Los medicamentos son esenciales para la salud pública, pero también generan un impacto ambiental que durante años permaneció relegado en la agenda sanitaria. Con el objetivo de revertir esa situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó el primer marco técnico mundial destinado a orientar a las agencias reguladoras en la reducción de la huella ambiental de los productos farmacéuticos.
La iniciativa busca compatibilizar la sostenibilidad con la calidad, la seguridad, la eficacia y el acceso equitativo a los medicamentos, en un contexto en el que los sistemas de salud representan alrededor del 5 % de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y los fármacos contribuyen de manera significativa a esa huella durante todo su ciclo de vida.
“La cuestión ya no es si la descarbonización farmacéutica es posible. El verdadero reto reside en la rapidez y equidad con que podemos convertirla en realidad”, afirmó Rogério Gaspar, director del Departamento de Regulación y Precalificación de la OMS.
Según explicó el organismo, el nuevo marco pretende acelerar la implementación de soluciones que ya fueron identificadas, pero que aún presentan distintos niveles de desarrollo entre los países.
Cómo propone la OMS reducir el impacto ambiental de los medicamentos
El documento se organiza en tres ejes principales que buscan transformar la regulación farmacéutica desde una perspectiva ambiental.
El primero está enfocado en fortalecer la capacitación de los organismos reguladores, incorporando conocimientos sobre cambio climático y herramientas para identificar las principales fuentes de emisiones dentro del ciclo de vida de los medicamentos.
El segundo propone avanzar hacia estándares internacionales comunes para medir, informar y comparar las emisiones del sector farmacéutico. La OMS considera que una mayor armonización permitirá mejorar la transparencia entre mercados y reducir duplicidades tanto para los fabricantes como para las autoridades regulatorias.
Finalmente, el tercer pilar impulsa la innovación mediante la expansión de los servicios regulatorios digitales, un mayor acceso al asesoramiento científico temprano, procedimientos más ágiles para aprobar cambios vinculados con la sostenibilidad y una mayor cooperación entre los organismos reguladores.
La OMS busca una transición sostenible sin afectar el acceso a los medicamentos
Uno de los principales desafíos planteados por la organización consiste en garantizar que las medidas ambientales no incrementen el precio de los medicamentos ni generen problemas de abastecimiento.
Por ese motivo, el organismo sostiene que la transición hacia productos farmacéuticos más sostenibles debe contemplar especialmente a los países de ingresos bajos y medios mediante financiamiento, transferencia tecnológica, desarrollo de capacidades y cooperación internacional.
En ese sentido, la directora general de la Agencia Africana de Medicamentos, Delese Mimi Darko, destacó la importancia de que la sostenibilidad esté acompañada por un fortalecimiento de los sistemas sanitarios.
Integrar la sostenibilidad, señaló, debe ir de la mano con el impulso a la innovación, el fortalecimiento de la producción local y el desarrollo de sistemas sanitarios más resilientes que garanticen el acceso de los pacientes a productos médicos de calidad, seguros y eficaces.
Como parte de esta estrategia, la OMS adelantó que trabajará junto a organismos reguladores y socios internacionales en proyectos piloto, nuevas guías técnicas, programas de formación y mecanismos de cooperación para trasladar estas recomendaciones a la práctica.
El nuevo marco da continuidad al llamado realizado por la organización en 2024 para incorporar criterios de sostenibilidad en la regulación de los medicamentos y avanzar hacia un sistema farmacéutico con menor impacto ambiental.