Los 6 aparatos que más te inflan la boleta de luz y casi nadie mira
Cuáles son los aparatos que usan energía todo el día o en silencio y cómo reducir su impacto en la factura de luz.
Cuando llega la boleta de luz, la mayoría de los usuarios mira el monto final y culpa al aire acondicionado o a las tarifas. Sin embargo, detrás del consumo eléctrico mensual hay varios aparatos que pasan desapercibidos, funcionan muchas horas al día o permanecen conectados de forma permanente y terminan impactando fuerte en el gasto. En un contexto de subas sostenidas en la energía, identificar estos “consumos invisibles” puede marcar la diferencia.

Especialistas en eficiencia energética advierten que no siempre los electrodomésticos más grandes son los que más consumen, sino aquellos que se usan de manera constante, tienen tecnología antigua o quedan en modo stand by sin que nadie lo note.
1. Heladera: encendida las 24 horas
La heladera es, sin discusión, uno de los mayores consumidores del hogar. Funciona las 24 horas del día y su gasto depende mucho de la antigüedad y la eficiencia del equipo. Los modelos viejos pueden consumir hasta el doble que uno con etiqueta A o superior.
Además, una heladera mal regulada, con burletes dañados o sobrecargada de alimentos, obliga al motor a trabajar más tiempo. Mantenerla a una temperatura adecuada, evitar abrirla innecesariamente y revisar su estado general puede reducir el consumo sin cambiar el equipo.
2. Aire acondicionado: el clásico señalado (y con razón)

El aire acondicionado es uno de los electrodomésticos más intensivos en consumo, especialmente en verano. Un equipo encendido varias horas por día puede representar una parte significativa de la boleta mensual.
El problema no es solo usarlo, sino cómo se lo usa: temperaturas demasiado bajas, ambientes mal aislados o equipos sin tecnología inverter disparan el gasto. Ajustarlo entre 24 y 26 grados y mantener filtros limpios ayuda a moderar el impacto.
3. Termotanque eléctrico: el gran olvidado

A diferencia del aire, el termotanque eléctrico suele pasar desapercibido. Sin embargo, mantener agua caliente todo el día, incluso cuando no se usa, implica un consumo constante y elevado.
Muchos hogares lo tienen encendido las 24 horas sin necesidad. Programar su uso, aislar el tanque o reemplazarlo por modelos más eficientes puede generar un ahorro importante a fin de mes.
4. Televisores y dispositivos en stand by
Aunque no estén “encendidos”, televisores, decodificadores, consolas de videojuegos y equipos de audio siguen consumiendo energía en modo stand by. Este consumo fantasma puede representar hasta un 10% del gasto eléctrico del hogar.
Desenchufarlos o usar zapatillas con interruptor es una medida simple que reduce un gasto silencioso pero constante.
5. Computadoras y routers: consumo permanente
Las computadoras de escritorio, especialmente las más antiguas, consumen más de lo que muchos creen. A eso se suma el router de internet, que suele permanecer encendido las 24 horas.
Apagar equipos que no se usan, activar modos de ahorro de energía y evaluar el recambio por dispositivos más eficientes puede ayudar a reducir el consumo sin afectar la conectividad.
6. Lavarropas y secarropas: uso intensivo y picos de consumo

El lavarropas, y sobre todo el secarropas eléctrico, generan picos altos de consumo cada vez que se utilizan. El impacto depende de la frecuencia y del tipo de programa elegido.
Usar ciclos cortos, lavar con agua fría y evitar el secarropas cuando sea posible son prácticas que reducen significativamente el gasto energético.
Cómo bajar el consumo sin resignar confort
Más allá de identificar los aparatos que más consumen, los especialistas recomiendan prestar atención a la etiqueta de eficiencia energética, revisar hábitos de uso y eliminar consumos innecesarios. Pequeños cambios -como apagar equipos que no se usan, regular temperaturas o mejorar el aislamiento- pueden traducirse en una boleta más baja sin perder calidad de vida.
En tiempos de tarifas en alza, mirar más allá de los sospechosos habituales y detectar estos consumos invisibles se vuelve clave para cuidar el bolsillo.















