Benzofenona 3: el filtro químico que contienen protectores de Neutrogena, Rayito de Sol y Hawaiian Tropic
La evidencia confirma el daño de la radiación UV y estudia componentes de los protectores solares. Qué se sabe y cuáles son las recomendaciones.
Con la llegada de la primavera aumenta la exposición al sol y en consecuencia a la radiación ultravioleta. Por eso vuelven a surgir dudas sobre el uso de protectores solares. En paralelo, distintos estudios analizaron la absorción de algunos de sus componentes y sus posibles efectos sobre el organismo.
La evidencia médica establece que la radiación ultravioleta provoca daño acumulativo en la piel y que la exposición reiterada aumenta el riesgo de envejecimiento prematuro, lesiones precancerosas y cáncer de piel. Por eso, la fotoprotección forma parte de las medidas utilizadas para reducir la exposición.

Al mismo tiempo, existen investigaciones sobre determinados filtros solares que evalúan su absorción en el organismo y posibles efectos endocrinos o reproductivos. Estos estudios no permiten extra polar automáticamente sus resultados a toda la población ni implican que los protectores solares, como grupo, sean perjudiciales para la salud.
Qué está demostrado sobre la radiación solar
La radiación ultravioleta es un factor de riesgo conocido para el cáncer de piel. La exposición acumulada puede producir alteraciones en el ADN de las células cutáneas y favorecer distintos tipos de lesiones.
Los rayos UVA y UVB tienen características diferentes, pero ambos forman parte de la radiación ultravioleta que llega a la superficie terrestre. La exposición repetida también está relacionada con el fotoenvejecimiento.
Por este motivo, la protección frente a la radiación ultravioleta no se limita al uso de cremas: también comprende evitar la exposición directa durante los períodos de mayor radiación y utilizar ropa, sombreros, anteojos y sombra.
Qué dice la evidencia sobre los protectores solares y el cáncer
Una de las afirmaciones que circulan en redes sociales sostiene que los protectores solares son cancerígenos. Hasta el momento, los estudios disponibles no demostraron que el uso de protectores solares aumente el riesgo de cáncer de piel.
Las revisiones, metanálisis y estudios epidemiológicos realizados sobre el tema no encontraron una asociación significativa entre el uso de estos productos y un incremento del riesgo de cáncer.
La evidencia disponible, por lo tanto, diferencia dos cuestiones: por un lado, el daño producido por la radiación ultravioleta, cuya relación con el cáncer de piel está establecida; por otro, la investigación sobre la seguridad de determinados ingredientes presentes en algunos protectores solares.
Qué se investiga sobre los filtros solares
Algunos filtros utilizados en protectores solares pueden atravesar la piel y ser detectados en sangre después de su aplicación. Esta absorción fue estudiada por organismos regulatorios y grupos de investigación para determinar qué implicancias puede tener y qué niveles de exposición resultan relevantes.
En 2019, investigadores de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) publicaron un estudio sobre seis filtros solares de uso habitual. Los resultados mostraron que los compuestos analizados podían alcanzar concentraciones en sangre superiores a los niveles que, según los investigadores, justificaban la realización de estudios adicionales de seguridad.

El hallazgo demostró absorción sistémica, pero no demostró que esos ingredientes provoquen cáncer u otras enfermedades en seres humanos.
Entre los filtros analizados se encuentran la oxibenzona y el homosalato. Ambos también fueron objeto de evaluaciones regulatorias en otros países.
La Unión Europea estableció restricciones para determinados filtros utilizados en cosméticos y continúa evaluando sustancias con posibles efectos sobre el sistema endocrino.
El estudio argentino sobre benzofenona 3
Unainvestigación en la que participaron científicos del CONICET y de la Universidad Nacional del Litoral estudió los posibles efectos de labenzofenona 3 (BP-3), también conocida como oxibenzona, un ingrediente analizado en los informes sobre el «impacto de los cosméticos en la niñez.
El trabajo fue liderado por Horacio Rodríguez, investigador del Instituto de Salud y Ambiente del Litoral (ISAL/CONICET-UNL) y de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, junto con Ana Zenclussen, de la Otto von Guericke University, de Alemania.
La investigación fue publicada en Archives of Toxicology y analizó los efectos de la exposición dérmica al BP-3 en ratonas durante los primeros días de la gestación.
Los investigadores observaron dos resultados principales. El primero fue un retraso del crecimiento intrauterino de las crías expuestas. El segundo fue una modificación en la proporción entre machos y hembras, con una mayor cantidad de crías hembras en el grupo expuesto.

El estudio fue realizado en animales. Por ese motivo, sus resultados no permiten afirmar que la exposición habitual de personas al BP-3 produzca los mismos efectos. Los investigadores plantearon que la modificación en la proporción de sexos puede utilizarse como una señal para estudiar posibles alteraciones del sistema endocrino. La hipótesis requiere ser evaluada junto con otros estudios y evidencia obtenida en seres humanos.
