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Movilidad sustentable

Auto eléctrico en casa: cuánto cuesta instalar un cargador y qué se necesita en Argentina

Con más vehículos eléctricos en circulación, los cargadores residenciales ganan terreno en el país. Qué opciones existen, cuánto cuestan, qué empresas lideran el mercado.

La expansión de los vehículos eléctricos en Argentina empieza a trasladar el debate desde los modelos disponibles hacia un punto clave para los usuarios: dónde cargar. Tener un cargador en casa ya no es un tema accesorio, sino una condición central para aprovechar un auto eléctrico en el uso cotidiano.

Auto eléctrico en casa: cuánto cuesta instalar un cargador y qué se necesita en Argentina

Hoy el mercado argentino ofrece opciones residenciales que van desde los 3,6 kW hasta los 22 kW, con precios que arrancan en torno a los USD 700 y pueden superar los USD 2.000 si se considera el equipo, la instalación y las protecciones necesarias. Sin embargo, no todas las viviendas están preparadas para cualquier tipo de cargador, y la instalación debe cumplir requisitos técnicos y normativos específicos.

Qué tipos de cargadores domiciliarios se consiguen en Argentina

La oferta de cargadores para el hogar creció en paralelo al avance de la movilidad eléctrica. Entre las empresas con presencia en el país aparece Vulletic, una compañía con base en San Francisco, Córdoba, que se posiciona como una propuesta de industria local.

“En la gama residencial tenemos cargadores de 3,6 kW y de 7 kW, y después contamos con un producto trifásico de 22 kW”, explica Lucía Capello, socia de Vulletic. Según detalla, existe una brecha importante entre las potencias: “Hemos tenido algunos casos de personas que quisieron instalar un cargador de 22 kW en su casa. No es el producto más habitual para una vivienda, pero existen esos casos y, con las aclaraciones correspondientes, también se evalúan”.

Los equipos de Vulletic tienen valores que van de USD 700 a USD 1.500, dependiendo del modelo y sus prestaciones.

Los equipos de Vulletic tienen valores que van de USD 700 a USD 1.500, dependiendo del modelo y sus prestaciones.

También aparece Etia Charge, otra empresa argentina, que ofrece soluciones de carga hogareña orientadas al usuario particular. Desde la compañía detallan que cuentan con dos líneas de productos, con un valor cercano a 1.300.000 pesos (850 USD).

A estas opciones se suma Chargebox, conocida por su red de carga pública, pero que también ofrece una gama de cargadores de corriente alterna pensados para uso domiciliario, condominios y cocheras, con precios que se ubican aproximadamente entre USD 810 y USD 1.300 según el equipo y sus funcionalidades.

Entre los modelos disponibles están el Chargebox Eco Cable, un cargador inteligente, sólido y accesible, adecuado para hogares y con acceso remoto desde app móvil para controlar el estado de carga y consumo.

El Wallbox Pulsar Max, un equipo de la familia Pulsar con potencias que van desde 7,4 kW hasta 22 kW, diseño compacto, conectividad vía app y compatibilidad con la mayoría de vehículos eléctricos e híbridos, ideal para instalaciones residenciales o en cocheras compartidas. También figura el Wallbox Pulsar Plus, una versión enfocada en simplicidad y confiabilidad para cargas domésticas inteligentes con control remoto desde la aplicación.

El Wallbox Pulsar Max, un equipo de la familia Pulsar con potencias que van desde 7,4 kW hasta 22 kW

Una de las empresas de origen intencional presente es Schneider Electric, comercializa el Schneider Charge, un cargador de corriente alterna orientado al uso residencial, con potencias entre 7,4 kW y 22 kW, pensado para hogares y cocheras particulares. El precio promedio es de USD 1.500.

Para edificios residenciales, comerciales o industriales, la empresa ofrece EVlink Pro AC, con mayor conectividad y capacidades de gestión, cuyo valor estimado ronda los USD 1.850.

En ese escenario también aparece Scame, empresa italiana de materiales eléctricos. Su oferta de cargadores residenciales se apoya en la línea de wallbox, con equipos en corriente alterna de hasta 22 kW, aptos tanto para viviendas particulares como para cocheras compartidas.

