La Ciudad apuesta fuerte al Trambús: licitan paradores sustentables e “icónicos” por más de $10.000 millones
El gobierno porteño lanzó una licitación millonaria para construir paradores sustentables e inteligentes que promete reducir hasta un 40% los tiempos de viaje.
El 2026 marca el año de consolidación y despliegue masivo del Trambús en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata del despliegue de un nuevo sistema de transporte que combina la flexibilidad de un colectivo con la eficiencia y capacidad de un tranvía y que las autoridades del Gobierno porteño presentan como el eje central de la movilidad sustentable para los próximos años.
El Trambus no es un colectivo convencional, sino una unidad 100% eléctrica, totalmente silenciosa y sin emisiones, que busca mejorar drásticamente los tiempos de viaje y la conectividad, especialmente entre el norte y el sur de la Capital.

Aunque su lanzamiento oficial como la Línea T1 está previsto para fines de 2026, las primeras unidades ya circulan en fase de prueba en un tramo clave de la ciudad.
El objetivo es que los vecinos puedan familiarizarse con los vehículos, que ofrecen una experiencia de viaje más cómoda y tecnológicamente avanzada, mientras se ultiman los detalles de infraestructura para su operación plena.
Esta prueba piloto se realiza en el Ramal C de la Línea 34, a lo largo de los 12 kilómetros del corredor del Metrobus Juan B. Justo, tramo que se eligió para evaluar el desempeño, los tiempos reales de viaje y la integración de la tecnología antes del lanzamiento definitivo del sistema.
Objetivos iniciales del Trambus
La prioridad absoluta para este año es la puesta en marcha total de la Línea T1, que conecta Nueva Pompeya con Aeroparque, con un servicio formal con el que se buscarán las siguientes metas:
- Reducción de tiempos: Se estima que el trayecto completo, que antes tomaba 90 minutos, se reduzca a menos de 60 minutos (un ahorro de hasta el 40%).
- Frecuencia: En horas pico, se planea una frecuencia de 4 minutos entre unidades.
- Infraestructura activa: Se están finalizando y habilitando más de 70 paradas a lo largo del trazado, de las cuales 11 funcionarán como «nodos logísticos» con lockers, bicicleteros y puntos de retiro de envíos.
El sistema incluye la implementación de los semáforos observados, a través de telemetría, que permiten al sistema de tránsito detectar la aproximación del Trambús y extender la luz verde de manera automática para garantizar que el vehículo no se detenga en las intersecciones, asegurando una velocidad constante y previsible.
Durante el primer trimestre de este año, las obras se concentran en puntos neurálgicos para adecuar la calzada al peso de las unidades eléctricas y construir los paradores centrales en varios barrios como Caballito, en las intervenciones intensas en Av. Acoyte y Av. Rivadavia; Boedo y Parque Chacabuco, construcción de paradores en Av. La Plata (entre Balbastro y Caseros), y Palermo, adecuación de carriles en la zona de Av. Dorrego y la conexión con la Costanera.
Planes para el segundo semestre
Aunque la T1 es la protagonista de este proceso inicial, el plan de 2026 incluye la licitación de la Línea T2 hacia mediados de año.
Este segundo trazado será un «arco» más hacia el oeste, conectando desde Plaza de los Virreyes (Flores) hasta el Parque de la Innovación (Núñez), y beneficiando a los barrios de Flores, Agronomía, Villa del Parque y Villa Urquiza.
La traza pretende complementar la red norte-sur para evitar que los pasajeros deban pasar obligatoriamente por el microcentro.
En el mismo sentido, el gobierno que dirige Jorge Macri acaba de anunciar un paso fundamental para el proyecto del Trambus y de la movilidad sustentable en la Ciudad de Buenos Aires.

Se trata de la licitación para la construcción de los paradores del sistema, con la que no solo se busca funcionalidad, sino también redefinir la estética urbana con estaciones que el propio ejecutivo cataloga como «icónicas».
Así surge de analizar la Resolución N.º 3/SSPO/26 publicada en el Boletín Oficial de la Ciudad de este miércoles 21 de enero bajo el nombre de “Trambus, paradores icónicos”, al amparo de lo establecido en el art. 22 de la Ley de Obra Pública N° 6.246.
De acuerdo a la medida, se trata de un proceso de licitación pública “para la construcción de una parte importante de la modalidad de transporte colectivo eléctrico denominado TramBus”.
Paradores inteligentes
Consiste en la ejecución de los denominados “Paradores Icónicos”, o siete sectores dentro de la traza del TramBus Tramo 1 (T1) en los cuales se agregarán paradas de buses que debido a su proximidad a otros medios de transporte público (subtes y trenes) se destacarán a través de una infraestructura diferenciada con respecto a otras paradas y de nuevos programas y usos.
La obra tendrá lugar en los barrios de Palermo (Comuna 14), Villa Crespo (Comuna 15), Caballito (Comuna 6), Boedo (Comuna 5), Parque Chacabuco (Comuna 7) y Parque Patricios (Comuna 4) bajo un presupuesto estimado en los $10.813 millones.

