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Agenda global

ONU: un joven cordobés fue elegido entre los 17 líderes ambientales del mundo

Martín Vázquez Jones, politólogo de 30 años y referente del activismo ambiental, fue seleccionado por su recuperación del río Suquía.

Con apenas 30 años, el politólogo cordobés Martín Vázquez Jones acaba de sumar un nuevo hito a una trayectoria marcada por el activismo ambiental y la acción comunitaria. “Los jóvenes somos el motor del cambio, tenemos que estar en las mesas donde se toman decisiones”, afirma. La frase no es solo una consigna generacional: resume el espíritu con el que fue seleccionado en diciembre pasado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) como uno de los 17 Young Leaders for the Sustainable Development Goals (Líderes Jóvenes para los Objetivos de Desarrollo Sostenible), un programa internacional que reconoce a personas de entre 18 y 35 años cuyo trabajo está alineado con la Agenda 2030.

ONU: un joven cordobés fue elegido entre los 17 líderes ambientales del mundo

Entre más de 33.000 postulaciones provenientes de 150 países, la experiencia de Vázquez Jones en la recuperación ambiental del río Suquía, en la provincia de Córdoba, se destacó como un ejemplo de cómo una iniciativa local puede tener impacto global. Durante los próximos dos años, representará a América Latina y a la Argentina junto al haitiano Adelin Pierre y al peruano Enzo Romero Muñiz, articulando con agencias de la ONU, gobiernos, aliados estratégicos y organizaciones de la sociedad civil.

Su principal misión será defender el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número seis, centrado en el acceso al agua limpia y al saneamiento. Hace ocho años que el joven está involucrado en temas de sostenibilidad, agua y educación ambiental. Es cofundador de Río Sustentable, una organización socioambiental que nació con el objetivo de recuperar el río Suquía -una de las principales cuencas hidrográficas de Córdoba- y que hoy funciona como un espacio de educación ambiental, restauración de ecosistemas y acción comunitaria con fuerte participación juvenil. “Es un honor, pero sobre todo una gran responsabilidad en un contexto de crisis climática”, asegura sobre su rol como líder joven de la ONU.

Un “bosque de plástico”

La relación de Martín con el río Suquía es profundamente personal. Nació y creció en Córdoba, a pocos metros de su ribera, donde pasó gran parte de su infancia. Esa cercanía temprana fue el germen de un vínculo que se reforzó con los años. Ya de joven decidió viajar para formarse y conocer experiencias de conservación ambiental en otros países. Vivió dos años en Australia y, en plena pandemia, regresó a su provincia natal con una mirada transformada.

“Melbourne me cambió el chip. Aprendí que a la naturaleza hay que respetarla, pero también cuidarla”, recuerda. El reencuentro con el Suquía fue impactante: el cauce estaba cubierto de residuos y desperdicios. Se había convertido, según sus palabras, en un “bosque de plástico”.

Junto a amigos de la infancia comenzó a organizar jornadas de limpieza que, con el tiempo, sumaron cada vez más voluntarios. Así nació Río Sustentable, un colectivo que en cinco años logró restaurar 5.000 metros de riberas y plantar 10.000 árboles nativos. “Nunca imaginamos que se convertiría en un movimiento tan grande”, confiesa. Al principio, la tarea era casi titánica: retirar toneladas de basura una y otra vez, incluso después de las crecidas que devolvían nuevos residuos al río.

Martín Vázquez Jones es politólogo de 30 años y referente del activismo ambiental

Con el objetivo de profesionalizar el proyecto, Vázquez Jones continuó formándose en el exterior. Pasó por Costa Rica, donde coordinó el voluntariado en la Reserva Natural Absoluta Cabo Blanco, y luego por Noruega. “En Córdoba, nosotros solo teníamos una marca en Instagram y un par de palas que nos habían donado. Quería saber cómo funcionaban organizaciones similares consolidadas para luego aplicar ese modelo en casa”, explica. De regreso, apostó también por la “militancia digital” como herramienta para amplificar el mensaje ambiental y movilizar a más personas.

La contaminación invisible

Hoy, con más de 100.000 seguidores en TikTok, Martín utiliza las redes sociales para denunciar una problemática menos visible pero igual de grave: la contaminación del agua. Ha expuesto vertidos ilegales de aguas cloacales provenientes de edificios y fábricas en pleno casco urbano. “No estoy en contra del desarrollo inmobiliario, siempre que se respete la ley y no se tiren los desechos al agua”, aclara.

Los datos científicos respaldan su preocupación. Estudios del Laboratorio de Investigaciones en Contaminación Acuática del Cibici, perteneciente a la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y publicados en 2025, revelaron que el 80% de los peces analizados en la cuenca del Suquía contienen microplásticos en su sistema digestivo, principalmente fibras textiles sintéticas y semisintéticas como la celulosa. Otras investigaciones de la UNC detectaron, además, la presencia de plaguicidas, fármacos y distintos tipos de microplásticos en los cuerpos de agua de la región.

La gravedad del problema se amplifica si se considera el recorrido del río: nace a la salida del lago San Roque, en el Valle de Punilla, y desemboca 200 kilómetros después en la laguna Mar Chiquita, un humedal de importancia internacional protegido por el convenio Ramsar. Así, una crisis local se convierte en una amenaza para la biodiversidad global.

Para Vázquez Jones, el activismo de base es fundamental, pero no suficiente. Cree que la energía juvenil debe traducirse en políticas públicas concretas. “Los jóvenes heredamos lo peor de la crisis climática, de la gestión ambiental y de la disponibilidad de los recursos, con la injusticia de que no somos parte de la toma de decisiones”, subraya. Por eso insiste en generar movimientos “suficientemente ruidosos” para incidir en los espacios de poder. “No voy a ser un espectador. Apuesto por movilizarnos para plantear soluciones a la crisis actual”, afirma.

Su acción más reciente comenzó el 1° de enero, cuando lanzó un desafío personal: 365 días consecutivos limpiando el cauce del río de botellas y residuos, una tarea que documenta a diario en TikTok. Una muestra más de que, para él, el compromiso ambiental no se declama: se ejerce.

Fecha de publicación: 05/02, 8:04 am