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Finanzas sustentables

Esta es la primera bodega argentina que emite bonos verdes: cómo van a redoblar la apuesta

La empresa logró la recomposición de capital tras llevar a cabo una inversión en maquinarias para hacer más eficiente la producción. ¿Van por más?

Los bonos «verdes» lentamente se abren camino en Argentina. Sólo en el tercer trimestre del 2023, hubo récord en emisión de bonos sustentables, según la Comisión Nacional de Valores. En este sentido, una bodega nacional decidió apostar por este sistema para poder recuperar el capital de una inversión que habían realizado para ser más sostenible. El caso fue exitoso y van por más.

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Se trata de Bodega Los Haroldos, del Grupo Vitivinícola Argentino Familia Falasco, que logró así transformarse en “la primera bodega del país en emitir bonos verdes sustentables en el mercado internacional”, con el foco puesto en mejorar la eficiencia energética.

“La bodega viene trabajando en eficiencia energética hace más de 15 años, y en los últimos seis años se hizo una inversión muy grande en maquinarias para mejorar los procesos productivos en la realización del vino”, precisó Carlos Díaz, gerente de RRII de Familia Falasco en diálogo con Economía Sustentable.

Los Haroldos se transformó en “la primera bodega del país en emitir bonos verdes sustentables en el mercado internacional”-

En la actualidad, la empresa tiene capacidad para moler 10 millones de kilos de uva, lo que sería cerca de 10 millones de litros que se elaboran en su propio establecimiento. A la vez, trabajan con 450 productores de Mendoza y San Juan.

Con las maquinarias, Díaz detalló que se pudo, por un lado, mejorar la velocidad para procesar la uva, y por el otro, ayudar al productor que se ve muchas veces afectado, por ejemplo, por la caída de piedra y no puede entregar un producto al 100%.

Operación “verde” exitosa

En cuanto a los bonos, la operación se llevó a cabo en diciembre del año pasado por $320 millones de pesos y superó “ampliamente” sus expectativas. “Se hizo en el día y tuvimos una sobreoferta más que interesante. Para nosotros fue un golazo ya que fue la primera vez que decidimos utilizar este sistema”, contó Díaz.

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La operación se llevó a cabo en diciembre del año pasado por $320 millones de pesos y superó “ampliamente” sus expectativas.

Sobre el detrás de escena, explicó que fue un proceso interesante y arduo. “Fuimos a buscar una recomposición de capital de una inversión que ya habíamos hecho, teníamos todos los registros de cómo habían ido evolucionando y cómo habíamos tenido esa eficiencia energética. Fue un proceso largo. Tardamos casi seis meses entre idas y vueltas. Es algo que, si bien lo puede hacer todo el mundo, requiere tener una mirada sostenible. No dejamos de querer ser una empresa rentable, como todas, pero cuidando los recursos y teniendo una mirada social”, afirmó.

Además, desde la empresa sumaron que, en el marco del estudio de Eficiencia Hídrica en Viñedo, firmaron el primer acuerdo público-privado junto a la Dirección General de Irrigación, con la finalidad de “lograr mejoras conjuntas en viñedos propios y formar a los productores -con énfasis en la zona de San Martín- sobre la importancia de optimizar el recurso hídrico y lograr, en varios casos, la reutilización del agua».

Bonos azules, ¿próximo desafío?

Luego del desafío que planteó los bonos verdes, Díaz contó que están “atrás de algo más interesante”: los bonos azules. “Nuestro próximo objetivo son los bonos azules, que tratan sobre la eficiencia hídrica, que no es menor y más en Mendoza que tenemos un problema histórico con el agua”.

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Un bono azul tiene como objetivo proteger y preservar los océanos y los ecosistemas marinos, poniendo en marcha infraestructuras para el tratamiento y la gestión del agua.

Para poder lograrlo, Díaz explicó que se necesita una preparación más profunda. “Hay que hacer estudios de suelo, manejo de humedad de los suelos, hay que hacer una inversión importante en caudalímetros de agua también, o sea, tenemos cinco fincas y las cinco fincas hay que prepararlas para eso. Puede llegar a fin de año o principio el año que viene«, adelantó.

A la incursión en bonos y envases más sustentables como las botellas de aluminio en las líneas de Conejo Verde y Chacabuco, Díaz precisó que “están a punto de sacar” un malbec de bajo alcohol, que va a estar entre los 9 y 10 grados de alcohol. “Y esto tiene que ver también con la tendencia del consumo, como tenés cerveza sin alcohol, el mundo va en búsqueda de productos más saludables”, concluyó.

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Fecha de publicación: 29/01, 5:47 pm