrero de 2023.

El Superior Tribunal de Justicia de Chubut había anulado la absolución para los dos acusados en el mes de junio porque el fallo original presentaba deficiencias jurídicas. Por entonces se ordenó la realización de un nuevo juicio, por lo que otro tribunal deberá volver a analizar la prueba producida en el proceso.

La pesquera Conarpesa va a otro juicio por presunta contaminación ambiental en Chubut. Crédito: Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chubut

Los acusados son Nadine Parry —responsable ambiental de la empresa—, y Josep Vargas —encargado de la planta de tratamiento de efluentes—, porque habrían utilizado un sistema de desagüe clandestino para volcar esos líquidos sin el tratamiento correspondiente. En la audiencia anterior habían solicitado que se dicte la culpabilidad y pena de prisión de 3 años y 6 meses para Parry y 3 años y 3 meses para Vargas.

Según lo que le expresó a Economía Sustentable el abogado de la defensa, Dr. Luis Angel Novoa, “el juicio se repite concretamente porque el Superior Tribunal así lo ordenó, dejando sin efecto la sentencia que dictó la jueza que había intervenido anteriormente y que había anulado la acusación fiscal por defectos de forma. Así que el juicio se va a repetir exactamente igual y no hay ningún elemento nuevo distinto a lo que hubo”.

El mismo abogado niega la existencia de algunas pruebas, y desestima supuestos mensajes de Whatsapp que habrían trascendido y que involucran a los acusados.

Desde la Comunicación Institucional del Ministerio Público Fiscal, Sebastián Torres, contradice a la defensa, y aclara: “El juicio se realiza nuevamente porque el Superior Tribunal de Justicia lo que anula es la resolución que dictó el magistrado de juicio, Patricia Reyes. Y ordena nuevo juicio con otro juez”. La jueza será Yamila Flores, integrante titular del Colegio de Jueces Penales de Puerto Madryn.

Por esa razón es que no se anula la acusación fiscal, sino que es a pedido del Ministerio Público Fiscal que presentó la apelación. “No puede anular la acusación fiscal sino la resolución del magistrado”. Con respecto a las pruebas, Torres corrobora que se presentan las mismas pruebas y elementos con los que se hizo el primer juicio, ya que ni la fiscalía ni la defensa pueden aportar nuevos elementos. Pero afirma la existencia de mensajes entre los imputados, que evidencian que conocían un “bypass”, por el cual desechaban líquidos provenientes del procesamiento de langostino.

En medio de una temporada que registra un récord de mortandad de ballenas —alrededor de 350 entre ballenas y crías—, el juicio ha tomado mayor visibilidad. La jueza deberá determinar la responsabilidad de los imputados en el volcado de materia orgánica sin tratamiento. Según las pericias realizadas, las muestras superaron los 1.500 mg/l de materia orgánica, cuando lo permitido era de 50 mg/l.

Cómo demostró el CONICET la contaminación en el Golfo Nuevo

Mauricio Faleschini es investigador del CONICET, trabaja en el Instituto CESIMAR dentro del centro científico tecnológico CENPAT (del CONICET), radicado en Puerto Madryn. Su expertise se basa en la medición de parámetros de aguas residuales. “También existe la figura en la cual empresas contratan servicios que están reconocidos por CONICET y en ese marco me contratan buena parte de las empresas pesqueras de Puerto Madryn y de otras localidades para controlar la calidad del líquido tratado que están generando las empresas a través de sus plantas de tratamiento previo a la descarga al al mar”.

Según el biólogo, que tomó las muestras, en el caso de CONARPESA, claramente hubo un evento de contaminación. “La realidad es que el parque pesquero está bastante alejado de la parte urbana de la ciudad. En la playa del parque pesquero, hay cañerías donde tienen permitido el vuelco las empresas pesqueras que están allí radicadas”.

El Superior Tribunal de Justicia de Chubut había anulado la absolución para los dos acusados en el mes de junio porque el fallo original presentaba deficiencias jurídicas. Crédito: Ministerio Público Fiscal de la Provincia del Chubut

Faleschini explica que es una playa de acantilado, no tan apta para el turismo, pero donde suele haber gente. El primer indicio fue un video que un vecino publicó en redes sociales en febrero de 2023, en donde relataba lo que veía y olía. Ese líquido industrial sin el tratamiento correspondiente, con materia orgánica, tenía un olor muy fuerte. El biólogo describe que es de un color rosado o anaranjado intenso. Así fue como la fiscalía lo contactó para hacer un muestreo que confirmó el resultado de lo que ya se podía ver a simple vista.

La descripción del parque pesquero sirve para determinar cómo funciona la descarga de las distintas empresas. “Hay distintas cañerías que van hacia hacia la descarga en la zona costera, pero no son descargas únicas, sino por ejemplo hay una descarga al sur que reúne a tres pesqueras, hay una descarga media que reúne a tres pesqueras y una descarga más al norte que reúne a otras tres pesqueras. La polémica del video era la que está más al sur que reúne a Conarpesa pero a otras dos empresas más”.

El biólogo con más de 20 años de experiencia, cuenta que aquel día se concentraron en muestrear en la descarga en la zona costera, y eso determinó un informe, que fue el que vio la fiscalía. Sin embargo, en la semana siguiente, todavía seguía habiendo vuelcos, por lo que la fiscalía realizó el allanamiento de la planta de la empresa pesquera, con máquinas retroexcavadoras, y secuestró documentación. “Se trabajó sobre la descarga a la salida desde la empresa pesquera Conarpesa y allí también se hicieron análisis, los cuales yo no estuve presente en el momento del muestreo porque estaba en Rawson, pero me acercaron esas muestras”. Si bien era un caudal menor, cuando se hizo el estudio de ese movimiento de suelo, se determinó que venía de una cañería desde Conarpesa y allí se tomaron muestras.

El científico hace énfasis en que cada empresa del parque pesquero cuenta con un sistema de tratamiento de alta complejidad, equivalente o aun mejor de los que se manejan en otras zonas pesqueras.

“Allí cuentan con ecualizadores, cuentan con con tratamientos químicos buena parte de las empresas, con la incorporación de burbujas de oxígeno muy pequeñitas que por flotación, eliminan o quitan del líquido las grasas y aceites. Luego cuentan con reactores aerobios con aireación permanente y con la inoculación de bacterias para tolerar la salinidad que tiene este líquido. Luego tiene sedimentadores, desinfección y luego el vuelco al mar”. A su vez, Faleschini reconoce que no existen sistemas de tratamiento de remoción de nutrientes, que son caros y sofisticados, por lo que esos nutrientes se están volcando a la bahía, y son alimento para las microalgas. Este vertido podría estar alterando el ecosistema.

Karina Ocampo: