Como lo hizo una ciudad de la provincia de Córdoba, una propuesta presentada ante el Concejo Deliberante de Santa Rosa en La Pampa busca crear un registro obligatorio para perros y gatos y establecer una tasa municipal para sus propietarios. La iniciativa apunta a financiar campañas de vacunación y esterilización y, al mismo tiempo, abordar la presencia de animales sueltos en la vía pública.
El denominado “Proyecto Callejeros” fue presentado en agosto de 2026 por la vecina Mónica Liliana De María ante la presidenta del Concejo Deliberante, Romina Montes de Oca. La propuesta plantea combinar tenencia responsable, control poblacional, prevención sanitaria y seguridad vial, además de incorporar medidas para mejorar la convivencia entre animales y quienes utilizan el espacio público.
Qué establece el proyecto que proponen censar a perros y gatos
Uno de los principales ejes del proyecto es la creación de un Registro y Tasa Municipal de Mascotas. A través de este sistema, cada perro y gato debería ser identificado anualmente y sus propietarios tendrían que presentar documentación sanitaria actualizada y colocar al animal una chapa con datos de contacto.
Los fondos recaudados mediante la tasa tendrían una asignación específica para financiar campañas de vacunación y esterilización masiva. De esta manera, el registro no funcionaría solamente como un mecanismo de identificación, sino también como una herramienta para sostener políticas de control poblacional.
La iniciativa también propone establecer una tasa diferenciada para perros de raza, con el objetivo de desalentar determinadas prácticas comerciales y promover la adopción de animales alojados en refugios. Este punto podría convertirse en uno de los principales focos de debate si el proyecto avanza en el Concejo Deliberante.
Qué pasaría con los animales encontrados en la calle
El proyecto plantea además reorganizar el sistema de alojamiento temporal de animales mediante la creación de un Refugio Municipal, que sería sostenido con fondos públicos, donaciones, voluntariado y recursos provenientes del registro de mascotas.
Cuando se encuentre en la vía pública a un animal que tenga propietario, el municipio debería utilizar los datos del registro para localizar al responsable. A partir de ese momento, se establecería un plazo de 48 horas para retirarlo sin costo.
Una vez cumplido ese período, comenzaría a cobrarse una estadía diaria, con un máximo de 30 días. Si el animal no fuera retirado dentro de ese plazo, ingresaría al circuito de adopción.
En el caso de los animales sin dueño, la propuesta establece que deberían ser vacunados y esterilizados antes de ser dados en adopción.
El control poblacional se apoyaría principalmente en campañas de castración masiva y gratuita. La eutanasia, en tanto, quedaría restringida a situaciones excepcionales, como enfermedades terminales graves o casos de agresividad incurable, siempre con certificación veterinaria.
Correas, bozales y parques para perros
El “Proyecto Callejeros” también establece nuevas reglas para la circulación de mascotas. En calles y veredas, los animales deberían utilizar correa, collar y chapa identificatoria, mientras que determinados perros deberían llevar además bozal.
Los responsables también tendrían la obligación de recoger las deyecciones de sus mascotas. En plazas y parques, la iniciativa plantea restringir el ingreso de animales a las áreas destinadas específicamente a juegos infantiles.
Como alternativa, propone crear Parques Caninos, espacios especialmente preparados para que los perros puedan desplazarse y ejercitarse bajo condiciones controladas. El objetivo sería reducir los conflictos entre animales y otros usuarios de los espacios públicos.
Qué beneficios busca generar la iniciativa
Según los fundamentos del proyecto, una política sostenida de esterilización permitiría reducir el crecimiento de la población de animales sin tutor, al evitar camadas no planificadas y disminuir la cantidad de ejemplares que terminan en la vía pública.
La propuesta también vincula la reducción de animales sueltos con la higiene urbana y la seguridad vial, ya que una menor presencia de perros y gatos en calles y espacios verdes podría reducir el riesgo de accidentes y la dispersión de residuos y materia fecal.
Otro de los ejes es la educación. El proyecto plantea desarrollar campañas de adopción junto con protectoras y talleres escolares sobre tenencia responsable, con la intención de prevenir el abandono a largo plazo.