La multinacional alemana Bayer se encuentra en la etapa final para resolver la ola de litigios heredados tras la compra de Monsanto. Con una reserva financiera que alcanza los 24.000 millones de euros, la compañía busca alcanzar acuerdos definitivos que pongan fin a las miles de demandas vinculadas a los presuntos efectos cancerígenos del herbicida glifosato.