El trabajo argentino fue seleccionado por el Scientific Committee on Consumer Safety (SCCS) de la Unión Europea dentro de un conjunto de investigaciones utilizadas para evaluar los posibles efectos endocrinos del BP-3.
A partir de la revisión de distintos trabajos científicos, el organismo europeo evaluó la regulación existente sobre el uso de esta sustancia en productos cosméticos y formuló recomendaciones sobre los niveles permitidos.
En Argentina, conseguir un listado estricto y oficial de marcas comerciales vigentes que sigan utilizando benzofenona-3 (u oxibenzona) es complejo debido a que la ANMAT permite su uso hasta un tope del 10% y no obliga a las marcas a reportar públicamente las reformulaciones en una base de datos abierta al consumidor. Sin embargo, la comunidad dermatológica y estudios científicos locales identifican este componente principalmente en tres grupos de marcas:
Marcas masivas e importadas tradicionales
Las marcas que históricamente han liderado las góndolas de supermercados y farmacias suelen incluir este filtro químico en sus líneas clásicas corporales o de envases grandes (familiares), donde se priorizan costos de fabricación:
- Neutrogena: Especialmente en sus líneas clásicas importadas de alta protección (como la gama Beach Defense o Age Shield). No obstante, la marca ha empezado a introducir opciones libres de oxibenzona en sus lanzamientos más recientes.
- Rayito de Sol: Es una de las marcas nacionales más tradicionales de Argentina. Si bien muchas de sus nuevas líneas corporales e infantiles se están reformulando, varias de sus emulsiones y aceleradores de bronceado clásicos todavía contienen benzofenona-3 en el listado INCI.
- Hawaiian Tropic: Famosa por sus protectores de aroma característico. Aunque a nivel global la marca migró fuertemente hacia fórmulas “amigas de los arrecifes” (Reef Friendly), algunos lotes que todavía circulan en el mercado local o productos específicos de bronceado pueden contenerla.
Protectores solares económicos o genéricos
Los protectores solares de segundas marcas, marcas de distribución en farmacias de descuento, o aquellos destinados a botiquines industriales/corporativos (los que compran las empresas para trabajadores al aire libre) suelen valerse de filtros tradicionales económicos como la benzofenona-3 y el octocrileno. Protector Solar By Block: Un ejemplo directo en el mercado local es el Protector Solar By Block.
Marcas “Dermocosméticas” en proceso de transición
Laboratorios reconocidos de farmacia como La Roche-Posay, Vichy, Isdin o Eucerin han eliminado casi por completo la benzofenona-3 de sus líneas estrella para el rostro, como Anthelios UVmune o Fusion Water, productos evaluados en las investigaciones sobre la falsa seguridad de los protectores comerciales. Sin embargo, investigadores de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) detectaron que la sustancia continuaba apareciendo en algunas de sus presentaciones corporales o versiones de años anteriores que siguen a la venta.
Qué se sabe sobre los protectores minerales y químicos
Los protectores solares pueden utilizar diferentes tipos de filtros. Los minerales utilizan principalmente óxido de zinc y dióxido de titanio, mientras que los denominados filtros químicos emplean distintos compuestos orgánicos que absorben la radiación ultravioleta.
La FDA reconoce al óxido de zinc y al dióxido de titanio como ingredientes activos para protectores solares.

En los últimos años se desarrollaron formulaciones minerales que reducen el residuo blanquecino que podían dejar algunos productos sobre la piel. También existen formulaciones con color.
La clasificación entre filtros minerales y químicos no implica, por sí sola, que una categoría sea segura y la otra peligrosa. La seguridad depende de los ingredientes concretos, sus concentraciones, la formulación, las condiciones de uso y la evidencia disponible para cada sustancia.
Por su parte, María Dolores Salduna (MP 26604), médica dermatóloga pediátrica, integrante del Comité Nacional de Dermatología de la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP) y coordinadora de prensa del Comité Nacional de Dermatología Pediátrica, indicó que la piel infantil presenta “características diferentes” a la de los adultos, por lo que “su barrera cutánea es más permeable, lo que facilita la absorción de determinadas sustancias presentes en productos de aplicación tópica”.
En declaraciones a Economía Sustentable, Salduna comentó que “el uso frecuente de ciertos productos puede modificar el pH natural de la piel, favorecer la obstrucción de poros y aumentar el riesgo de infecciones cutáneas”.
La literatura científica también ha identificado la presencia de sustancias potencialmente preocupantes en algunos cosméticos comercializados para niños y adolescentes. Entre ellas se encuentran los ftalatos, utilizados como plastificantes y fijadores de fragancias; los parabenos, empleados como conservantes; las benzofenonas presentes en determinados filtros solares; el formaldehído; y los compuestos perfluoroalquilados conocidos como PFAS.
Qué recomienda la Sociedad Argentina de Dermatología
Las recomendaciones de uso deben diferenciarse de los resultados de las investigaciones científicas. La Sociedad Argentina de Dermatología (SAD) aconseja aplicar el protector solar entre 20 y 30 minutos antes de la exposición y renovarlo aproximadamente cada dos horas.