Scame tiene cargadores residenciales se apoya en la línea de wallbox

La serie BE-W[2.0] incluye modelos con gestión inteligente de la energía, control mediante aplicación móvil o pantalla LCD y funciones como Dynamic Power Management, que permite regular la potencia de carga según el consumo del hogar. El valor promedio oscila entre USD 1.000 y USD 1.500, de acuerdo con la potencia y el nivel de conectividad de cada equipo.

Cuánto cuesta instalar un cargador en casa

Más allá del precio del equipo, la instalación es un punto crítico. Gustavo Salerno, líder de E-Mobility Business Development en Scame Argentina, explica que los costos varían considerablemente según el caso.

“La instalación puede arrancar en USD 250 o 300 y subir, mientras que las protecciones pueden rondar los $250.000. En total, para una casa, podés pensar en un rango de USD 2.000 a USD 2.500 con cargador incluido”, detalla.

Más allá del precio del equipo, la instalación es un punto crítico.

El precio final depende de múltiples variables: distancia entre el medidor y el punto de carga, cantidad de metros de cable necesarios y complejidad de la obra.

Por ejemplo, Etia Charge también ofrece este servicio, con un valor aproximado de USD 600, que incluye 20 metros de cable, protecciones según normativa (térmica y diferencial), cañerías y mano de obra.

Requisitos técnicos y normativa: qué exige se en Argentina

Uno de los puntos más sensibles es el cumplimiento de la normativa vigente. La Asociación Electrotécnica Argentina establece requisitos claros para la instalación de cargadores domiciliarios.

“La instalación tiene que ser independiente. Si tengo cinco cargadores, deben existir cinco instalaciones independientes. Desde la térmica general del edificio o de la propiedad, hay que armar un tablero específico para el cargador”, explica el ejecutivo de Scame.

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La Asociación Electrotécnica Argentina establece requisitos claros para la instalación de cargadores domiciliarios.

Este tablero debe contar con protecciones propias, como un disyuntor diferencial tipo A o tipo B, además de un cableado adecuado. Por ejemplo, para una corriente de 32 amperes se utiliza cable de 6 mm². En sistemas trifásicos, cable 5 x 6 mm².

Además, la instalación debe estar realizada por un electricista matriculado. “En caso de inspección o siniestro, es clave que la instalación esté hecha conforme a norma”, advierte Salerno.

Qué potencia conviene para una vivienda

Elegir la potencia adecuada no es solo una cuestión de velocidad de carga. Capello explica que no todas las casas soportan cargadores de 7 kW: “Por eso, desde Vulletic, siempre recomendamos primero una visita de diagnóstico de un profesional matriculado. A partir de ese análisis se define cuál es el equipo ideal”.

En viviendas más nuevas, donde la potencia instalada suele ser mayor, es posible instalar cargadores de 7 kW sin inconvenientes. En casas más antiguas, en cambio, muchas veces es necesario optar por potencias menores y evitar solicitar la ampliación a la empresa distribuidora de energía.

Elegir la potencia adecuada no es solo una cuestión de velocidad de carga.

En este contexto, Salerno agrega que un hogar típico cuenta con unos 10 kW de potencia contratada. “Si se destina todo eso al cargador, puede haber problemas. Por eso muchas veces se baja la potencia del cargador: en lugar de cargar en cuatro horas, carga en ocho, pero se evita que salte la térmica general. Todo se acuerda con el cliente”.

Stock, cobertura y un mercado que empieza a moverse

Las empresas cuentan con stock disponible y muchas con una red de instaladores con cobertura en todas las provincias, construida para acompañar a los usuarios que suman un vehículo eléctrico.

“Sabemos que cuando alguien compra un auto eléctrico, el cargador es una primera necesidad, por eso tratamos de que la entrega sea rápida”, señala la directiva de Vulletic.

Salerno coincide y agrega que el mercado comenzó a mostrar señales claras de movimiento: “Definitivamente hay más consultas. Es un síntoma positivo para una industria relativamente nueva en Argentina y alienta a mejorar productos y servicios”.

Fecha de publicación: 03/02, 2:23 pm