El mundo superará el límite de 1,5 °C, pero todavía es posible reducir el calentamiento global

Texto alternativo (alt text) para la imagen: Tres chimeneas industriales emiten espesas columnas de humo denso hacia un cielo atardecido con tonos rojizos y anaranjados, ilustrando la contaminación atmosférica y las emisiones industriales. Crédito: Pixabay

El mundo superará el umbral de calentamiento global de 1,5 °C, que deriva en fenómenos climático como El Niño, respecto de los niveles preindustriales, pero todavía es posible limitar ese exceso y volver a ese objetivo hacia finales de siglo. Para lograrlo, los países deberán reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero un 18% para finales de esta década, un 45% para 2035 y un 69% para 2040.

Así lo advierte el último informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), que estima que el pico de calentamiento podría limitarse a entre 1,7 °C y 1,8 °C si se intensifica la acción climática. “Superar no significa capitular”, afirmó el secretario General de la ONU, António Guterres.

“Superar no significa capitular”, afirmó el secretario General de la ONU, António Guterres. Crédito: ONU

El organismo señala que las oportunidades para acelerar la reducción de emisiones son mayores que nunca. Desde la adopción del Acuerdo de París en 2015, las energías renovables crecieron con rapidez, el suministro total de energía procedente del carbón y el petróleo avanzó más lentamente de lo previsto y las políticas climáticas contribuyeron a reducir las emisiones en distintos lugares.

Sin embargo, la falta de medidas más ambiciosas podría profundizar los impactos del cambio climático. La directora ejecutiva del PNUMA, Inger Andersen, advirtió sobre las consecuencias de no actuar: “Cada fracción de grado adicional y cada año extra de calentamiento por encima de 1,5 °C agravan los impactos y los riesgos climáticos, como las inundaciones mortales, las olas de calor y los incendios forestales que han arrasado numerosos países este año. Debemos hacer todo lo posible para limitar al máximo el pico de calentamiento y volver a 1,5 °C a finales de siglo. Es posible”.

En cambio, si las políticas actuales se mantienen sin cambios, la temperatura global podría aumentar 2,8 °C a lo largo de este siglo y continuar subiendo después, advierte el informe.

Estados Unidos, el país que más aumentó sus emisiones en 2025

Estados Unidos fue el principal responsable del empeoramiento de las proyecciones climáticas, según el PNUMA, y el país ya enfrenta demandas por frenar proyectos eólicos y usar fondos públicos. En 2025, sus emisiones aumentaron 133 megatoneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO₂e), más que las de cualquier otro país, impulsadas por una mayor demanda de electricidad y un repunte de la generación a carbón.

El segundo mayor incremento correspondió a Turquía, con 24,4 MtCO₂e, seguida de Irán, con 18,9 MtCO₂e, e Indonesia, con 17,4 MtCO₂e.

Estados Unidos fue el principal responsable del empeoramiento de las proyecciones climáticas, según el PNUMA . Crédito: Archivo

El organismo también identifica la retirada formal de Estados Unidos del Acuerdo de París como una de las dos razones por las que las perspectivas empeoraron respecto del año anterior. La otra es la revisión de las estimaciones históricas de emisiones.

Además, Estados Unidos es el único país del Anexo I que no presentó su inventario de emisiones desde 2024. Junto con Argentina y Arabia Saudita, también integra el grupo de tres miembros del G20 que no presentaron nuevos objetivos de mitigación para 2035.

La brecha climática global y el efecto de los cambios contables

El PNUMA advierte que la brecha de implementación global para 2030 parece haberse reducido respecto del año pasado, aunque esa variación no responde a una mayor ambición climática. “Esto no refleja una acción política más fuerte”, señala el informe.

La explicación es que la retirada estadounidense del Acuerdo de París llevó a excluir su objetivo de contribución nacional de las estimaciones globales y a reemplazarlo por proyecciones basadas en las políticas actuales del país, que anticipan mayores emisiones.

“Aparte de estos cambios, la brecha de implementación global para 2030 apenas ha cambiado”, subraya el organismo. Por lo tanto, la reducción aparente de esa brecha responde a un cambio en la metodología de cálculo y no a una mejora efectiva de las políticas climáticas.

El G20 concentra el 76% de las emisiones globales

El panorama también es desigual entre las principales economías. En 2025, China, India, Indonesia y Rusia registraron aumentos o variaciones en sus emisiones. Sin embargo, el informe señala diferencias entre sus trayectorias: India interrumpió una tendencia de rápido crecimiento gracias al impulso de las energías renovables, mientras que China podría estar cerca de alcanzar su pico de emisiones en los próximos años.

En la última década, 124 países aumentaron sus emisiones en un total de 7,2 gigatoneladas de CO₂ equivalente, mientras que 63 países las redujeron en 1,8 gigatoneladas.

El G20, sin contar a la Unión Africana, continúa representando el 76% de las emisiones globales. De sus 17 miembros, solo 14 presentaron nuevos objetivos para 2035. Según el PNUMA, las nuevas contribuciones presentadas desde el año pasado tienen un impacto “casi nulo” en las emisiones proyectadas.

El informe también señala que Estados Unidos, Rusia, China y la Unión Europea mantienen niveles de emisiones per cápita e históricas superiores a la media mundial, de 6,4 toneladas de CO₂ equivalente por persona. India e Indonesia, en cambio, se encuentran muy por debajo de ese promedio.

Qué medidas propone el informe para limitar el calentamiento

El PNUMA insta a acelerar la implementación de los objetivos definidos en el primer Balance mundial, el proceso que evaluó entre 2021 y 2023 los avances colectivos en el cumplimiento del Acuerdo de París.

Entre las prioridades figuran triplicar la capacidad de las energías renovables y duplicar el ritmo anual de mejora de la eficiencia energética para 2030, abandonar los combustibles fósiles en los sistemas energéticos, reducir las emisiones distintas del CO₂ y frenar e invertir la deforestación. El organismo advierte que los avances en la mayoría de estos objetivos siguen siendo insuficientes.

El segundo balance mundial, que comenzará el mes próximo en la COP31 de Antalya, Turquía, permitirá revisar las prioridades de mitigación, extender los objetivos cuantificados hasta 2035 y 2040 y precisar las metas existentes.

El informe también establece reducciones necesarias en el uso de combustibles fósiles para mantener el calentamiento en el escenario de menor exceso sobre 1,5 °C. Para 2035, la proporción del carbón en el suministro energético total debería disminuir al menos un 55% respecto de 2025; la del petróleo, un 15%; y la del gas, un 5%. Para 2040, las reducciones necesarias serían del 75% para el carbón, del 30% para el petróleo y del 35% para el gas.

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