La millonaria suma que deberá pagar Greenpeace tras el juicio por el oleoducto en Estados Unidos
La justicia de los Estados Unidos ordenó que la ONG ambientalista pagar una importante suma a una empresa energética. Los detalles.
La organización ecologista Greenpeace Internacional anunció que solicitará un nuevo juicio y, si es necesario, recurrirá ante el Tribunal Supremo de Dakota del Norte, tras conocerse la sentencia que la condena a pagar 345 millones de dólares a la energética Energy Transfer (ET).

El fallo, emitido por un juez de Dakota del Norte, confirma el veredicto de un jurado de marzo de 2025 que consideró responsables a tres entidades vinculadas a la ONG por los daños alegados por la compañía.
Por qué demandan a Greenpeace
ET, dedicada al transporte de gas natural y propano, demandó a Greenpeace por supuestamente “incitar” las protestas lideradas en 2016 por la tribu sioux de Standing Rock contra la construcción del oleoducto Dakota Access Pipeline, en el norte de Estados Unidos.
Aquellas movilizaciones se convirtieron en «un símbolo global de la resistencia indígena y ambiental frente a los proyectos de combustibles fósiles».

Según Greenpeace, la demanda constituye “un intento flagrante de silenciar la libertad de expresión, borrar el liderazgo indígena del movimiento Standing Rock y castigar la solidaridad con la resistencia pacífica”. La organización sostiene que la petrolera recurrió a una demanda del tipo SLAPP (Strategic Lawsuit Against Public Participation), un mecanismo legal que —asegura— busca asfixiar financieramente a organizaciones sin fines de lucro y activistas mediante prolongados y costosos litigios.
La ONG, cuya sede internacional se encuentra en los Países Bajos, ya inició acciones legales en Europa contra ET, amparándose en la legislación neerlandesa y en la nueva directiva anti-SLAPP de la Unión Europea.
En paralelo, desde España, la directora ejecutiva de Greenpeace, Eva Saldaña, afirmó que “esta sentencia refleja un mundo fracturado” y denunció una “dolorosa ironía”: “quienes luchamos por un mundo más verde, más justo y más pacífico somos criminalizadas, mientras quienes lo contaminan con combustibles fósiles viven con total impunidad”.















