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Contaminación ambiental

Cómo operaba Comarsa en Vaca Muerta y por qué terminó ante la Justicia

La Justicia de Neuquén elevó a juicio oral y público una causa contra el dueño y dos exdirectivos de Comarsa por presunta contaminación con riesgo para la salud.

La contaminación ambiental vinculada con la actividad petrolera en Vaca Muerta llegará por primera vez a un juicio oral y público. El juez de Garantías Juan Manuel Kees resolvió elevar a esta instancia la causa contra el dueño y dos exdirectivos de Comarsa, empresa dedicada al tratamiento de residuos petroleros.

Los acusados están señalados por presunta contaminación con riesgo para la salud, en un proceso que podría convertirse en un antecedente relevante para el control ambiental de la actividad hidrocarburífera en Neuquén y en el resto del país.

Comarsa, empresa encargada del tratamiento de residuos petroleros de Vaca Muerta, acumuló toneladas de desechos en un predio de Neuquén y es investigada por presunta contaminación con riesgo para la salud

La decisión fue tomada durante una audiencia de Control de la Acusación. Las defensas habían solicitado el sobreseimiento de dos de los imputados al argumentar que no habían tenido participación efectiva en el directorio o que se desempeñaban como directores suplentes.

El juez rechazó esos planteos y sostuvo que la responsabilidad concreta de cada acusado deberá determinarse durante el juicio.

Contaminación ambiental de Vaca Muerta y el caso Comarsa

Comarsa operaba un predio de aproximadamente 17 hectáreas en Neuquén capital, donde acumuló grandes cantidades de residuos provenientes de la actividad petrolera. Según la acusación, la empresa emitía certificados de remediación que no se correspondían con trabajos efectivamente realizados.

La compañía cerró en 2018 y dejó en el lugar depósitos de residuos que, según las estimaciones incorporadas a la causa, equivalían a la carga de unos 10.000 camiones batea.

Entre los contaminantes detectados aparecen BTEX, un grupo que incluye benceno, tolueno, etilbenceno y xileno; HAPs, como naftaleno y fluoreno; y metales pesados como plomo, bario y mercurio.

La presencia de estos elementos generó preocupación por el riesgo sanitario y ambiental, especialmente debido a la cercanía del predio con zonas urbanizadas.

La Justicia elevó a juicio oral y público la causa contra su dueño y dos exdirectivos, en un proceso inédito que podría sentar un precedente para el control ambiental de Vaca Muerta

El caso también expone una problemática más amplia asociada al desarrollo de Vaca Muerta. La expansión de la actividad hidrocarburífera mediante técnicas como la fractura hidráulica plantea desafíos relacionados con el tratamiento de residuos, el uso intensivo de agua, las emisiones atmosféricas y el impacto sobre los territorios.

Entre los principales problemas señalados aparecen la acumulación de residuos peligrosos, posibles derrames y filtraciones que pueden afectar suelos y napas, el venteo y la quema de hidrocarburos y la inyección de fluidos residuales, vinculada al aumento de microsismos en determinadas zonas.

A esto se suma el avance de la actividad industrial sobre áreas urbanas, productivas y territorios de comunidades mapuches, en un contexto donde la infraestructura y los controles ambientales son motivo de cuestionamientos.

Juicio oral por contaminación en Vaca Muerta

La causa ahora deberá atravesar una instancia decisiva. El Tribunal Superior de Justicia de Neuquén deberá resolver si concede una probation a los imputados antes del 5 de noviembre, una posibilidad que podría suspender la realización del juicio.

Sin embargo, la decisión del juez Kees ya representa un punto de inflexión. Por primera vez, una causa vinculada con la contaminación ambiental derivada de la actividad hidrocarburífera en Vaca Muerta llega a la instancia de juicio oral y público.

El proceso deberá determinar las responsabilidades individuales de los acusados y establecer si las conductas investigadas constituyeron un delito con riesgo para la salud pública.

Más allá del resultado judicial, el caso Comarsa pone bajo discusión el nivel de control ambiental sobre una de las principales zonas de producción hidrocarburífera del país y plantea un interrogante sobre cómo compatibilizar la expansión energética con la protección de los recursos naturales y de las comunidades que viven en las áreas de influencia de Vaca Muerta.

La resolución puede convertirse así en un precedente para futuras investigaciones sobre contaminación vinculada con la actividad petrolera y para el debate sobre la necesidad de controles ambientales más estrictos en la región.

Fecha de publicación: 24/08, 11:35 am