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Salud

El riesgo de que tus hijas usen maquillaje, cosméticos y se obsesionen con cuidar la piel desde muy chicas

Impulsadas por las redes sociales, influencers y una industria multimillonaria del skincare, cada vez más niñas incorporan rutinas de cuidado facial y maquillaje pensadas para adultos.

Lejos quedaron las épocas de dos o tres “pinturitas” para jugar a maquillarse como mamá de vez en cuando. Y no porque estén superados esos estereotipos de género. En 2024, el mercado global de maquillaje y cosmética para niños alcanzó un valor estimado de 1.720 millones de dólares, con proyecciones de 2.850 millones para 2035. No se trata de maquillaje de fantasía, o no únicamente. La industria internacional del skincare mueve montañas, y no se priva del mercado infantil. El término “Sephora Kids” (Sephora es una exitosa cadena multinacional de cosmética y belleza) se usa en todo el mundo para referirse al fenómeno viral por el cual niñas y preadolescentes adoptan rutinas de cuidado de la piel complejas antes de los doce años. En Argentina, se habla cada vez más de “cosmeticorexia”: la creciente obsesión por un rostro perfecto entre los menores, especialmente las chicas, vinculada a la presión social de redes sociales para encajar en un ideal de perfección imposible.

En los últimos años, la Sociedad Argentina de Dermatología se hizo eco de este escenario y empezó a advertir sobre los peligros asociados con el inicio excesivamente temprano de una rutina de skincare. Los y especialmente las menores de 13 años, influenciados por el consumo de contenidos en redes sociales, son cada día más vulnerables. La SAD alertó en un comunicado oficial específicamente sobre el impacto de influencers de la generación Alfa, referentes jóvenes a los que los chicos admiran, con mensajes confusos sobre productos no indicados para su edad. Bajo la sigla GRWM (“Get ready with me”, “alístate conmigo”), una infinidad de videos de TikTok e Instagram enseña a las niñas rutinas complejas, con paso a paso que involucran todo tipo de productos de belleza.

Especialistas alertan que cada vez más niñas y preadolescentes incorporan rutinas de maquillaje y skincare impulsadas por las redes sociales y la industria de la belleza, utilizando productos que no están indicados para su edad

Las principales consumidoras de estos clips tienen entre 8 y 14 años, y progresivamente muchas de estas niñas se volvieron creadoras de sus propios contenidos, con cuentas dedicadas al skincare. Investigadores de Northwestern Medicine analizaron un muestreo de 100 videos de TikTok de creadoras de contenido de entre 7 y 18 años de este tipo. El estudio, publicado en Pediatrics (AAP), encontró que se usaban un promedio de seis productos faciales distintos, en algunos casos más de una docena. Los videos con más visualizaciones contenían en promedio 11 ingredientes activos. El costo promedio de las rutinas mostradas en esos videos era de 168 dólares, con algunas llegando a los 500, y apenas el 26% de las rutinas diurnas incluía protector solar, el único producto que todos los pediatras aconsejan para edades tan tempranas.

En Argentina, la tendencia cala hondo. Un estudio realizado entre 2022 y 2024 en la sala de espera de tres centros de salud públicos del AMBA (en el marco del Posgrado de Salud Integral del Adolescente en el Hospital Gutiérrez, UBA), relevó que la mayoría de los adolescentes encuestados cree que los cuerpos que aparecen en las redes son reales. El 43.3% se indicó poco conforme y el 3,3% nada conforme con su cuerpo. Al preguntarles si comparan su cuerpo con los que ven en las redes sociales, el 56,6 % contestó que sí. Hilvanar los tres datos seguidos es fácil y conduce a un cuadro claro: el consumo permanente de imágenes de cuerpos y caras perfectos e irreales los transforma en un aspiracional, a una edad especialmente vulnerable. Una bomba de tiempo.

El furor

En Argentina, marcas como Isadora y Todomoda ofrecen con sus propias líneas de cuidado facial desde 2020. No se detienen en el maquillaje: hay mascarillas, tónicos y un apartado completo de skincare coreano en sus páginas web. La estétitca de muchos envases es claramente pre-teen. También un apartado de “favoritos de tiktok”. Cecilia Leonardis, responsable de marketing de la firma detrás de ambas cadenas, comenta: “hay muchas chicas de entre trece y catorce años que preguntan siempre por los mismos tres productos: el contorno de ojos, el serum y la crema reparadora, todos pensados para un público más maduro”.

