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Informe

Alerta de UNICEF: el cambio climático ya amenaza a millones de niños y niñas, y Argentina no está exenta

Un nuevo informe advierte que casi la mitad de la infancia mundial está expuesta simultáneamente a múltiples amenazas climáticas.

Más de 1.100 millones de niños y niñas en todo el mundo están expuestos a al menos tres amenazas climáticas simultáneas. La cifra surge del nuevo Informe de Riesgos Climáticos para los Niños 2026 de UNICEF, que advierte que prácticamente ningún menor de edad queda al margen de los impactos del cambio climático.

Según el organismo de Naciones Unidas, todos los niños y niñas del planeta enfrentan al menos una amenaza climática, mientras que más de cuatro millones están expuestos a seis riesgos de manera simultánea. Entre los fenómenos más frecuentes aparecen las sequías, el calor extremo, las olas de calor, las inundaciones, los incendios forestales y las tormentas.

Aunque los casos más críticos se registran en regiones vulnerables de África y Asia, los expertos remarcan que ningún país está completamente protegido. Argentina tampoco.

En los últimos años, el país registró algunos de los eventos climáticos más extremos de su historia reciente. La prolongada sequía que afectó gran parte del territorio entre 2020 y 2023, las olas de calor récord que impactaron en ciudades como Buenos Aires, Rosario y Córdoba, los incendios forestales en Córdoba y la Patagonia, y las inundaciones recurrentes en distintas provincias muestran que la crisis climática ya forma parte de la realidad cotidiana.

Cambio climático en Argentina: cómo afecta a niños y adolescentes

Los efectos del cambio climático no impactan a toda la población por igual. Los niños y niñas se encuentran entre los grupos más vulnerables debido a que sus organismos están en desarrollo y dependen en mayor medida de servicios esenciales como la salud, la educación, el acceso al agua potable y la alimentación.

Durante las olas de calor extremo, por ejemplo, aumenta el riesgo de deshidratación, golpes de calor y enfermedades respiratorias. Las altas temperaturas también afectan el rendimiento escolar y dificultan las condiciones de aprendizaje en establecimientos educativos que no cuentan con infraestructura adaptada.

A esto se suman las consecuencias indirectas de eventos climáticos extremos. Las inundaciones pueden provocar interrupciones prolongadas de las clases, daños en viviendas y dificultades de acceso a servicios básicos. Los incendios forestales generan contaminación atmosférica que afecta especialmente a niños y personas mayores, mientras que las sequías impactan sobre la producción de alimentos y el abastecimiento de agua.

UNICEF advierte que estas amenazas tienden a intensificarse y combinarse, multiplicando los riesgos para millones de chicos en todo el mundo.

Olas de calor, inundaciones e incendios: los riesgos climáticos que crecen en el país

El informe identifica ocho amenazas climáticas principales: sequías, calor extremo, olas de calor, incendios forestales, inundaciones costeras, inundaciones fluviales, tormentas tropicales y tormentas de arena y polvo.

En Argentina, varios de estos fenómenos muestran una tendencia creciente. El Servicio Meteorológico Nacional viene registrando una mayor frecuencia e intensidad de olas de calor, mientras que distintas investigaciones científicas señalan que el cambio climático aumenta la probabilidad de eventos extremos en gran parte del territorio nacional.

Además, los incendios forestales se han convertido en una problemática recurrente en provincias como Córdoba, Río Negro, Chubut y Neuquén, donde miles de hectáreas resultaron afectadas durante las últimas temporadas.

Frente a este escenario, UNICEF llamó a los gobiernos a fortalecer la adaptación climática mediante inversiones en infraestructura resiliente, escuelas seguras y sistemas sanitarios preparados para enfrentar eventos extremos.

“Este análisis puede ayudar a los gobiernos y a los responsables de la toma de decisiones a planificar mejor e invertir de forma más eficaz en servicios resilientes”, afirmó Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF.

La organización también reclamó acelerar la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, impulsar una transición hacia energías renovables e incorporar a niños, niñas y jóvenes en las estrategias de acción climática.

La advertencia es clara: sin medidas urgentes, las amenazas climáticas serán cada vez más frecuentes y severas. Y quienes más sufrirán sus consecuencias serán precisamente quienes menos responsabilidad tienen en su origen: las nuevas generaciones.

Fecha de publicación: 17/06, 12:50 pm