En Mar del Tuyú: casas al borde del derrumbe y una postal apocalíptica en la Costa Atlántica
La ciclogénesis aceleró una erosión histórica en Mar del Tuyú y dejó viviendas, veredas y paseos públicos al borde del colapso. En apenas cuatro días, el océano arrasó con más de un metro de playa y hasta hizo reaparecer estructuras enterradas desde 1984.
La costa bonaerense atraviesa uno de los episodios de erosión más impactantes de los últimos años. Mar del Tuyú se convirtió en el epicentro de una crisis ambiental y urbana que dejó al descubierto la fragilidad del frente costero frente a fenómenos climáticos extremos.
Lo que hasta hace pocos días era una playa amplia y transitada hoy es un escenario dominado por grietas, cimientos expuestos y construcciones amenazadas por el avance del mar. La ciclogénesis que golpeó distintos puntos de la Costa Atlántica, incluyendo Mar del Plata y Necochea, tuvo en Mar del Tuyú un efecto devastador: el océano literalmente “se tragó” la playa.
Las intensas sudestadas y el fuerte oleaje aceleraron un proceso de erosión que especialistas y vecinos vienen advirtiendo desde hace años, pero que ahora tomó una velocidad alarmante.

Erosión costera en Mar del Tuyú: el mar dejó casas y paseos públicos sin cimientos
La situación más crítica se observa sobre la primera línea costera. Allí, viviendas, patios y paseos públicos quedaron expuestos directamente al mar después de que las olas arrastraran enormes volúmenes de arena en tiempo récord.
Según los registros difundidos desde la zona, en apenas cuatro días desapareció alrededor de un metro cuarenta de playa, dejando estructuras suspendidas y paredes al borde del colapso.
Uno de los puntos más afectados fue el Paseo Stella Maris, construido recientemente frente al mar y hoy atravesado por enormes grietas.
En un móvil para “Arriba Argentinos”, el periodista Martín González describió el deterioro acelerado de la zona: “De ayer a hoy fue ampliándose incluso la grieta”. Y agregó: “A lo largo de la madrugada esto fue creciendo”.
El fenómeno responde a un mecanismo tan silencioso como destructivo: cada vez que el mar retrocede, arrastra la arena que sostiene los cimientos de las construcciones. Sin esa base, las veredas se quiebran, los jardines se hunden y las viviendas comienzan a inclinarse peligrosamente.
Los vecinos aseguran que el paisaje cambió por completo en apenas 48 horas. Sectores que hasta hace pocos días eran médanos y playa hoy aparecen erosionados, con escaleras que desembocan directamente en el océano y estructuras que quedaron a centímetros del agua.
Ciclogénesis y cambio climático: el fenómeno extremo que acelera el desastre en la Costa Atlántica
El episodio ocurrido en Mar del Tuyú volvió a poner en discusión el impacto de los fenómenos climáticos extremos sobre las ciudades costeras argentinas.
La ciclogénesis -un sistema de baja presión que intensifica tormentas, vientos y oleaje- provocó sudestadas excepcionales que golpearon con fuerza distintos puntos de la provincia de Buenos Aires.
Aunque el avance del mar sobre la costa es un proceso conocido y documentado desde hace décadas, el fenómeno reciente mostró cómo estos eventos extremos pueden acelerar drásticamente la erosión en muy poco tiempo.
Las imágenes que dejó la tormenta son contundentes: veredas fracturadas, paredones suspendidos, patios destruidos y construcciones históricas completamente expuestas.
El secreto enterrado desde 1984 que reapareció bajo la arena
El avance del mar no solo destruyó parte de la playa: también dejó al descubierto rastros del pasado que llevaban décadas ocultos bajo la arena.
Durante la cobertura televisiva desde el lugar, Martín González mostró cómo, tras la retirada del agua, apareció una antigua bajada de colectivos asfaltada que permanecía enterrada desde 1984.
La escena impactó tanto a vecinos como a turistas, ya que evidencia hasta qué punto desapareció arena en apenas unos días.
Cuarenta años después, el océano volvió a exponer una estructura que había quedado sepultada por el tiempo, convirtiéndose en una prueba concreta del retroceso costero que vive Mar del Tuyú.
Fuente: con información de El Trece