Dermatólogos y pediatras advierten que esta tendencia puede provocar daños en la piel, además de reforzar ideales estéticos irreales que afectan la autoestima y la salud mental durante la infancia y la adolescencia

La pediatra especialista en Adolescencia (SAP) María Pereyra Gonzales (MN 157377 / MP 196343) señala: “En general, en los controles de salud en preadolescentes y adolescentes, surge a menudo la pregunta por la piel y por las imperfecciones que pueden aparecer con el crecimiento. Hay mucha consulta por la piel grasa, los granitos, por las estrías. Hay dos variables: chicos que no hacen nada, ni usan el jabón para la cara, y el otro extremo que usan cremas o mascarillas sin ningún tipo de indicación para su edad, en rutinas fijas”. Por fuera de las grandes cadenas, la oferta es apabullante. “Actualmente la importación aumentó muchísimo y aparece infinidad de productos de China, de skincare coreano, con colores y diseños que llaman mucho la atención de esta franja etárea y terminan siendo peligrosos. Cuando les pedimos que traigan el envase a la consulta, muchas veces no tienen ningun rigor, no están dermatológicamente testeados ni están sometidos a control alguno.” El problema de la baja fiscalización de base en épocas de importación masiva es amplio y suele hacerse extensivo a maquillaje para niños y preadolescentes.

El riesgo dermatológico

En preadolescentes de 8 a 12 años, la barrera cutánea es más delgada que en adultos, con menor densidad de lípidos intercelulares, lo que genera mayor absorción de cualquier sustancia aplicada tópicamente y a mayor velocidad. Durante la infancia, la piel es mucho más fina se deshidrata con mayor facilidad. Con la pubertad, coexisten zonas con exceso de sebo y zonas secas y sensibles, generando una piel funcionalmente heterogénea e impredecible frente a activos. La SAD alerta específicamente sobre sustancias que no deberían aplicarse a pieles en esta edad. “Los productos con efecto antiaging suelen contener ácidos exfoliantes como salicílico o alfa o beta hidroxiácidos, retinol o retinoides que pueden ser irritantes para las pieles prebuberales, que de hecho, no los necesitan.” Además, algunas sustancias presentes en cremas antiage, como la benzofenona-3/oxibenzona y el octilmetoxicinamato son potenciales disruptores endocrinos que pueden interferir con el funcionamiento hormonal en una etapa de desarrollo intensivo en ese aspecto.

El problema de fondo

Los dermatólogos con especialización pediátrica hablan de daños concretos por uso de sustancias no adecuadas para la edad: desde quemaduras hasta acné agravado. Pero aún cuando no se registren daños concretos en la piel, hay una dimensión más amplia que preocupa a muchos pediatras: el cuidado de la salud mental a edades tempranas. Si la exposición a estos productos y a estos mandatos sucede tan temprano como a los 8 o 10 años, para el momento de la transición a la adolescencia, con sus propios conflictos internos y externos, la vulnerabilidad es extrema. La doctora Pereyra Gonzales alerta: “Estamos exigiendo desde ideales estéticos imposibles, piel de porcelana, perfección, delgadez. Todo esto va calando en el adolescente y es así que aparece el riesgo de volverse un problema de salud. Su psiquis está cambiando también, la forma en la que se ve a sí mismo está cambiando, y su autoestima y aceptación están en un momento clave que requiere participación de la familia.”

“Muchas veces los que traen la preocupación sobre la piel, el olor, la sudoración o el vello son los padres. Construimos nuestra imagen sobre lo que nos dicen de nosotros, y es complejo desarmarlo cuando en casa esos son los indicios. La corporalidad de las y los adolescentes se va conformando en su relación con las familias, los pares y el medio.”

En un contexto de permanente oferta, imágenes irreales presentadas como posibles y consumos aspiracionales infinitos, la pediatra propone un cable a tierra. “Sí, es más común que en la adolescencia la piel esté grasa. Sí, es normal que aparezca acné, y es bueno que le prestemos atención para que no se convierta en un problema de salud, pero acompañarlo con seriedad y responsabilidad es proponer una limpieza consciente de la cara: lavarse la cara con un jabón adecuado para eso, cremoso con un pH similar al de la piel, nada más. El uso de hidratación si se tiene la piel seca, a lo sumo, simplemente cremas hidratantes sin ningún componente medicamentoso, y protector solar“.

Fecha de publicación: 06/07, 8:07 am