La Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN) emitió una alerta nacional luego del robo de una cápsula radiactiva en la ciudad de Rosario. Se trata de una fuente de calibración de cesio-137 utilizada para verificar el funcionamiento de equipos de medicina nuclear, cuya desaparición fue detectada durante la tarde del martes.
Según se informó, el material estaba guardado dentro de un recipiente cilíndrico de plomo de entre dos y tres centímetros de espesor, con dimensiones aproximadas de 12 centímetros de alto por 10 de ancho. Ese blindaje tiene como finalidad impedir que la radiación alcance el exterior y proteger a las personas.
La denuncia fue realizada por el usuario autorizado para el manejo del material radiactivo, quien indicó que la fuente había sido utilizada por última vez el viernes 12 de junio y luego quedó almacenada en un laboratorio, sobre una mesada y dentro de una caja de plomo con tapa, aunque sin sistema de cierre con llave.
De acuerdo con la información difundida, el acceso al laboratorio estaba restringido a cuatro personas: dos técnicos radiólogos especializados en medicina nuclear y dos médicos que solo ingresaban de manera excepcional para elaborar informes, sin manipular el material radiactivo.
Tras recibir la notificación, la ARN activó de inmediato el protocolo nacional previsto para estos casos, dando aviso a todas las instituciones involucradas en la respuesta ante incidentes con fuentes radiactivas.
Qué es el cesio-137 y por qué su desaparición genera preocupación
El cesio-137 es un isótopo radiactivo artificial que se produce como subproducto de la fisión nuclear en reactores y armas nucleares. Se caracteriza por emitir radiación gamma de alta capacidad de penetración y posee una vida media cercana a los 30 años, por lo que puede mantenerse activo durante décadas.
Este material tiene aplicaciones en medicina, especialmente en radioterapia y en la calibración de equipos de diagnóstico, además de diversos usos industriales. Debido a su peligrosidad potencial, debe almacenarse y transportarse en contenedores especialmente blindados.
La ARN aclaró que la fuente sustraída se encontraba encapsulada en un envase plástico transparente y protegida dentro de un blindaje de plomo, por lo que el riesgo radiológico es muy bajo mientras el dispositivo permanezca cerrado e intacto.
Cápsula radiactiva robada en Rosario: qué hacer si alguien la encuentra
Las autoridades remarcaron que ninguna persona debe tocar, abrir o manipular la cápsula en caso de encontrarla. En cambio, solicitaron dar aviso de inmediato a la Autoridad Regulatoria Nuclear a través de sus canales oficiales para que personal especializado intervenga en la recuperación del material.
Los protocolos internacionales establecen que toda pérdida o robo de una fuente radiactiva debe ser comunicada de forma inmediata debido a los riesgos que podrían generarse si el material cae en manos de personas sin capacitación técnica o si el encapsulado resulta dañado.
El cesio-137 fue protagonista de uno de los accidentes radiológicos más graves de la historia, ocurrido en Brasil durante la década de 1980, cuando una fuente abandonada fue manipulada por personas que desconocían su peligrosidad. Ese episodio, que provocó varias muertes y cientos de afectados por contaminación radiactiva, volvió a cobrar notoriedad recientemente tras ser retratado en una serie documental de Netflix.