También recomienda volver a colocarlo después de bañarse o nadar y luego de transpirar, debido a que esas situaciones pueden disminuir la cantidad de producto que permanece sobre la piel.
La entidad aconseja utilizar productos con FPS superior a 50 y protección frente a los rayos UVA y UVB. El protector debe utilizarse en las zonas que no pueden cubrirse mediante otras medidas de protección. La ropa, los sombreros, los anteojos con filtro UV y la sombra son medidas complementarias para reducir la exposición.
La dosificación del fotoprotector también es relevante, ya que cuando se utiliza menos producto que el necesario, la protección real disminuye.
Además, expresiones comerciales como “pantalla total” no significan que un protector bloquee por completo la radiación ultravioleta.
El riesgo de los disruptores endócrinos
Osvaldo Ponzo, endocrinólogo del Hospital Alemán y miembro del Departamento de Disruptores Endocrinos de la Sociedad Argentina de Endocrinología y Metabolismo (SAEM), plantea priorizar las medidas que reducen la exposición directa al sol.
Según el especialista, la protección debería comenzar por evitar la exposición durante los horarios de mayor radiación y continuar con barreras físicas, como ropa y gorros. El protector solar constituye una medida complementaria para las zonas expuestas.
En diálogo con Economía Sustentable, Ponzo también señaló que determinados compuestos relacionados con disruptores endócrinos “pueden ser absorbidos por el organismo” y planteó la necesidad de “continuar estudiando sus posibles efectos”, especialmente durante etapas como el embarazo y la infancia.
“Los disruptores endocrinos son liposolubles, es como un lípido, como una grasa, entonces atraviesan enseguida cualquier barrera, como la de la piel. Los chicos tienen sistemas hormonales inmaduros, e incluso se ha comprobado que luego de colocar protector solar dos o tres veces por día durante cinco días en hombres, caían los niveles de testosterona. Y luego de una o dos horas de colocar la crema, ya estaba en sangre. Aunque es prácticamente imposible evitar por completo el contacto, el consumidor puede implementar pequeños cambios que pueden reducir significativamente la exposición”, sostuvo.
Qué protector solar elegir
Al momento de comprar un protector solar, las recomendaciones médicas apuntan a revisar que el producto tenga protección frente a UVA y UVB, un FPS adecuado y autorización sanitaria.
En Argentina, los protectores solares comercializados legalmente deben cumplir los requisitos establecidos por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT).
La situación es diferente cuando se trata de productos que no cuentan con inscripción sanitaria. En esos casos, la autoridad no dispone de la información necesaria para garantizar su composición, elaboración y trazabilidad.
ANMAT prohibió tres marcas de protectores solares
En los últimos meses, la ANMAT prohibió el uso, la comercialización, la distribución y la publicidad de determinados protectores solares de las marcas Karité, Kiss Beauty y Miss Vanesa.
La medida fue establecida mediante la Disposición 4300/2026, publicada en el Boletín Oficial, luego de que se detectara que los productos no contaban con la inscripción sanitaria correspondiente.
Las irregularidades habían sido detectadas durante inspecciones realizadas el 15 de mayo de 2026 en locales comerciales de la Ciudad de Buenos Aires. Según la disposición, los responsables de los establecimientos no pudieron presentar documentación que acreditara la procedencia legal de los productos.
Entre los artículos alcanzados se encuentra el Collagen – Nourish Skin UV Protective SPF60++ Sunscreen Serum, de Karité, en envase de 60 mililitros.
También fue prohibida la Sunscreen Cream SPF50, de Kiss Beauty, de 65 mililitros. Las unidades encontradas presentaban, además, fecha de vencimiento en mayo de 2023.
El tercer producto identificado fue el Anthelios XL 50+ SPF, de Miss Vanesa, en presentación de 150 mililitros. Según la disposición, las muestras tenían vencimiento el 9 de mayo de 2023.
La ANMAT calificó los artículos como cosméticos ilegítimos debido a la falta de inscripción y trazabilidad. En consecuencia, el organismo señaló que no podía garantizar la seguridad, calidad y composición de los productos.
Qué hacer para reducir la exposición al sol
Las medidas de fotoprotección no dependen de una única acción. Las recomendaciones incluyen evitar la exposición directa durante los períodos de mayor radiación, buscar sombra y utilizar ropa, sombreros y anteojos con protección UV.
En las zonas de piel que quedan expuestas, se recomienda utilizar protector solar con protección frente a UVA y UVB y respetar las indicaciones de aplicación y renovación del producto.
La evidencia sobre determinados filtros solares continúa en estudio. Los resultados obtenidos en investigaciones de laboratorio y en animales permiten plantear nuevas preguntas sobre su seguridad, pero no deben interpretarse como una demostración de que todos los protectores solares sean perjudiciales.
La prevención del daño provocado por la radiación ultravioleta y la evaluación de la seguridad de los ingredientes utilizados en los protectores solares son dos aspectos diferentes de la misma discusión: mientras la primera cuenta con recomendaciones médicas consolidadas, la segunda continúa incorporando nueva evidencia científica y regulatoria.















