Qué contienen los productos que se venden como alternativa al queso rallado

Primer plano de queso rallado sobre una superficie de madera, junto a un rallador. Crédito: Pixabay

En las góndolas de los supermercados conviven productos que, a simple vista, pueden parecer iguales. Bolsas de queso rallado, envases con productos de apariencia similar y opciones más económicas pueden ocupar el mismo espacio, aunque no todos contienen exclusivamente queso. La diferencia aparece en la denominación legal, los ingredientes y la información nutricional.

El fenómeno forma parte de una tendencia que ganó espacio en las góndolas argentinas en un contexto de menor poder adquisitivo y caída del consumo de lácteos. Para ofrecer alternativas de menor precio, algunas marcas comercializan productos que utilizan queso en combinación con otros ingredientes, mientras que otros directamente se presentan como alimentos o aderezos.

Qué contienen los productos que se venden como alternativa al queso rallado Crédito: Pixabay

Por eso, aunque el envase pueda destacar palabras como “rallado” o mostrar una preparación similar a la del queso tradicional, la primera información que conviene revisar es cómo está denominado legalmente el producto.

Qué diferencia hay entre un queso rallado y un aderezo

Un queso rallado es, en términos generales, un producto elaborado a partir de queso que se presenta en forma de hebras o partículas. En cambio, cuando el envase identifica al alimento como “aderezo”, “alimento” o “producto a base de queso”, se trata de otra categoría y su composición puede incluir materias primas adicionales, como es el caso muchas veces de las margarinas.

En algunos de los productos relevados para este informe aparecen combinaciones de queso procesado, almidones y otros ingredientes. En otros casos, los productos pueden contener proporciones diferentes de queso o utilizar materias primas que permiten modificar la textura y reducir los costos.

La diferencia no significa necesariamente que un producto sea inseguro. Si está correctamente registrado y rotulado, puede comercializarse dentro de la categoría que le corresponde. Lo importante para el consumidor es no asumir que dos productos son equivalentes solamente porque tienen una apariencia similar.

El caso de los productos más económicos

La diferencia de precio puede ser significativa. En un relevamiento realizado en supermercados, algunos productos que se comercializan como alimentos o aderezos a base de queso llegaron a costar alrededor de un 60% menos que un queso rallado tradicional de presentación similar.

La explicación está relacionada, entre otros factores, con la composición. La utilización de ingredientes como almidones permite elaborar productos con características de textura y uso similares, pero con una proporción diferente de materias primas lácteas.

Por eso, comparar solamente el precio puede resultar engañoso. Para saber qué se está comprando es necesario observar qué ingredientes aparecen en la fórmula y en qué orden.

OPI, Bulnez y La Quesera: qué dicen sus etiquetas

Entre los productos relevados aparecen distintas formulaciones.

OPI, por ejemplo, comercializa un producto que se presenta como alimento o aderezo y cuya formulación incluye almidones modificados, oleomargarina y aromatizante, sin queso entre los ingredientes señalados en el producto relevado.

En el caso de Bulnez, el producto identificado como “Rallado” tiene como denominación un aderezo a base de queso procesado con almidón rallado deshidratado.

OPI: Se vende como “alimento” o aderezo a base de almidones modificados, oleomargarina y aroma a reggianito (no contiene queso en sus ingredientes). Crédito: OPI

Una composición similar aparece en La Quesera, cuyo producto rallado se presenta como un aderezo a base de queso procesado con almidón.

En estos casos, la palabra que aparece de manera más visible en el envase no necesariamente coincide con la denominación que permite identificar qué tipo de alimento es. Por eso, la lectura de la etiqueta resulta fundamental.

Qué hay que mirar antes de comprar

La primera recomendación es no quedarse solamente con la imagen del envase. Los productos pueden utilizar colores, formatos y presentaciones similares a los de los alimentos tradicionales.

Hay tres elementos que permiten diferenciarlos:

  1. La denominación legal

Es el primer dato que conviene buscar. Si el producto es un aderezo, alimento o producto a base de queso, esa información permite distinguirlo de un queso rallado.

  1. La lista de ingredientes

Los ingredientes aparecen ordenados según su proporción en el producto, de mayor a menor. Allí se puede comprobar si la preparación contiene queso y qué otras materias primas fueron utilizadas.

La presencia de almidones, aceites, grasas vegetales u otros ingredientes no convierte por sí misma al alimento en un producto ilegal. Lo importante es que la composición corresponda con la denominación y el rotulado autorizados.

  1. La información nutricional

También permite comparar productos. Conviene observar especialmente las cantidades de proteínas, grasas, carbohidratos y sodio, y no asumir que dos productos similares en apariencia tienen el mismo perfil nutricional.

¿Por qué un producto puede parecer queso si no es queso?

La presentación cumple un papel importante. Los alimentos que buscan funcionar como alternativas pueden tener colores, texturas, formatos y usos culinarios similares a los productos tradicionales.

Un aderezo con queso y almidón, por ejemplo, puede utilizarse para espolvorear sobre pastas o acompañar una preparación de manera similar a un queso rallado.

Sin embargo, que pueda utilizarse de la misma manera no significa que tenga la misma composición.

Por eso, si el objetivo es comprar queso rallado, la denominación legal y la lista de ingredientes son las herramientas más importantes para verificar qué contiene realmente el producto.

En definitiva, que un producto esté ubicado junto al queso rallado no significa que sea queso rallado. La clave está en buscar la denominación legal, leer los ingredientes y revisar la información nutricional.

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