Microplásticos en el Imperio romano: el hallazgo arqueológico que alerta sobre su expansión global
Un estudio detectó partículas de microplásticos en sedimentos de la época romana, evidenciando su capacidad de infiltrarse en capas antiguas.
La contaminación por microplásticos se convirtió en uno de los mayores desafíos ambientales a nivel global, y su presencia sigue sorprendiendo a la comunidad científica. Un reciente estudio publicado en Science of the Total Environment reveló la detección de estas partículas en un yacimiento arqueológico vinculado al Imperio romano, lo que evidencia hasta qué punto han penetrado en el planeta.

Hallazgo de microplásticos en sedimentos del Imperio romano
La investigación analizó sedimentos arqueológicos procedentes de la ciudad de York, asociados a contextos urbanos de los siglos I y II d. C. Algunas muestras provenían de excavaciones realizadas en la década de 1980 y estaban ubicadas a más de siete metros de profundidad.
Para identificar los materiales, los científicos utilizaron espectroscopía μFTIR, una técnica de alta precisión que permitió detectar hasta 16 tipos diferentes de microplásticos en los sedimentos.
Uno de los datos más relevantes del estudio es que estas partículas no solo estaban presentes en muestras recientes, sino también en aquellas almacenadas durante décadas en archivos arqueológicos. Este hallazgo no implica que los romanos utilizaran plástico, sino que demuestra que los contaminantes modernos pueden infiltrarse en capas consideradas históricamente intactas.
Se trata, además, de la primera evidencia documentada de microplásticos en sedimentos arqueológicos, lo que abre un nuevo debate dentro de la comunidad científica.
Impacto en la arqueología y el estudio del Antropoceno

El descubrimiento plantea un desafío clave para la arqueología y las ciencias del clima: la dificultad de interpretar correctamente el registro histórico del planeta.
Durante años, los microplásticos fueron considerados un posible marcador del Antropoceno, término popularizado por el químico Paul Crutzen para describir la etapa en la que la actividad humana deja una huella significativa en la Tierra.
Sin embargo, este hallazgo pone en duda esa idea. Los investigadores advierten que los microplásticos pueden desplazarse entre distintas capas del suelo, mezclando sedimentos de épocas diferentes. Por lo tanto, su presencia en una capa no garantiza que pertenezca al mismo período histórico.
Cómo llegan los microplásticos a capas profundas del suelo
La explicación radica en la propia dinámica del suelo. Los sedimentos están compuestos por partículas, poros, agua y actividad biológica, lo que facilita el movimiento gradual de ciertos materiales hacia niveles más profundos.
El estudio señala que las partículas más compactas y redondeadas tienden a infiltrarse con mayor facilidad, mientras que las fibras o fragmentos alargados quedan retenidos en las capas superiores.
Además del problema cronológico, los científicos advierten que los microplásticos podrían alterar la química de los suelos arqueológicos. Esto representa un riesgo para la conservación de restos orgánicos y para la precisión de los datos utilizados para reconstruir ecosistemas y modos de vida del pasado.
En este contexto, el hallazgo no solo confirma la expansión global de estos contaminantes, sino que también plantea nuevos desafíos para la arqueología y la interpretación de la historia ambiental del planeta.















