La disputa por el funcionamiento de un boliche en la ciudad de Córdoba escaló a un nuevo nivel judicial. La Cámara Contencioso Administrativa de 1° Nominación admitió formalmente una acción de amparo impulsada por vecinos de los barrios Alejandro Centeno y Los Ángeles y resolvió encuadrar el expediente como una causa ambiental.
La demanda fue presentada contra la Municipalidad de Córdoba y la empresa Desenchufados S.R.L., propietaria del boliche Unplugged, a partir de cuestionamientos vinculados a la habilitación del establecimiento y a los posibles impactos que genera sobre el entorno urbano.
La decisión judicial representa un avance para los vecinos, ya que reconoce que el conflicto no se limita a una cuestión administrativa o comercial, sino que involucra aspectos relacionados con la protección ambiental y la calidad de vida de la comunidad.
La acción fue promovida por la presidenta del Centro Vecinal, Noelia Analía Papalini, y la secretaria Mariela Carolina Conte, quienes sostienen que el municipio habría autorizado el funcionamiento del local sin exigir previamente estudios y controles ambientales fundamentales.
Amparo ambiental en Córdoba: qué cuestionan los vecinos sobre la habilitación del boliche
Uno de los principales planteos de la demanda apunta a la ausencia de un Estudio de Impacto Ambiental (EIA) previo a la habilitación del establecimiento.
Según argumentan los vecinos, este tipo de actividades requiere evaluaciones específicas para determinar sus efectos sobre el entorno y garantizar que el funcionamiento del local no afecte la calidad ambiental de la zona.
La presentación también cuestiona la utilización de habilitaciones provisorias o condicionadas y reclama que el municipio establezca criterios más estrictos para autorizar emprendimientos con potencial impacto sobre áreas residenciales.
Además, solicitan que se implementen mecanismos permanentes de fiscalización para verificar el cumplimiento de las normas ambientales y urbanísticas vigentes.
La decisión de la Cámara de recategorizar el expediente como amparo ambiental fortalece estos planteos, ya que incorpora la perspectiva de protección ambiental dentro del análisis judicial del caso.
Contaminación sonora y calidad de vida: el reclamo de los barrios Alejandro Centeno y Los Ángeles
La contaminación acústica aparece como uno de los ejes centrales del conflicto. Los vecinos sostienen que el funcionamiento del boliche genera niveles de ruido incompatibles con el descanso y el bienestar de quienes habitan en los alrededores.
Por ese motivo, solicitaron que se adopten medidas concretas para garantizar parámetros sonoros compatibles con la salud de la población y que se realicen controles periódicos para verificar su cumplimiento.
El reclamo también incluye la exigencia de sistemas cloacales adecuados, una mayor fiscalización de las habilitaciones municipales y la elaboración de un Plan Integral de Gestión Ambiental Urbana que contemple la participación activa de la comunidad.
La causa abre un debate más amplio sobre la convivencia entre actividades recreativas de gran escala y los derechos ambientales de los vecinos. Con la intervención de la Justicia y el reconocimiento del carácter ambiental del conflicto, el caso podría convertirse en un antecedente relevante para futuras discusiones sobre planificación urbana, contaminación sonora y control de habilitaciones en Córdoba.
Mientras avanza el proceso judicial, los habitantes de la zona esperan que la causa permita establecer mayores controles y garantizar condiciones que compatibilicen el desarrollo de actividades comerciales con la protección del ambiente y la calidad de vida.