La contaminación acústica comenzó a ocupar un lugar en la agenda legislativa a partir de un proyecto que busca establecer medidas frente a los ruidos molestos en espacios públicos y, en particular, ante el uso de caños de escape modificados o “escapes libres”.
La iniciativa fue presentada por el diputado Yael Navarro ante la Comisión de Ambiente, presidida por la diputada Daniela Vélez, durante una reunión realizada en el Salón Pilar Bermúdez. El proyecto plantea abordar una problemática cotidiana que afecta a quienes viven, trabajan o circulan en zonas expuestas a niveles elevados de ruido.
Uno de los principales puntos de la propuesta es la creación de zonas de seguridad auditiva en determinados espacios. Entre ellos aparecen hospitales, establecimientos educativos y otros lugares donde el exceso de ruido puede afectar especialmente a personas consideradas más vulnerables.
Durante la presentación, Navarro hizo referencia a bebés, personas con discapacidad y personas con problemas cardíacos como algunos de los grupos que requieren especial consideración frente a la exposición a niveles elevados de ruido.
Contaminación acústica y escapes libres bajo análisis
El proyecto pone el foco particularmente en los vehículos con sistemas de escape modificados o directamente sin los dispositivos destinados a reducir el ruido. Los denominados “escapes libres” se encuentran entre las fuentes de contaminación acústica que la iniciativa busca contemplar.
La discusión no se limita, sin embargo, al tránsito. El planteo apunta a analizar la contaminación acústica como un problema que atraviesa distintos espacios de la vida cotidiana y que puede generar molestias y afectar el bienestar de las personas.
Vélez destacó el carácter transversal de la iniciativa y sostuvo que la comisión continuará escuchando a los autores de los distintos proyectos ingresados durante el actual período legislativo, sin considerar el bloque político al que pertenezcan.
En ese sentido, la legisladora señaló que todos los autores deben tener la posibilidad de presentar sus propuestas y que los expedientes sean analizados dentro de la comisión.
El proyecto todavía se encuentra en etapa de análisis y podría incorporar modificaciones a partir de los aportes de los distintos bloques. La Comisión de Ambiente también prevé convocar a profesionales, personal especializado y autoridades municipales para conocer experiencias de regulación y aplicación de medidas contra la contaminación acústica.
Zonas de seguridad auditiva y protección frente al ruido
Uno de los conceptos centrales de la iniciativa es la posibilidad de establecer espacios donde se requiera una protección especial frente al ruido. El objetivo es extender esa consideración más allá de determinados establecimientos y contemplar también los recorridos y espacios públicos utilizados diariamente por la población.
Navarro tomó como antecedente las denominadas “horas silenciosas” que algunos comercios implementaron para reducir los estímulos sonoros durante determinados períodos. Según planteó durante la reunión, estas experiencias pueden servir como referencia para pensar medidas de protección frente al exceso de ruido.
El legislador sostuvo que si existen políticas destinadas a reducir la exposición sonora en determinados espacios, también debería analizarse cómo garantizar condiciones similares en otros ámbitos de la vida cotidiana.
La discusión continuará con la participación de municipios, profesionales y autoridades vinculadas con la temática. El objetivo será revisar la normativa vigente, analizar experiencias existentes y definir qué medidas podrían incorporarse al proyecto antes de avanzar con una propuesta consensuada.