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Salud y bienestar

Por qué perder el olfato pone en riesgo la salud

Aunque no hay estudios locales, se estima que afectaría a 2 millones de argentinos.

No es un síntoma menor ni necesariamente pasajero: la pérdida del olfato tiene un fuerte impacto en la salud y la calidad de vida; ya que su presencia ayuda a detectar alimentos en mal estado, fugas de gas o sustancias tóxicas, y tiene u rol relevante en la fijación de la memoria

Los especialistas hablan de dos tipos de pérdida del olfato. Una es la anosmia, una pérdida total o casi total de este sentido. Y otra es la hiposmia, que es una disminución del olfato que va aumentando lenta y progresivamente.

Un estudio reciente , realizado en personas sin diagnóstico, reveló que el 14% presentaba disminuido su olfato, más allá de que no lo hubiera percibido o no hubiera hecho nada al respecto.  L


Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca del 5% de la población mundial vive con pérdida total del olfato y entre el 15 y el 20% presenta algún grado de disfunción olfativa. Extrapolado a la población argentina, esto implica que más de 2 millones de personas podrían estar afectadas.

El olfato es esencial para la salud y la calidad de vida

«Muchas personas pierden el olfato de manera progresiva y se acostumbran a vivir así, sin buscar ayuda médica. Otras lo asocian erróneamente a cuadros pasajeros como un resfrío, sin saber que puede haber una patología de base que requiere tratamiento”, señala la Dra. Stella Maris Cuevas, otorrinolaringóloga y alergista, expresidenta de la Asociación de Otorrinolaringología de la Ciudad de Buenos Aires (AOCBA) y Directora del consultorio de vanguardia, Trastornos del olfato y Gusto (CVOG).

Covid largo

La pandemia por COVID-19 -cuyo virus provocó alteraciones olfativas en la mayoría de los casos sintomáticos- visibilizó temporalmente esta condición. Pero una vez superada la fase aguda, en muchos pacientes las secuelas persistieron.

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La pandemia por COVID-19 -cuyo virus provocó alteraciones olfativas que en muchos casos persisten


“En los últimos años, recibimos un aumento notable de consultas por pérdida del olfato, en su mayoría transitorio, pero en otros casos se volvió crónico, generando un impacto psicológico considerable. Estamos ante una discapacidad invisible. Algunas personas llegan a sentirse desconectadas del mundo porque pierden vínculos sensoriales con su entorno; no pueden percibir su propio olor corporal; comen sin disfrutar y/o no detectan alimentos en mal estado, una hornalla mal cerrada, una fuga de gas o un incendio”, explicó la Dra. Cuevas.

Otras causas de la pérdida de olfato


La anosmia puede ser causada por infecciones virales -como resfrío, gripe o coronavirus-; por un traumatismo cráneo-encefálico con o sin pérdida de conocimiento; por exposición a sustancias tóxicas; por enfermedades crónicas como la rinosinusitis crónica con pólipos nasales , neurodegenerativas -como el Parkinson o el Alzheimer-, por envejecimiento (sobre todo a partir de los 60 años) o ante la presencia de determinados tumores.  


Sin embargo, una de las principales causas es la poliposis nasal, una condición en la que se presentan pólipos benignos que obstruyen las vías respiratorias superiores, lo que bloquea físicamente la entrada de olores y también produce congestión, secreción nasal y pérdida progresiva del olfato. 

La poliposis nasal es una de las principales causas de pérdida del olfato


“Muchos pacientes con poliposis nasal conviven años con síntomas como la nariz tapada y la pérdida del olfato sin consultar, pensando que es normal, pero no lo es. Con un diagnóstico adecuado y tratamiento pueden mejorar significativamente”, sostuvo la Dra. Cuevas.


Tal como describió la experta en olfato, “existen formas de abordar esta problemática; lo esencial es consultar a tiempo. Una pérdida de olfato no debe tomarse a la ligera, sobre todo si persiste por más de dos semanas. Hay que consultar con un otorrinolaringólogo, quien realizará un exhaustivo interrogatorio y luego de la inspección (endoscopía nasal) seguramente indicará el pedido de imágenes como una tomografía o resonancia, para lograr de esta manera llegar a un diagnóstico y luego poder realizar el tratamiento adecuado”. 


Mientras, y a nivel preventivo, se recomienda una buena higiene nasal, evitar el consumo de tabaco y sustancias tóxicas; vacunarse contra enfermedades respiratorias y usar protección en ambientes contaminados, además de no subestimar síntomas como la congestión nasal persistente o la alteración del sabor, ya que esto suele indicar una pérdida del olfato.

Fecha de publicación: 12/03, 11:48 pm