La Ciudad acelera la llegada de taxis eléctricos para reducir las emisiones

El mercado de la movilidad eléctrica en Argentina está viviendo un momento “bisagra”, teniendo en cuenta que luego de haber sido un mercado puramente testimonial, en el 2025 se observó un crecimiento exponencial gracias a la apertura de importaciones con arancel cero y la llegada masiva de nuevas marcas, principalmente de origen chino.

La Ciudad impulsa el uso de “robotaxis” para combatir las emisiones de gases.

En este contexto y entender cuántos autos eléctricos hay, es fundamental distinguir entre los 100% eléctricos (BEV) y los híbridos (HEV/PHEV), que siguen siendo la gran mayoría.

Por caso, el año pasado se patentaron un total de 1.279 vehículos 100% eléctricos puros, cifra que aunque parece baja, representa un salto del 129,6% respecto a los 557 patentados en 2024.

Si se suman las tecnologías híbridos y eléctricas, el 2024 cerró con unas 14.175 unidades anuales mientras que las proyecciones de inicios para este 2026, marcan que el país superará las 60.000 unidades electrificadas circulando.

Uno de los motores que impulsa este salto es la decisión del Gobierno nacional de habilitar un cupo de importación de 50.000 vehículos electrificados con beneficios arancelarios, lo que permitió que el stock en las concesionarias se multiplicara.

Frenos y dificultades para una movilidad más sustentable

Pero, a pesar del aumento en las ventas, Argentina todavía enfrenta barreras para que el auto eléctrico sea masivo como el problema de la distribución geográfica, ya que casi el 50% de la flota se concentra en el AMBA (Capital Federal y GBA) y el resto se distribuye principalmente en Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

Otro freno se vincula a la escasez de infraestructura de carga, a pesar de que petroleras como YPF, Shell y Axion están instalando cargadores rápidos que, de todos modos, no alcanzan para que la red de estaciones de servicio para “nafta eléctrica” en rutas de larga distancia alcance y no siga siendo el principal motivo de duda para los compradores.

Argentina todavía enfrenta barreras para que el auto eléctrico sea masivo como el problema de la distribución geográfica.

En el mismo sentido, el gran «cuello de botella» sigue siendo la carga rápida. Mientras que llenar un tanque de gasolina toma cinco minutos, una carga rápida al 80% puede tomar entre 20 y 40 minutos, lo cual requiere que las ciudades instalen «electrolineras» exclusivas para transporte público en puntos estratégicos.

A esto se suma el costo de entrada al segmento, teniendo en cuenta que, más allá del arancel 0%, los autos eléctricos en Argentina siguen teniendo un precio base que ronda los u$s25.000 a u$s30.000 para modelos de entrada, lo que los aleja del público masivo.

A partir de este escenario, el 2026 se plantea con una inercia positiva y el Gobierno ya asignó otro cupo de 50.000 unidades para este año, lo que garantiza que la oferta seguirá creciendo, además de que se espera que marcas como Chery, GWM y JAC amplíen su catálogo, sumando nuevas opciones de SUVs y vehículos utilitarios para empresas que buscan reducir su huella de carbono.
El mercado de los taxis “enchufables”

En este contexto, la industria del transporte urbano también está atravesando su transformación más profunda desde la invención del motor de combustión a tal punto que a nivel global el taxi eléctrico se ha convertido en el estándar de eficiencia y sostenibilidad en las grandes ciudades.

A nivel global el taxi eléctrico se ha convertido en el estándar de eficiencia y sostenibilidad en las grandes ciudades.

Es que, para un taxista, cuyo vehículo es una herramienta de trabajo, la decisión de «pasarse al cable» no es solo ecológica, sino fundamentalmente financiera.

Logra un importante ahorro operativo porque el costo por kilómetro de la electricidad es significativamente menor que el de la nafta o el diésel, al punto que varios estudios internacionales indican que un taxista puede ahorrar hasta un 70% en gastos energéticos mensuales.