La medida también establece que el plazo de ejecución la obra es de es de ocho meses contados a partir de la fecha fijada en el acta de inicio, tal como lo establece la Subsecretaría de Proyectos y Obras de la Ciudad.
Con este sistema, diseñado como un «subte en superficie», el gobierno porteño busca reducir los tiempos de viaje en un 40% para los más de 50.000 pasajeros diarios estimados.
En este sentido, se considera como el “corazón del proyecto” a la licitación lanzada por el Ministerio de Infraestructura para construir y mejorar 71 paradores.
Las autoridades aseguran que lo que distingue a este proyecto es la distribución estratégica y el diseño de sus estaciones, con 35 paradores que estarán ubicados sobre las veredas y 36 que se dispondrán en el centro de la calzada (estilo Metrobus).
El proyecto incluye una serie de paradores de «nueva generación» o icónicos que no solo serán centros de trasbordo, sino que presentarán una arquitectura disruptiva, materiales sustentables y tecnología de vanguardia.
Hitos urbanos
El trazado atraviesa barrios como Palermo, Villa Crespo, Caballito, Almagro, Boedo y Parque Chacabuco, integrándose con las líneas de subte A, B, D, E y H.
La licitación exige estándares de alta calidad para convertir estas paradas en hitos urbanos y de alta conectividad y valor simbólico, como el Aeroparque Jorge Newbery y los principales nodos de combinación con el Subte.
El diseño de estas estaciones surge del Concurso Nacional de Ideas organizado por la SCA (Sociedad Central de Arquitectos), donde el primer premio fue otorgado al Arq. Fernando Ariel Vignoni (Proyecto «Clave Recoleta»), destacándose por su modularidad y estética moderna.

Estos paradores no solo servirán para el ascenso y descenso, sino que incorporarán una gran cantidad de servicios para los pasajeros diferentes a los de las paradas convencionales de colectivo o los refugios del Metrobus tradicional.
Es que los paradores icónicos del Trambus (ubicados en puntos estratégicos como Palermo, Caballito y Aeroparque) funcionan como pequeñas terminales inteligentes que presentan una estética moderna que prioriza la transparencia y la integración con el paisaje urbano.
Por caso, tendrán cerramientos de vidrios templados y laminados que permiten una visibilidad de 360°, aumentando la sensación de seguridad y permitiendo que la luz natural bañe la plataforma.
Los materiales serán sustentables, con estructuras metálicas de alta resistencia combinadas con elementos de «ruptura de puente térmico» para mantener una temperatura agradable bajo los techos.
Varios de estos paradores incorporan canteros con vegetación nativa que actúan como barrera acústica y visual entre el carril exclusivo y la vereda peatonal.
Además, funcionarán como un Hub de servicios (Logística y Multimodalidad), con una oferta pensada para el ciudadano moderno.
Por eso, habrá lockers logísticos o casilleros inteligentes para el retiro de paquetes y envíos de e-commerce, aprovechando que el usuario ya está en tránsito.
También, guardabicis en espacios seguros para estacionar bicicletas, fomentando la combinación del Trambus con la movilidad activa.
Otro detalle serán los puntos de carga, con estaciones con puertos USB y conexión WiFi de alta velocidad gratuita para los pasajeros en espera.
Trabajos visibles
La infraestructura está diseñada para una accesibilidad total con paradores que están nivelados exactamente a la altura de las unidades, eliminando escalones, y rampas integradas en pendientes suaves para sillas de ruedas y cochecitos.

Las baldosas serán podotáctiles, con guías para personas con discapacidad visual en toda la extensión de la plataforma y una señalética audiovisual con pantallas LED que informan el tiempo de llegada en tiempo real y sistemas de audio para anunciar las próximas formaciones.
Si bien la inversión inicial para los paradores se estimó en más de $10.800 millones, el contrato de operación integral y mantenimiento de la infraestructura del Trambus asciende a una cifra cercana a los $87.000 millones por un periodo de 60 meses.
En este sentido, los trabajos ya son visibles en barrios como Caballito, Palermo y Boedo, específicamente sobre las avenidas La Plata y Honorio Pueyrredón.
En en caso del Trambus T1, que conectará Nueva Pompeya con Aeroparque, atravesando ocho barrios y seis comunas, la empresa Megacar (vinculada al grupo DOTA) es la principal proveedora de los buses, que incluyen modelos rígidos de 12 metros y articulados de 18 metros.