Las investigaciones evidencian que un motor eléctrico tiene apenas una fracción de las piezas móviles que uno de combustión (sin pistones, sin bujías, sin cambios de aceite), lo cual se traduce en menos tiempo en el taller y más tiempo facturando en la calle.

Además, en ciudades como Barcelona o Madrid, las regulaciones permiten que los taxis eléctricos operen hasta 14 años, frente a los 10 años permitidos para los vehículos de combustión, debido a su mayor fiabilidad mecánica.

Mejorar el medioambiente

Pero, el impacto de una flota de este tipo va más allá del bolsillo del conductor ya que el silencio de marcha reduce el estrés urbano, con unidades que son prácticamente inaudibles, mejorando la calidad de vida en zonas residenciales.

Además, al eliminar las emisiones por el tubo de escape, se reduce drásticamente el material particulado y el CO_2 en los centros urbanos, atacando directamente problemas de salud pública como el asma y enfermedades cardiovasculares.

El impacto de una flota de este tipo va más allá del bolsillo del conductor ya que el silencio de marcha reduce el estrés urbano.

Del mismo modo, la entrega de torque inmediata del motor eléctrico proporciona una aceleración suave y sin los tirones de las cajas de cambios tradicionales, ofreciendo una experiencia de viaje premium.

A nivel internacional, el escenario para este 2026 se plantea como el año de inicio de la integración de taxis autónomos eléctricos (Robotaxis) en ciudades piloto.

Empresas como Uber y Waymo están expandiendo flotas que no solo son eléctricas, sino que operan sin conductor las 24 horas, optimizando las rutas mediante inteligencia artificial.

Además, se están probando sistemas de carga por inducción en las paradas de taxis a partir de las cuales el vehículo se carga simplemente al estar estacionado sobre una placa en el suelo mientras espera al siguiente pasajero, eliminando la necesidad de cables.

Es más, se estima que para finales de 2026, el parque mundial de vehículos eléctricos alcanzará los 100 millones de unidades, con el sector del taxi liderando la adopción por su alta tasa de uso diario.

Impulso a la movilidad sustentable en la Ciudad

En Argentina, la existencia de este tipo de taxis se encuentra en pleno proceso de expansión, a partir del proceso que atraviesa el país para la transición hacia el transporte sustentable, con avances muy concretos en regulación y financiación.

La Ciudad de Buenos Aires acaba de dar un paso importante para impulsar este tipo de transporte de pasajeros en sus calles a partir de la publicación, este martes 6 de enero en el Boletín Oficial de la Resolución N° 1/SECT/26 del Ministerio de Infraestructura.

La norma establece que los vehículos eléctricos e híbridos enchufables podrán ser habilitados ante el Registro Único del Servicio Público de Automóviles de Alquiler con Taxímetro (RUTAX), siempre que posean una capacidad mínima del baúl, o compartimiento de carga.

En Argentina, la existencia de este tipo de taxis se encuentra en pleno proceso de expansión

La norma recuerda una presentación efectuada por la Sociedad Propietarios De Automóviles Con Taxímetro (SPAT), por medio de la cual se solicita que “se adopten las medidas necesarias para habilitar automóviles eléctricos enchufables como taxis, priorizando los beneficios de avanzar en la modernización de los taxis”.

También se recuerda que el Plan Urbano Ambiental aprobado por Ley 2.930 “constituye el marco al cual se ajusta el Código Urbanístico y las normas que lo complementan y propone la incorporación de tecnologías que reduzcan el nivel de emisiones contaminantes, con el objetivo de generar condiciones sustentables de movilidad”.

En tal sentido, la Ciudad ha asumido el compromiso de ser carbono neutral, resiliente e inclusiva para el 2050, en consonancia con la Ley 3.871 de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático, por la cual se produce la elaboración e implementación del Tercer Plan de Acción Climática (PAC) 2050 (2021- 2025) de la Ciudad de Buenos Aires.

En este contexto, la resolución también considera que, según el Inventario de Gases de Efecto Invernadero de la Ciudad (2023), el sector de transporte constituye una de las principales fuentes de emisiones, aportando alrededor del 31% del total que se generan en el ámbito porteño.

Herramienta eficaz

Por eso es que las autoridades han venido desarrollando un conjunto de acciones tendientes a potenciar las alternativas de movilidad menos contaminantes a partir de su Plan de Movilidad Sustentable 2030, que impulsa la promoción de las alternativas no motorizadas así como el uso del transporte masivo, sobre la base de su mayor eficiencia energética y su menor afectación a las condiciones ambientales.

En este sentido, la resolución explica que “la transición hacia vehículos de bajas o nulas emisiones, tales como los eléctricos o los propulsados mediante tecnologías más limpias, constituye una herramienta eficaz para la consolidación de una movilidad sostenible, contribuyendo a reducir la contaminación atmosférica y sonora”.

Las autoridades han venido desarrollando un conjunto de acciones tendientes a potenciar las alternativas de movilidad menos contaminantes a partir de su Plan de Movilidad Sustentable 2030.

En este contexto, el Gobierno porteño entiende oportuno tomar acciones que tiendan a expandir y no limitar la adopción de vehículos eléctricos, sobre todo en los servicios de transporte público de pasajeros como es el que ofrecen los taxis.

El Gobierno creó el Programa “Electromovilidad Porteña” para promover la movilidad sustentable; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero; incentivar la transición hacia el uso de energías limpias en el transporte, a partir de la motorización eléctrica; potenciar la expansión de la cantidad de estaciones de cargadores eléctricos para vehículos automotores; e impulsar la difusión de nuevas tecnologías.

Nuevas normas para una movilidad más sustentable

Las autoridades estiman “conveniente y oportuno” propiciar la firma de un acto administrativo que establezca que los vehículos eléctricos e híbridos enchufables, podrán ser habilitados ante el RUTAX, siempre que posean una capacidad mínima del baúl, o compartimiento de carga, de 260 dm3, sin asientos rebatidos, y cumplimenten el resto de la normativa aplicable en la materia.

Para el Gobierno porteño, dicha capacidad de carga “resulta coherente y equiparable con la capacidad máxima que logra, por lo general, un vehículo que utiliza como combustible el GNC montando tubos de 60 litros nominales dentro de su compartimento de carga”.

Las autoridades estiman “conveniente y oportuno” propiciar la firma de un acto administrativo que establezca que los vehículos eléctricos e híbridos enchufables.

La resolución también asegura que las autoridades porteñas “coadyuvarán a la generación de instrumentos financieros que impulsen la renovación del parque automotor afectado al Servicio de Transporte Público de Pasajeros en Automóviles de Alquiler con Taxímetro (Taxis), incluyendo a los vehículos eléctricos e híbridos enchufables, ampliando así el espectro de unidades susceptibles de ser incorporadas a la prestación del mencionado servicio”.

Créditos para acceder a autos eléctricos

En el caso del mencionado financiamiento ya existen algunos bancos que ofrecen la posibilidad de comprar unidades para usar como taxis eléctricos.

Un caso es el del Banco Ciudad, que en diciembre pasado lanzó créditos blandos que cubren hasta el 70% del valor del vehículo (con topes de hasta $28 millones para taxis) para incentivar el recambio de las unidades viejas.

Existen algunos bancos que ofrecen la posibilidad de comprar unidades para usar como taxis eléctricos.

Además, ya existe un plan de infraestructura para instalar 400 puestos de carga en la vía pública para dar soporte a estos vehículos al punto que en otras provincias, como el caso de Córdoba, la empresa local Volt Motors desarrolló modelos específicos (como el e-taxi II) diseñados para el transporte de pasajeros.

Ya existen flotas piloto en colaboración con cámaras de taxistas de la provincia para probar su rendimiento y ergonomía.

También en Mendoza se han aprobado leyes que permiten a empresas operar flotas de transporte (incluyendo plataformas) con más de un permiso, siempre que las unidades sean eléctricas, facilitando la inversión corporativa en movilidad limpia.

Andrés Sanguinetti: Periodista especializado en negocios